Historia
ABADESA DE LAS HUELGAS
Abadesa de las Huelgas, del monasterio de las Huelgas, llamado así por haber sido erigido por Alfonso VIII en un sitio destinado a huelga, folganza o recreo, tuvo desde el principio (1180) abadesas perpetuas hasta 1593, en que fueron nombradas trienales. Estas abadesas gozaban «más privilegios que todas las demás reunidas». Eran mitradas con señorío en 50 villas y lugares, con mero y mixto imperio, conocimiento privativo en lo civil y criminal y nombraban los alcaldes ordinarios, escribanos y alguaciles. Las justicias de Burgos tenían que deponer las varas en aquel recinto, y la abadesa ejercía jurisdicción dentro de un coto de Burgos, donde administraba justicia un merino en su nombre. En los lugares de su jurisdicción proveía las prelaturas, curatos, encomiendas, capellanías, etc.; y daba las dimisorias para conferir órdenes, y licencias para confesar y predicar. Decíase en Burgos con gran exactitud, que si el papa quisiera casarse, sólo encontraría mujer de su categoría en la abadesa de las Huelgas.