Historia
WINTER, THOMAS (1572-1606)

Thomas era un hombre de baja estatura pero 'fuerte y apuesto y muy valeroso', dice su contemporáneo el jesuita Gerard, quien añade que tuvo una buena juventud, siendo 'muy devoto y celoso en su fe y asiduo en los sacramentos.' Durante varios años sirvió en los Países Bajos, luchando contra los españoles; no parece que este servicio le causara escrúpulos religiosos. Posteriormente fue secretario o agente de William Parker, cuarto Lord Monteagle. Fue un hombre capaz y consumado lingüista, estando familiarizado con diplomáticos extranjeros. Fue un inseparable amigo de Catesby. Unas semanas antes de Navidad de 1600 visitó Roma para el jubileo. En el libro de los peregrinos del colegio inglés en Roma hay registrado un tal Mr. Winter, habiéndose alojado allí trece días desde el 24 de febrero de 1601. En enero de 1602 Lord Monteagle y Catesby dispusieron que fuera a España para proponer a Felipe III una invasión de Inglaterra en la primavera siguiente. Los detalles de sus negociaciones no se conocen con exactitud. Una declaración completa escrita de Winter nunca se hizo pública y ya no existe, siendo la información sonsacada a Fawkes de segunda mano. Winter, con Catesby y Tresham, había discutido la misión con Henry Garnett en White Webbs, lugar favorito de los jesuitas a 16 kilómetros al norte de Londres; pero Garnett, aunque confesó haber escrito a Joseph Cresswell en España, declaró que entonces creía que el propósito era simplemente obtener dinero para los católicos perseguidos. Winter fue acompañado en su viaje por Oswald Greenway o Tesimond. Pasó algunos meses en la corte española, pero las negociaciones políticas que le fueron confiadas a él parece que pasaron a manos de Cresswell, quien profesaba ser el representante de los católicos ingleses en España. Cresswell en el invierno de 1602-3 hizo ver reiteradamente al rey de España la necesidad de una intervención militar inmediata para impedir el ascenso de Jacobo a la muerte de Isabel, lo que podía ocurrir en cualquier momento. El plan de la facción anglo-española en ese tiempo (desde julio de 1600) era adoptar como candidata para el trono inglés a la infanta, con su marido el archiduque Alberto, soberanos de los Países Bajos. Cresswell llevaba esperando tres meses la respuesta, cuando, por consejo del conde de Olivares (2 de marzo de 1603) se resolvió que era impracticable la candidatura de la infanta, sugiriendo a los católicos ingleses que eligieran de entre sus compatriotas un candidato al que España, bajo ciertas condiciones, apoyaría. Winter ya había regresado a esas alturas a Inglaterra.
Sir E. Coke declaró (sobre la evidencia de Fawkes) que Winter llegó 'cargado de esperanzas' y con la promesa del rey español de enviar un ejército a Milford Haven y contribuir a la empresa con 100.000 coronas. Pero tal informe sobre el cambio de dirección de la política española pudo ser añadido por la decepción de los amigos de Winter. Le dijo a Garnett que Felipe deseaba tener información inmediata de la muerte de la reina. Mientras tanto, Garnett había mostrado a Winter, lo mismo que a Catesby, Percy y Oldcorne, los dos breves de Roma que obligaban a los católicos a resistir la sucesión de cualquiera que no fuera un celoso católico. Con ello en mente, Catesby, tras el ascenso de Jacobo, concibió la Conspiración de la Pólvora y el día de Todos los Santos de 1603 envió a llamar a Thomas Winter, que estaba entonces con su hermano en Huddington. Sin embargo, Winter no pudo encontrarse con él hasta enero de 1604, cuando se reunieron con John Wright. Entonces Catesby propuso a Winter, y probablemente a Wright, su plan 'de liberarnos de una vez de todas nuestras ataduras sin ninguna ayuda extranjera.' Al presentar Winter dificultades, Catesby le sugirió que fuera a Flandes para ver a Juan de Velasco, condestable de Castilla, que había llegado a Bruselas a mediados de enero para negociar la paz con Inglaterra. Winter debía conocer lo que el condestable podía o no podía hacer para lograr tolerancia para los católicos y debía llevar a Fawkes a Inglaterra. Winter visitó al condestable con Hugh Owen y tras convencerse de que no podía esperarse ayuda de España, fue presentado por Sir William Stanley a Fawkes, a quien llevó de vuelta a Londres hacia el tiempo de Pascua. Los tres hombres juraron mantener el secreto, junto con Percy y Wright, comunicando los detalles de la conspiración a Catesby.
Winter tomó una parte prominente en la tarea de excavar los bajos del parlamento e introducir luego la pólvora. Las noticias de la carta de Monteagle y el probable descubrimiento de la conspiración le llegaron el domingo 27 de octubre de 1605. Inmediatamente fue a White Webbs, adonde varios de los conspiradores se habían retirado, e intentó en vano persuadir a Catesby para que escapara. El día 31 regresó a Londres. El 4 de noviembre Catesby cabalgó hacia el lugar designado de encuentro en Dunchurch. Winter se quedó atrás hasta que, en la mañana del día 5, sabiendo que todo estaba descubierto, siguió a sus amigos, alcanzando a Catesby en Huddington el miércoles por la noche del 6 de noviembre. La siguiente tarde los conspiradores fueron a Stephen Littleton en Holbeche, y allí, en la mañana del día 8 se prepararon para resistir a los oficiales del magistrado que iban en su persecución. Winter fue el primero en ser herido, al ser alcanzado en un brazo por un disparo de ballesta, mientras Catesby, que gritaba: '¡Quédate conmigo, Tom, y moriremos juntos!', cayó mortalmente herido. Winter fue capturado y llevado a la Torre. Fue el único de los cinco operarios originales de la excavación, además de Fawkes, que estaba en manos del gobierno.
No consta evidencia de que fuera sujeto a tortura. Pero el día 21 de noviembre Sir William Waad, teniente de la Torre, escribió a Salisbury que 'Thomas Winter tenía su mano firme, pues tras cenar se puso a escribir lo que verbalmente declaró a vuestra señoría, añadiendo lo que recordó.' La confesión que Winter efectuó fue escrita originalmente el día 23, siendo tal vez mostrada a los comisionados y confirmada por Winter dos días después, cuando fue refrendada por el fiscal general 'entregada por Thomas Winter, escrita de su propia mano.' El día 26 Waad informó también que 'Thomas Winter había escrito de su propia mano todo el recorrido de su acuerdo con España, que envío a su señoría.' Winter, con otros siete conspiradores, incluyendo a su hermano Robert, fue llevado a juicio el 27 de enero de 1606. En su condena sólo suplicó que él fuera colgado por su hermano y por sí mismo. Fue ejecutado el viernes 31 de enero.
La autenticidad de la confesión de Winter ha sido disputada por el jesuita Gerard, en sus diversos intentos ingeniosos de arrojar dudas sobre el relato tradicional de la conspiración. Pero las principales características de la misma descansan sobre evidencias independientes a la de Winter, aunque su confesión, un largo documento de ocho páginas en folio, contiene una detallada narración de toda la conspiración, con muchas anécdotas pintorescas que no se encuentran en otra parte. Los principales argumentos de Gerard son que la confesión está firmada Winter y no Wintour, como en todas las demás firmas reconocidas, que la escritura es sospechosamente similar a la de Winter antes de que su brazo fuera herido y que las numerosas correcciones y tachaduras indican que es la obra de un falsario, copiando una muestra que le fue presentada. Por otro lado, las dificultades para suponer que tal falsedad fuera del gobierno son aplastantes. No solo Waad, Sir E. Coke y Salisbury estarían implicados, sino todos los comisionados cuyos nombres aparecen en las copias impresas, tres de los cuales eran católicos o amigos de los católicos. No hay motivo razonable para que fuera necesaria tal maquinación, ya que había suficientes pruebas para colgarlos. La confesión contiene declaraciones que el gobierno nunca hubiera pensado en poner en boca de los culpables y, por otro lado, no dice nada de lo que el gobierno hubiera deseado que apareciera, como la incriminación de sacerdotes. Además, no tenía sentido falsificar la escritura de Winter, ya que no se hizo uso del original, pues hasta al rey mismo sólo se le enseñó una copia. Las correcciones y tachaduras, además de ser características de la escritura de Winter, son claramente las de un autor, no de un copista o farsante.
Bibliografía:
Thomas Graves Law, Dictionary of National Biography; además de Narrative de Jardine y otros libros mencionados, véase Tierney, Dodd, iv. 7–9, 35–65, lii–liv; Condition of Catholics in the Reign of James I, containing Father Gerard's Narrative, edited by Father Morris, S.J., 1871; Life of a Conspirator, being a biography of Sir Everard Digby, by one of his Descendants, 1895 (cuidadosamente escrito); Traditional History and the Spanish Treason of 1601–3, by the Rev. John Gerard, 1896; What was the Gunpowder Plot? The traditional story tested by critical evidence, by John Gerard, S.J., 1897; What the Gunpowder Plot was (respuesta al anterior), por S. R. Gardiner, 1897; The Gunpowder Plot and Gunpowder Plotters, in reply to Professor Gardiner, by John Gerard, S.J., 1897; Thomas Winter, Confession and the Gunpowder Plot (con facsímiles), por el mismo; Letters in the Athenæum on Winter's Confession, por S. R. Gardiner, 26 Nov. 1897 y 10 Sept. 1898.