Historia
WINWOOD, SIR RALPH (c. 1563-1617)

Ralph se matriculó en St. John College, Oxford, el 20 de diciembre de 1577 y en 1582 fue elegido miembro del consejo rector a prueba de Magdalen College, reteniendo esa posición hasta 1601. Se graduó en humanidades el 15 de noviembre de 1582 y obtuvo la maestría el 22 de junio de 1587. Un mes después de la última fecha se le otorgó el permiso de estudiar derecho civil y el 2 de febrero de 1590-1 logró la licenciatura. En 1592 era supervisor de la universidad y poco después dejó Oxford para viajar al continente. A su regreso sus logros fueron reconocidos por el conde de Essex, quien le recomendó para un puesto diplomático. En 1599 'por mandato de Lord Essex' fue propuesto como secretario de Sir Henry Neville, embajador en Francia. Neville estuvo mucho en Inglaterra y como partidario de Essex fue destituido de su puesto en 1601. Winwood, quien realizó la mayoría de los deberes de la embajada en ausencia de Neville, fue nombrado sucesor. Se ocupó principalmente de informar del progreso de la lucha entre Enrique IV y el duque de Bouillon, pero tuvo tiempo de escribirse con Sir Henry Savile sobre su proyectada edición de Commentaries de Crisóstomo. En junio de 1602 fue reemplazado por Sir Thomas Parry, pero por deseo de Sir Robert Cecil, secretario de la reina, quien tenía 'un buen concepto de él y sus servicios' se quedó hasta finales de año en París, para instruir a Parry en los asuntos de la embajada. En febrero de 1602-3 fue vuelto a llamar y poco después fue nombrado agente ante los Estados Generales de Holanda. Llegó a La Haya en julio de 1603 y, según el antiguo tratado con Inglaterra, juró como canciller de Estado en la asamblea de los Estados Generales.
Como firme protestante, Winwood simpatizaba con la política y principios religiosos de los holandeses. Aborrecía a España y a la casa de Austria, procurando hasta donde le permitieran sus instrucciones apoyar a la república y a los príncipes de la unión alemana en su política de hostilidad hacia España. Vigorosamente exhortó a los Estados a negar permiso a los católicos para que residieran en su jurisdicción. 'Que la religión sea enseñada y predicada en su pureza por todas vuestras provincias sin la menor mezcla' dijo Sir Ralph Winwood en nombre de su soberano. 'Quienes están dispuestos a tolerar cualquier religión que pueda haber e intentan haceros creer que la libertad para ambas es necesaria en vuestra república, están pavimentando el camino hacia el ateísmo.'
Winwood volvió a visitar Inglaterra en 1607 y el 28 de junio de ese año se le concedió el título de Sir por el rey en Richmond. Regresó a La Haya en agosto, junto con Sir Richard Spencer, para representar a Inglaterra en la conferencia que ordenaría un tratado entre Holanda e Inglaterra y para sugerir los términos de paz entre Holanda y España, tras una guerra de cuarenta años. El príncipe Mauricio tenía poca confianza en Jacobo I y las declaraciones de buena voluntad de sus embajadores hacia la república, siendo avisados Winwood y su colega por el gobierno inglés para que estimularan a los Estados a renovar la guerra con España si veían que estaban resueltos contra la paz. Finalmente, se logró una pacificación general y el tratado de Holanda con Inglaterra lo firmaron Winwood y Spencer el 26 de junio de 1608. Estipulaba que la deuda de Holanda con Inglaterra, que acumulaba 818.408 libras, se saldaría por pagos anuales de 60.000 libras. Winwood no esperaba quedarse mucho tiempo. Su representante en Londres, John More, consiguió una casa para él en Westminster, empezando negociaciones para alquilar una casa rural, para estar cerca de su amigo Sir Henry Neville. Pero amenazantes movimientos en Alemania, donde la guerra entre príncipes protestantes y católicos era inminente, hicieron que Winwood tuviera que quedarse en el continente.
La sucesión a los ducados de Jülich y Cleves fue calurosamente disputada. En el otoño de 1609 Winwood fue enviado a Düsseldorf, para unirse al embajador francés, Boississe, para mediar entre los príncipes protestantes y el emperador, quien igualmente tenía algo que decir al respecto. Su tarea era difícil. Jacobo ansiaba la paz. 'Mis embajadores' escribió 'no pueden hacer mejor servicio que ayudar al acuerdo de esta reconciliación.' Pero no había paz posible y Winwood regresó a La Haya para alistar 4.000 hombres al servicio de Jacobo para luchar contra el emperador en favor de los pretendientes protestantes a los ducados. Tampoco los asuntos internos de Holanda iban como Jacobo deseaba. En agosto de 1609 Winwood entregó a la asamblea de los Estados Generales la protesta de Jacobo contra el nombramiento de Conrad Vorstius, campeón del arminianismo y arrianismo, para el profesorado de teología en Leiden. En ese momento no se hizo caso de su protesta. Posteriormente Winwood negoció una unión más estrecha entre Jacobo y los príncipes protestantes del imperio. El elector palatino se iba a casar con la hija de Jacobo, Elizabeth. Para mostrar que se pretendía algo más que una alianza familiar, Jacobo ordenó a Winwood que asistiera a un reunión de los protestantes alemanes en Wesel a comienzos de 1612 y para asentir a un tratado por el que el rey de Inglaterra y los príncipes de la unión acordaban socorrerse mutuamente en caso de necesidad (28 de marzo).
La muerte en 1612 del conde de Salisbury, con el que las relaciones de Winwood se fueron volviendo tensas, le abrió la oportunidad de tener un empleo en su patria. En julio estaba en Inglaterra, siendo empleado por Jacobo en escribir cartas. Los amigos que simpatizaban con sus ideas religiosas y políticas consideraron deseable que fuera secretario del rey. Pero a finales de julio se le ordenó que regresara a La Haya, donde estuvo hasta septiembre de 1613. Fue agente nominal inglés en esa ciudad hasta marzo de 1614, pero ya no dejaría Inglaterra.
Winwood no perdió la oportunidad de presentar sus respetos al favorito, Rochester. A finales de 1613, cuando éste, recién nombrado conde de Somerset, era agasajado, con su nueva esposa (la divorciada condesa de Essex), por los concejales de Londres, la esposa pidió a Winwood que le prestara sus caballos, con el pretexto de que ella no tenía ninguno lo suficientemente bueno para su carruaje en tal ocasión. Winwood respondió que no era apropiado para tan gran dama usar algo prestado y le suplicó que aceptara sus caballos como regalo. De este modo se aprovechó para forjar la amistad con Somerset. El 29 de marzo de 1614 Winwood fue nombrado secretario de Estado y juró el cargo. Unos días después ingresó en la Cámara de los Comunes como miembro por Buckingham. El 7 de abril recibió el puesto de secretario vitalicio. Sus deberes incluían la dirección de la Cámara de los Comunes durante los pocos meses que el parlamento se convocó en la primavera de 1614. Winwood carecía totalmente de preparación en la vida parlamentaria, no teniendo un espíritu conciliador tan necesario en ella. La principal cuestión que resolvió la cámara era la pretensión del rey para recaudar impuestos sin su consentimiento. El 11 de abril de 1614 Winwood presentó un subsidio de suministros y leyó la lista de concesiones que el rey estaba preparado a hacer; pero el subsidio quedó pospuesto. El 21 de mayo de 1614 Winwood defendió la teoría de que el poder de recaudar impuestos pertenecía a la monarquía hereditaria, no a la electiva. Poco después el parlamento se disolvió sin ninguna resolución alcanzada y la oposición establecida; no volvería a reunirse de nuevo en vida de Winwood.
La falta de dinero del rey puso en apuros a sus ministros. Sus deudas alcanzaron la cifra de 700.000 libras y al año siguiente Winwood le exhortó a que hiciera alguna concesión a la oposición parlamentaria. Del 25 al 28 de septiembre de 1615 el consejo debatió la cuestión de obtener un subsidio generoso del parlamento convocándolo de nuevo con ese propósito. Winwood expresó su deseo de que un comité especial pudiera examinar los abusos, sugiriendo que se diera garantía al parlamento de que cualquier suministro que se concediera sería empleado en el servicio público y no en otra manera. Pero la propuesta no fue aceptada. El 24 de enero de 1615-6 las responsabilidades de Winwood quedaron reducidas por el nombramiento de Sir Thomas Lake para compartir con él el puesto de secretario. A partir de entonces se adoptaron medios menos satisfactorios de recaudar dinero, de lo que Winwood se benefició personalmente. En 1616 la necesidad de proveer a Lord Hay con fondos para su misión en París se suplió con la venta de títulos nobiliarios. La suma obtenida por la primera venta, a Sir John Roper, se le entregó a Hay. La segunda venta, a Philip Stanhope, se dividió a partes iguales entre el rey y Winwood, quien recibió 10.000 libras y se le prometieron 5.000 cuando se vendiera el siguiente título.
Winwood no había mantenido relaciones personales con Somerset una vez que él asumió el cargo y en 1616 estaba ocupado en preparar el juicio del conde y la condesa y sus cómplices por una acusación de asesinato de Sir Thomas Overbury cuatro años antes. No hay fundamento para la extendida sospecha de que Winwood en algún modo convino en ese crimen. Mucho menos encomiables fueron sus relaciones en sus últimos años con Sir Walter Raleigh. Winwood fue responsable de su liberación en 1616 y de la concesión de un permiso nominal para explorar en Sudamérica, pero realmente, aunque bajo cuerda, para atacar y saquear las posesiones españolas. El odio de Winwood hacia España fue la causa principal de su conducta, aunque la expectativa de ganancias pecuniarias no le era ajena. Por llevar a cabo su filibustero plan, Raleigh fue ejecutado, pero antes de que eso sucediera Winwood murió, aunque su complicidad siempre estuvo libre de sospecha mientras vivió. Si bien es cierto que si su vida se hubiera alargado habría sufrido el destino de Raleigh. A principios de octubre Winwood cayó enfermo de fiebre. Mayerne le atendió, diciéndose que le sangró 'demasiado pronto.' Fue enterrado en la parroquia de St. Bartholomew the Less.
Según Lloyd, Winwood era 'bien experimentado en la mayoría de los asuntos, pero principalmente en cuestiones de comercio y guerra.' Su fanático odio hacia España inspiró su habilidad política, que desembocó en dudosas empresas, como las relaciones con Raleigh muestran. Procuró que su deber fuera tan amplio como sus estrechas ideas le permitían, pero su rígido y altanero comportamiento le impidió tener popularidad. El relato de una trivial disputa entre él y Bacon en 1617 ilustra su temperamento en los lados bueno y malo. Winwood, al entrar a una habitación donde estaba Bacon, encontró un perro sobre su silla y golpeó al animal. 'Todo caballero' dijo Bacon 'ama a un perro.' Unos días después Bacon creyó que Winwood se puso demasiado cerca de él en la mesa del consejo, pidiéndole que mantuviera la distancia. Cuando, unos meses después, la reina, que se puso de parte de Winwood en la disputa, preguntó a Bacon cuál era la causa, él respondió: 'Señora, no puedo decir nada más que él es orgulloso y yo soy orgulloso.' Finalmente el rey reconcilió a los dos hombres, diciendo que Winwood nunca le habló de perjudicar a nadie, lo cual es un testimonio a su favor. En julio de 1603 Winwood se casó con Elizabeth, hija y coheredera de Nicholas Ball de Totnes y hermanastra de Sir Thomas Bodley, con quien tuvo tres hijos y dos hijas.
Bibliografía:
Sidney Lee, Dictionary of National Biography; introducción al informe sobre los manuscritos del duque de Buccleuch y Queensberry, 1899 (Hist. MSS. Comm.); Chalmers, Dictionary; Wood, Athenæ Oxon.; Bloxam, Register of Members of Magdalen Coll. Oxford, 1873, páginas 210 ss.; Spedding, Letters and Life of Bacon, 1890, volúmenes ii–vii.; Gardiner, Hist. of England (1603–42), 1883, volúmenes i–ii.; Motley, Hist. of United Netherlands, 1876, vol. iv.; Granger, Biogr. Hist. of England; Lloyd, Worthies.