Historia
WOODMAN, RICHARD (c. 1524-1557)

Ante los rumores de que había comprado su liberación por someterse a la Iglesia, Woodman vindicó su coherencia al predicar de forma itinerante en las inmediaciones de su casa. Se emitió una orden de arresto, pero escapó a Flandes y de allí a Francia. Tras estar ausente tres semanas, regresó en secreto, siendo delatado por su hermano, con quien había tenido disputas por asuntos monetarios. Fue capturado en su propia casa y el 12 de abril de 1557 enviado a Londres. Confinado de nuevo en la 'coalhouse' de Bonner, fue interrogado seis veces durante un periodo de ocho semanas. De allí fue trasladado a la Marshalsea, la cárcel del magistrado en Southwark. Mientras estuvo allí escribió el relato de sus interrogatorios, preservado por Foxe. Su segundo interrogatorio tuvo lugar el 27 de abril ante John Christopherson, propuesto obispo de Chichester, durante el que apareció una dificultad técnica que viciaba la legalidad del procedimiento, al no haber sido el obispo todavía consagrado. El 25 de mayo de 1557 Woodman fue llevado ante John White (c. 1510-1560), obispo de Winchester, en St. George Church, Southwark. White no tenía jurisdicción salvo la surgida por las respuestas de Woodman a los comisionados de Pole que había dado en su diócesis. Hubo una segunda vista (15 de junio) en St Mary Overy contra él. Woodman se defendió diciendo que al no ser residente en la diócesis de White, éste no tenía jurisdicción según el acta 2 Henry IV, c. 16. Quedó en prisión preventiva hasta el 16 de junio, cuando Christopherson apareció como asesor junto a William Roger, uno de los comisionados para la supresión de la herejía nombrados en febrero anterior. A Woodman se le exigió que jurara como sospechoso de herejía. Al negarse a hacerlo, apeló de nuevo al estatuto de Enrique IV. Pero esta argumentación ya había sido prevista, pues aunque Christopherson no había sido todavía consagrado, Pole había propuesto a Nicholas Harpsfield, archidiácono de Canterbury, como ordinario. A partir de ahí Woodman se vio atrapado en una declaración sobra la naturaleza del sacramento y la excomunión. En todo su interrogatorio manifestó gran valor. Fue llevado a Lewes y quemado en compañía de otros nueve.
Las tradiciones sobre Woodman perduran en Sussex. El sitio de su casa se señala, diciéndose que fue encerrado en el segundo almacén de la torre de la iglesia de Warbleton, que tiene indicaciones de haber sido usado como prisión. Una antigua bodega en Uckfield también se dice que fue lugar de su encarcelamiento y también el gran sótano bajo el Star Inn (actual ayuntamiento) en Lewes, enfrente del cual él y los otros compañeros fueron quemados.