Historia
WILLOCK, JOHN († 1585)
Posteriormente Willock fue a Ayr, donde, bajo la protección del conde de Glencairn, predicó regularmente en la iglesia de St. John. El 2 de febrero de 1558-9 fue acusado de herejía ante la reina regente y su consejo, pero al no comparecer y continuar predicando en Ayr fue declarado proscrito el 10 de mayo siguiente. En marzo de 1559 se propuso una disputación entre él y Quentin Kennedy, abad de Crossraguel, en Ayr, pero al no ponerse de acuerdo sobre el método de interpretación de las Escrituras, el encuentro no tuvo lugar. La sentencia de proscripción contra él y otros fue aprobada, a pesar de la asamblea de un gran número de reformadores armados en Perth, a los que se había prometido que Willock y sus amigos no serían molestados; pero la sentencia no se llevó a efecto. Willock había llegado a Perth en compañía del conde de Glencairns y estando allí, él y Knox tuvieron una entrevista con Argyll y Lord James Stewart (posterior conde de Moray), de quienes recibieron garantías de seguridad para los reformados.
Tras la destrucción de los monasterios en Perth, que siguió a la ruptura del acuerdo por la reina regente, Willock y Knox a finales de junio de 1559 entraron en Edimburgo junto con los lores de la congregación. Poco después Knox fue elegido ministro de St. Giles; pero tras una tregua que había efectuado con la reina regente se hizo aconsejable que Knox se retirara durante un tiempo de Edimburgo, ejerciendo Willock como su sustituto en St. Giles. Durante la ausencia de Knox la reina regente hizo redoblados esfuerzos para que el antiguo modo de adoración fuera restablecido, pero Willock los resistió firmemente y en agosto administró la Cena por vez primera en Edimburgo según la manera reformada.
Una vez que la reina regente hubo roto el tratado y comenzó a fortificar Leith, se reunieron los de la nobleza, barones y burgueses el 21 de octubre en Tolbooth para tomar en consideración su conducta y Willock, al preguntársele su opinión, dijo que ella 'podía ser justamente privada del gobierno', lo que, bajo ciertas condiciones, fue secundado por Knox. El resultado fue que su autoridad quedó suspendida, nombrándose un consejo para administrar los asuntos del reino hasta que se convocara el parlamento, siendo Willock uno de los cuatro ministros escogidos para ayudar en las deliberaciones del consejo. Poco después Willock partió para Inglaterra, pero regresó con el ejército inglés en abril de 1560 y a petición de la nobleza reformada la reina regente tuvo una entrevista con él en su lecho de muerte en junio siguiente, cuando, según Knox, él le mostró claramente la virtud y fuerza de la muerte de Jesucristo y la vanidad y abominación del ídolo de la misa. Por el comité del parlamento fue nombrado en julio de 1560 superintendente del oeste, a lo que fue admitido en Glasgow en julio de 1561. Fue también en julio de 1560 nombrado para la comisión señalada por los lores de la congregación para elaborar el primer libro de disciplina.
Como reformador escocés, Willock está tras Knox en iniciativa e influencia; pero es posible que la rígida severidad de Knox le disgustara y estimara la atmósfera religiosa de Inglaterra más aceptable, convirtiéndose en 1562, año en el que fue en junio y diciembre moderador de la asamblea general, en rector de Loughborough en Leicestershire, donde fue presentado por su antiguo amigo el duque de Suffolk. No obstante, al continuar durante varios años manteniendo el cargo de superintendente en el oeste, retuvo su relación con la Iglesia escocesa, siendo elegido moderador de la asamblea general el 25 de junio de 1564, el 25 de junio de 1565 y el 1 de julio de 1568. Mientras estuvo en Escocia en 1565 la reina procuró mandarle al castillo de Dumbarton, pero pudo escapar. En enero de 1567-8 la asamblea general de la Iglesia de Escocia le envió por Knox una carta pidiéndole que regresara a su antiguo cargo en Escocia, pero aunque visitó Escocia y ofició como moderador de la asamblea, volvió de nuevo a su puesto en Inglaterra. Según Sir James Melville, el conde de Morton usó a Willock para revelar a Isabel, por los condes de Huntingdon y Leicester, los tratos del duque de Norfolk con el regente Moray, para un arreglo por el que el duque se casaría con la reina de los escoceses.
Catherine, la esposa de Willock, le sobrevivió catorce años, siendo enterrada en Loughborough el 10 de octubre de 1599. Aunque Demster atribuye a Willock Impia quædam no parece que dejara ninguna obra. Chalmers, en Life of Ruddiman, procura identificar a Willock con un tal 'John Willock, descendiente de progenitores escoceses', quien en un documento estatal de 27 de abril de 1590 aparece en la cárcel de Leicester, tras haber sido convicto por un jurado como ladrón. La suposición de Chalmers, improbable en sí misma, procede de la anotación de la muerte del rector en el registro parroquial, pero hay la posibilidad de que el ladrón fuera el hijo del rector.
Bibliografía:
Wodrow, Biographical Collections (Maitland Club), i. 99, 448 sq.; Historias por Knox, Keith y Calderwood; Cal. State Papers, For. 1561–1562, and 1564–5; Cal. State Papers, Scottish, 1547–1563; Wodrow Miscellany, vol. i.; Maitland Miscellany, vol. iii.; Sir James Melville, Memoirs in the Bannatyne Club; Chalmers, Life of Ruddiman; Nichols, Leicestershire; Hew Scott, Fasti Eccles. Scoticanæ, ii. 375–6.