Historia

YAKHINI, ABRAHAM

Abraham Yakhini, impostor judío del siglo XVII de origen español, residía en 1658 en Constantinopla, donde se lo consideraba como uno de los más elocuentes oradores religiosos y más hábiles copistas de los antiguos manuscritos hebreos. En esta doble calidad ejercía decisiva influencia sobre el pueblo y aun sobre el Gran Rabinato. Cuando el falso Mesías Sabetay Zevi se dirigió a Constantinopla y se «reveló» en un reducido círculo de cabalistas, Yakhini, según Sasportas, tuvo la peregrina idea de enviarle un documento apócrifo (probablemente confeccionado por él mismo), escrito en antiguos caracteres hebreos y que anunciaba a Sabetay como Mesías en la siguiente forma: «Yo, Abraham, estaba encerrado en una caverna por espacio de cuarenta años, y me extrañaba de que no llegase el tiempo de los milagros. Entonces oí una voz que me decía: «Un niño nacerá en el año 5886 de la Creación (1626); se llamará Sabetay y vencerá al Gran Dragón (el Sultán); éste será el verdadero Mesías y combatirá sin armas».' Sabetay creyó e hizo ver que creía la impostura, pero el primer papel se le asignó Yakhini, que, gracias a su talento y dotes oratorias, llegó a ser bien pronto uno de los jefes más caracterizados del movimiento mesiánico, y el populacho le veneraba como una reencarnación del rey Salomón. Desde el Gran Rabinato dirigía la propaganda mesiánica y respondía afirmativamente a todas las preguntas de los rabinos de las comunidades acerca de la autenticidad de la aparición del Mesías en la persona de Sabetay Zevi. En 1666 se trasladó a Esmirna y después regresó a Constantinopla, donde organizó una grandiosa recepción de Sabetay. Cuando éste fue encerrado en el castillo de Abidos, él le acompañó, arengando ardientemente a los miles de adeptos que habían acampado ante la fortaleza. Al renunciar Sabetay a su papel, los rabinos ortodoxos consiguieron al fin alejar a Yakhini del Gran Rabinato y le retiraron la autorización para predicar, volviendo entonces a su antigua profesión de copista, si bien continuó manteniendo relaciones con Sabetay y sus principales partidarios. Yakhini escribió algunas obras en hebreo, y en la Colección Werner de la Biblioteca de Leiden se encuentran varios manuscritos importantes copiados por él.