Historia
AGUSTINOS

Los Ermitaños de San Agustín (que son generalmente conocidos por el nombre de "agustinos" y también como "frailes de Agustín", la orden a la que Martín Lutero perteneció) fueron la última de las cuatro grandes órdenes mendicantes que se originaron en el siglo XIII. Deben su existencia no a una gran personalidad de un fundador, sino a la política del papa Inocencio IV (1241-54) y Alejandro IV (1254-61), quienes deseaban poner un equlibrio a los muy poderosos franciscanos y dominicos por medio de una orden similar, bajo autoridad directa del papa y dedicada a los intereses papales. Inocencio IV por una bula publicada el 16 de diciembre de 1243, unió ciertas pequeñas sociedades ermitañas con la regla agustina, especialmente los guillermitas, juanbonitas y los brictinianos. Alejandro IV (amonestado, según se dice, por una aparición de San Agustín) convocó una asamblea general de los miembros de la nueva orden bajo la presidencia del cardenal Ricardo de St. Angeli en el monasterio de Santa María del Popolo, en Roma en marzo de 1256, donde el rector de los juanbonitas, Lanfranco Septala, de Milán, fue escogido prior general de las órdenes unidas. La bula de Alejandro Licet ecclesiæ catholicæ de 13 de abril de 1256 confirmó esta elección. El mismo papa poco después permitió a los guillermitas, quienes quedaron insatisfechos con el nuevo arreglo, retirarse, adoptando la regla benedictina. La nueva orden quedó así finalmente constituida. Varios capítulos generales en el siglo XIII (1287 y 1290) y hacia el fin del siglo XVI (1575 y 1580), tras la severa crisis ocasionada por la Reforma de Lutero, desarrollaron los estatutos en su presente forma, que fueron confirmados por Gregorio XIII. Una bula de Pío V en 1567 ya había asignado a los ermitaños de San Agustín el penúltimo lugar (entre los carmelitas y los servitas) entre las cinco órdenes mendicantes principales. En su momento más floreciente la orden tuvo 42 provincias (además de dos vicariatos en la India y Moravia) con 2.000 monasterios y unos 30.000 miembros.

También se introdujeron reformas en las ramas no alemanas de la orden, pero mucho tiempo después de las reformas de Proles y en conexión con la Contrarreforma de los siglos XVI y XVII. La más importante de esas congregaciones observantes posteriores fueron las monjas españolas Terciarias Agustinas, fundadas en 1545 por el arzobispo Tomás de Villanueva en Valencia, las monjas Agustinas Reformadas, que se originaron por la influencia de Teresa de Ávila a finales del siglo XVI en Madrid, Alcoy y Portugal y los Agustinos Descalzos (Agustinos Recoletos; en Francia Augustins déchaussés) fundados hacia 1560 por Tomás de Jesús († 1582).