Historia
WILLIGIS († 1011)

De importancia general fue la lucha de Willigis sobre el monasterio de Gandersheim, fundación importante en la baja Sajonia, fundada por Liudolfo, abuelo de Otón el Grande, que bordeaba la frontera de las diócesis de Maguncia y Hildesheim. Su lugar original estuvo en Brunhausen, que estaba en la diócesis de Hildesheim, mientras que Gandersheim pertenecía a Maguncia, la cual reclamó cuando Sofía, hija de Otón II, era abadesa. Por orgullo, Sofía quiso ser consagrada por un arzobispo y pidió a Willigis que efectuara la ceremonia. Pero Osdag de Hildesheim exigió para él la prerrogativa, mandando la emperatriz Teófano que los dos prelados realizaran juntos la ceremonia. La lucha entre las diócesis continuó bajo el sucesor de Osdag, Bernward, siendo interpretada la presencia de Willigis por Hildesheim en un sínodo, que presidió Bernward, como la concesión de los derechos a Gandersheim. En el año 1000, cuando el nuevo edifico fue consagrado, Sofía invitó a Willigis para que oficiara la ceremonia; él a su vez invitó a Bernward para que asistiera y señaló la fecha del 14 al 21 de septiembre para la ocasión. Bernward apareció el 14 de septiembre, pero no pudo oficiar solo por orden de Sofía, sumándose al debate Willigis al llegar el día 20, por lo que la consagración no tuvo lugar. Willigis convocó un sínodo para el 28 de noviembre para resolver el asunto, al que Bernward no asistió, llevando su protesta a Roma y dejando su caso con el obispo Eckhard de Sleswick, a quien Willigis no reconoció como miembro del sínodo. Entonces Eckhard y sus partidarios abandonaron la asamblea, mientras que el resto reconocieron los derechos de Willigis a Gandersheim. Pero un sínodo convocado por el papa Silvestre II anuló esta acción y confirmó los derechos de Hildesheim sobre Gandersheim, avisando a Willigis que tuviera cuidado con sus acciones. Un sínodo posterior, bajo el cardenal Federico, legado papal, se celebró el 21 de junio, pero un tumulto perturbó su primera sesión, mientras se pronunciaba un segundo juicio contra Willigis, que estaba ausente, convocando el legado un sínodo para Navidad. Willigis convocó un sínodo en Francfort el 15 de agosto de 1001, aunque sin resultado por la ausencia de Bernward, convocándose otro en Todi en presencia de Otón III, que hubo de ser pospuesto y luego de forma indefinida, ya que el papa y el rey murieron al año siguiente. Al principio Enrique IV reconoció los derechos de Maguncia y Willigis consagró a Sofía como abadesa el 10 de agosto de 1002. La consagración de la iglesia se pospuso hasta Navidad del 1006, cesando la lucha hasta que el sucesor de Bernward, Godehard, la reabrió.
El obispado de Merseburg había sido fundado por Otón el Grande, pero bajo el segundo obispo, Giseler, fue disuelto para permitir al ambicioso prelado ir a Magdeburgo, por un procedimiento de Gregorio V. En un sínodo se resolvió la restauración de la sede, ofreciéndosele a Giseler la elección entre Magdeburgo y Merseburg, con la perspectiva de su destitución. El arzobispo mientras tanto estuvo en guardia para mantener sus derechos. La muerte de Giseler en 1004 allanó el camino, lo que facilitó que Tagino, capellán de la corte de Enrique, fuera escogido para Magdeburgo, abriendo el camino su consentimiento para la restauración de Merseburg para la consagración de un obispo para la diócesis en 1004. La fundación del obispado de Bamberg era posible sólo si los obispos de Würzburgo y Eichstädt dejaban parte de sus diócesis. Las negociaciones tuvieron éxito, siendo llevadas a cabo por Willigis en dos sínodos en 1007, consagrando Willigis a Eberhard, canciller de Enrique, obispo de Francfort.
Bibliografía:
A. Hauck, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; Las biografías antiguas están recopiladas por F. Falk en Der Katholik, 1869, i. 224-230, 1873, ii. 729- 731, y Theologische Litteraturblatt, 1869, no. 22, p. 819 (comp. Der Katholik, 1869, i. 219-231, 1871, i. 499 ss. 1881. ii. 273-290, 383-405); y por G. Waite, in MGH, Script., xvi. 2 (1887), 729-731, 746-748. Consultar: H. Boehmer, Willigis von Mainz, Leipsic, 1895; Feller, en Buder, Sammlung ungedruckter Schriften und Urkunden, pp. 473 ss. ib. 1735; R. Wilmans, Jahrbücher desdeutschen Reichs unter Otto III., Berlín, 1840; C. Euler, Erzbischof Willigis von Maim, Naumburg, 1860; S. Hirsch, Jahrbücher des deutschen Reichs unter Heinrich II., volúmenes i.-ii Berlín, 1862-64; F. Gehle, De S. Bemwardi... vita et rebus gestis, Bonn, 1866; C. Will, en Der Katholik, 1873, ii. 715-734; idem, Regesten zur Geschichte der Mainzer Erzbischöfe, i. pp. xxxvii.-xliii., 117-144, Innsbruck, 1877; W. Giesebrecbt, Geschichte der deutschen Kaiserzeit, volúmenes i.-ii, Brunswick, 1874; Hauck, KD, vol, iii.