Historia

WOOLMAN, JOHN (1720-1772)

John Woolman, ensayista cuáquero, nació en Ancocas, New Jersey, el 19 de octubre de 1720 y murió en York, Inglaterra, el 7 de octubre de 1772.

John Woolman
John Woolman
Nació en la granja de su familia, que estaba cerca de Mount Holly, una comunidad que habían fundado los cuáqueros ingleses. Era una zona lo suficientemente cercana a Pensilvania para beneficiarse de la generosa invitación de William Penn a todos los creyentes perseguidos para que se establecieran en sus tierras. Tras 1681 un gran número de cuáqueros, bautistas y menonitas se afincaron en esas regiones. Aunque se puede argumentar que las creencias cuáqueras eran un desarrollo lógico del movimiento puritano para reformar la Iglesia anglicana, los puritanos despreciaban a los cuáqueros porque creían que el sacrifico de Cristo fue un acto de redención para toda la humanidad. Los cuáqueros rechazaban las doctrinas calvinistas de le elección y la predestinación, confiando en su 'luz interior', que para los puritanos no era más que arbitrariedad y anti-autoritarismo. Los cuáqueros no se avergonzaron de sus creencias y, comenzando con su fundador, George Fox (1624-1692), a veces entraron en conflicto con el orden establecido. Este sentido de alienación hizo que algunas comunidades cuáqueras como Mount Holly estuvieran muy unidas. Woolman fue a la escuela de Mount Holly y hasta que tuvo 21 años trabajó para su padre en la granja familiar. Luego se trasladó a Mount Holly para ocuparse de una tienda al por menor y después en negocios propios. El éxito de Woolman en los negocios le perturbó, al ofender sus creencia cuáquera en la sencillez. Deliberadamente escogió liquidar su negocio y dedicarse a la sastrería. Woolman aprendió una variedad de cosas útiles, como ser maestro, topógrafo y granjero, estudiando bastante derecho para poder hacer testamentos y contratos.

Fue mientras redactaba un documento de venta para un esclavo que Woolman se vio sacudido por vez primera del conflicto entre la ley y la conciencia, lo que absorbería su vida. Aunque dijo que en esa primera ocasión se quedó callado y redactó el documento de venta, resolvió no cometer el mismo error de nuevo. La próxima vez informó al amo que la esclavitud y la conciencia religiosa eran incompatibles. Woolman encontró su verdadera vocación en hablar, tanto en privado como en reuniones, sobre la cuestión, siendo escrupuloso en llamar la atención a todos los detalles de la vida diaria que comprometían el 'verdadero ministerio' de Cristo. Con 23 años emprendió varias misiones para compartir sus convicciones con otros cuáqueros. Viajó extensamente desde Carolina del Norte a New Hampshire, siendo su último viaje uno realizado a Inglaterra, donde murió de viruela. En todas sus 'conversaciones' con los cuáqueros, Woolman les avisó de los peligros de una sociedad materialista, de la explotación de los obreros, del servicio militar obligatorio, de pagar impuestos para la guerra y, sobre todo, de las corrupciones de la esclavitud. Fue, como dijo el filósofo A. N. Whitehead, el 'primer apóstol de la libertad humana.'

Journal de Woolman fue publicado por vez primera en 1774. Casi todos los que lo leen se convierten en admiradores del hombre y su escrito. Charles Lamb, el ensayista inglés, recalcó que era el único libro americano que había leído dos veces. Ha sido admirado no sólo por la vida y temperamento que revela sino por la simplicidad y franqueza de su estilo. John Greenleaf Whitier dijo que Woolman 'escribió lo que creía, desde un impulso espiritual interior y con toda su humildad carente de afectación sintió evidentemente que su obra fue hecha en la radiación clara de la luz que nunca estuvo sobre la tierra o el mar.'


Bibliografía:
Charlotte Fell Smith, Dictionary of National Biography; Journal, con introducción de Whittier; Lives de Thomas Green, Dora Greenwell y D. Duncan; Letters en Miscellany, vol. i. de Comly; Crabb Robinson, Diary, i. 403, 406, ii. 14, 136; Eclectic Review, junio 1861; Saint John Woolman, un artículo reimpreso como panfleto, Londres, 1864; Appleton, Encyclopædia of American Lit. vi. 605; Hildeburn, Cent. of Printing; artículos en Good Words, i. 528, 715, y en otros periódicos americanos e ingleses; Allibone, Dict. of Engl. Lit.; Smith, Cat. and Suppl.; Irish Friend, v. 62; Leeds Mercury, 13 de octubre de 1772.