Historia

WILLIBALD (700-787)

Willibald, primer obispo de Eichstädt, nació en Inglaterra hacia el 700 y murió en Eichstädt probablemente el 7 de julio del 787. Procedía de una noble familia anglosajona, siendo su madre Winna hermana de Bonifacio. La hermana de Willibald fue Walburga, también misionera entre los alemanes. Relatos posteriores mencionan que su padre se llamaba Itichard, dándole erróneamente el título de rey. A consecuencia de una enfermedad que Willibald tuvo cuando tenía tres años, sus padres prometieron que si se curaba entraría en un monasterio. Para cumplir su promesa lo encomendaron, a los seis años de edad, al cuidado del abad Egwald de Waltham. Allí renunció no sólo a su posición mundana sino también a su país natal, en su deseo de llevar a cabo plenamente su idea de la devoción monástica. Para ello persuadió a su padre, tras considerables ruegos, y a su hermano Wunebald (Winebald), que era un año más joven, para que le acompañaran; de manera que los tres, con considerable séquito, dejaron Inglaterra en el año 720 y viajaron por toda Francia, visitando las tumbas de los santos y yendo a Italia, donde el padre murió y fue enterrado en Lucca. Los hermanos fueron a Roma, donde se quedaron dos años, guardando la disciplina monástica, aunque sufriendo de fiebre la mayor parte del tiempo. Tras la Pascua del 722 los hermanos se separaron, emprendiendo Willibald una peregrinación a Tierra Santa vía Nápoles, Reggio, Siracusa, Cos, Samoa, Éfeso, Asia Menor y Damasco hasta Jerusalén, adonde llegó con dos compañeros el año 724. Era un tiempo cuando esa peregrinación estaba repleta de peligros, al haber caído los antiguos hospitales de la ruta en el abandono y dominar los musulmanes parte del recorrido. En Emesa fue hecho prisionero como espía, pero se le puso en libertad para visitar los santuarios que quedaban abiertos. Willibald recorrió Tierra Santa y visitó Jerusalén varias veces, saliendo para Siria hacia 726 tras escapar de la muerte traficando con bálsamo desde Jerusalén. Desde el 727 al 730 estuvo en Constantinopla, de donde partió para Montecassino vía Sicilia. En ese destino se quedó hasta la Pascua del año 739. Mientras tanto, Wunebald se quedó en Roma hasta el 727, cuando volvió a su hogar y persuadió a otro hermano a que fuera con él a Roma, donde vivieron como monjes hasta el 739, cuando Bonifacio convenció a Wunebald para que fuera a Alemania, recibiera las órdenes sacerdotales e hiciera obra en Turingia.

Mapa de las misiones irlandesas, anglosajonas y latinas en la Edad Media
Mapa de las misiones irlandesas, anglosajonas y latinas en la Edad Media

Cuando Willibald regresó a Roma en el 739, Gregorio III le convenció para que se fuera con su hermano a Alemania, adonde fue en el 740, primero con el conde Odilo de Baviera y luego con Suitgar de Nordgau, que recientemente había cedido a Bonifacio la región alrededor de Eichstädt, donde en 740 Willibald fue elevado al sacerdocio y al año siguiente al obispado, comenzando su actividad episcopal con la construcción de un monasterio. Tomó parte en los sínodos del 742 y 762. De la obra de Willibald como obispo, su biógrafo dice poco. El biógrafo de Wunebald dice que Willibald participó en la fundación de un monasterio en Heidenheim. El primero trabajó en Turingia, al menos hasta 741, y luego como predicador ambulante en Baviera, tras lo cual ayudó a su hermano en Heidenheim. Murió en un viaje a Montecassino el 19 de diciembre del 761, habiendo sido abad más de diez años en Heidenheim de las monjas sobre las cuales presidió su hermana Walburga. La guía de Willibald, titulada Vita seu Hodœporicon Sancti Willibaldi scriptum a Sanctimoniali, en la que hay detalles de su vida, la dictó él mismo y fue probablemente escrita por una monja en Heidenheim, añadiendo otra mano los toques finales tras la muerte de Willibald. El libro proporciona poca información, pues el escritor se centra en sus devociones, pero arroja luz sobre las leyes y costumbres de las tierras orientales por las que pasó. Su valor se debe a la extrema escasez de noticias de peregrinaciones en el siglo VIII. Fue publicado por Mabillon en Acta Sanctorum Ordinis Benedicti (iv. 356 ss.), pero la edición más accesible es la de Tobler en Descriptiones Terræ Sanctæ (páginas 1-55). Se atribuye a Willibald la biografía de Bonifacio publicada por Jaffé en Monumenta Moguntina en Bibliotheca Rerum Germanicarum. Willibald sobrevivió a todos los alumnos y colegas de Bonifacio, debiendo ser rechazados los informes que sitúan la fecha de su muerte en los años 777 o 781.


Bibliografía:
A. Hauck, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; para información sobre las fuentes véase T. H. Hardy, Descriptive Catalogue of Materials, i. 2, p. 490, nos. 1049, 1050, en Rolls Series, no. 26. Londres, 1862. Las biografías más natiguas con comentarios están en ASB, July, ii. 483-519, y extractos en MGH, Script., xv. 1 (1887), 86-106, comp. T. Meyrick, Life of St. Walburge with the Itinerary of St. Willibald, pp. 39-76, Londres, 1873. Consultar también: T. Wright, Biographia Britannica, i. 335-345, Londres, 1842; The Family of St. Richard, the Sazon St. Richard, King; St. Willibald, Bishop, Londres, 1844; H. Hahn, Die Reise des heiligen Willibald, Berlín, 1856; W. A. Neumann, en TQ, 1874, pp. 524-526; Rettberg, KD, ii. 348; Hauck, KD, 1. 534; DNB, lxii. 12-13; KL, xii. 1669.