Historia

WOODHOUSE, THOMAS († 1573)

Thomas Woodhouse, católico inglés, nació en Lincolnshire y murió ejecutado en Tyburn el 19 de junio de 1573. Fue ordenado sacerdote poco antes de la muerte de María en 1558, siendo presentado a un beneficio en Lincolnshire. En 1560 dimitió de su beneficio por los cambios introducidos en la Iglesia inglesa, retirándose a Gales y siendo tutor en la familia de un caballero. Pero poco después dejó también esta ocupación por motivos religiosos y poco después fue arrestado mientras celebraba misa, siendo encerrado el 14 de mayo de 1561 en la prisión de la Fleet, donde vivió de la caridad como otros presos pobres. En 1563, durante una grave peste en Londres, fue trasladado a Cambridgeshire durante corto tiempo con los otros prisioneros bajo custodia de Tyrrel, el guardián de la Fleet. Por su petición urgente Woodhouse fue admitido a la Compañía de Jesús en 1572. Quedó tan animado con su admisión que el 19 de noviembre de 1572 escribió a Cecil exhortándole para que persuadiera a Isabel a someterse al papa. El original se conserva en el Museo Británico. También escribió documentos 'persuadiendo a los hombres a la verdadera fe y obediencia' que firmó con su nombre, los ató a piedras y los arrojó desde la ventana de la cárcel a la calle. El 16 de junio de 1573 fue juzgado por alta traición en Guildhall, Londres. Se distinguió por su intrepidez y la franqueza de sus respuestas, siendo hallado culpable y ejecutado; fue el primer sacerdote que sufrió la muerte en el reinado de Isabel y el primer católico, con las excepciones de John Felton († 1570) y John Story.

Existen dos narrativas de su vida y muerte. La primera, fechada en 1574, está en un pequeño volumen en cuarto de manuscritos, titulado Anglia, Necrol. 1573-1651 en los archivos de la Compañía de Jesús en Roma. En este relato, escrito en latín, es llamado William Woodhouse. Hay añadidos 330 versos, escritos por él en la cárcel. El segundo y más completo está en inglés y fue enviado a Roma por Henry Garnett. Woodhouse está incluido en la representación de Sufferings of the Holy Martyrs en Inglaterra, pintada por Nicholas Circiniani, en la iglesia inglesa de la Santísima Trinidad en Roma, por orden de Gregorio XIII. La pintura original quedó destruida a finales del siglo XVIII, pero hay todavía grabados de ella.