Edward Wightman, último condenado a la hoguera en Inglaterra por
herejía, murió en 1612. Se dice que era de la misma familia que William Wightman, quien compró en 1544 el señorío de Wykin,
parroquia de Hinckley, Leicestershire. En la orden y mandato para su ejecución se le describe 'de la parroquia de Burton-upon-Trent, Staffordshire.' En esta y otras parroquias vecinas se celebraban periódicamente reuniones de teólogos
puritanos. Wightman se presentó en estas ocasiones y expuso ideas
anabaptistas; los puritanos le trataron con gentileza, esperando corregir sus errores mediante argumentos. Sin embargo, se afianzó en sus ideas y presentó una petición a
Jacobo I en Royston, aparentemente en marzo de 1611. Al saber que era de la
diócesis de Coventry y Lichfield, Jacobo lo envió a Westminster a Richard Neile, entonces
obispo de esa sede, 'con la orden de encerrarlo en la Gatehouse, sometiendo a interogatorio sus diversas opiniones.' Neile fue uno de los jueces de
Bartholomew Legate, el último hereje quemado en Smithfield. Desde principios de abril a mediados de octubre, Neile,
William Laud, entonces su
capellán, y 'otros teólogos eruditos' tuvieron reuniones con Wightman, quien 'se hacía cada día más obstinado en sus blasfemias heréticas.' Jacobo entonces ordenó el traslado de Wightman a Lichfield para ser juzgado. Después de 'varios días de conferencia, pero sin ningún propósito', en Lichfield, Wightman fue juzgado en el tribunal consistorial; el juicio duró 'varios días.' La sentencia fue finalmente pronunciada públicamente en la
catedral (14 de diciembre) por Neile, quien 'comenzó con un sermón y refutación de sus blasfemias contra la Trinidad.' Estos detalles se encontraron en una declaración apologética de Neile mismo, compuesta veintisiete años después de la ejecución. Neile subraya su
antitrinitarismo, pero la lista de sus opiniones, como se detalla en la comisión, muestra que además de tener puntos de vista anabaptistas, afirmó ser él mismo el Paracleto prometido y la persona anunciada en las profecías mesiánicas.
Theophilus Lindsey disputa el relato de sus 'diez herejías', parcialmente por su inconsistencia, pero el caso no es sin paralelo. La naturaleza de sus afirmaciones personales muestra que el fanatismo religioso había levantado cabeza.
No aparece ninguna fecha en las copias impresas de la comisión ni en la orden para su ejecución, pero la fecha de la comisión fue el 9 de marzo de 1611-12. Neile dice que al llegar el escrito dirigido al magistrado de Lichfield, también con fecha de 9 de marzo de 1611-12, Wightman fue llevado a la hoguera. El fuego 'lo chamuscó un poco', y 'gritó que se retractaría.' La multitud lo rescató, siendo ellos mismos 'chamuscados para salvarlo.' Se le presentó una forma de retractación 'que él leyó y profesó, antes de ser liberado de la hoguera.' Fue devuelto a la cárcel y 'después de una quincena o tres semanas' fue llevado nuevamente ante el tribunal para retractarse 'de una manera legal'. Se negó a hacerlo y 'blasfemó más audazmente que antes.' La orden fue renovada, siendo 'enviado y ejecutado, y murió blasfemando.' Fuller dice que fue quemado 'al mes siguiente' después de la ejecución (18 de marzo de 1612) de Legate. Wallace supone que la fecha pudo haber sido el 11 de abril de 1612, que fue el sábado de Semana Santa. Neile afirma que Laud 'estuvo conmigo y me ayudó en todos los procedimientos... Desde el principio hasta el final.'
Bibliografía:
Alexander Gordon, Dictionary of National Biography; The Narrative History of King James, 1651, pt. iv., contiene la comisión y mandamiento judicial (reimpreso in Greenshield, Brief Hist. of the Revival of the Arian Heresie, 1711); Fuller, Church History, 1655, libro x. secc. 4 (reimpreso con los mandamientos judiciales, en Cobbett, State Trials, 1809, ii. 727); Wallace, Antitrinitarian Biogr. 1850, ii. 534, iii. 565.