Agustinos de la Asunción (conocidos popularmente como asuncionistas) es una orden religiosa de hombres fundada en Nîmes en 1845 por Emmanuel d'Alzon (1810–80) y aprobada finalmente por el papa en 1864.
Emmanuel d'AlzonLa regla es la agustina, complementada por constituciones especiales. El propósito de la sociedad es la santificación de sus miembros, la devoción a Dios, a la Virgen María y a la Iglesia católica y el celo por las almas. La actividad de los asuncionistas se ha manifestado en muchos campos. Una gran parte de su energía se ha dedicado a los pobres y clases trabajadoras, en asilos, escuelas e instituciones técnicas. En 1864 las Hermanitas de la Asunción fueron instituidas para ayudar en esta tarea y para procurar posteriormente todavía más eficiencia en la ayuda espiritual y material de los necesitados, se crearon tres confraternidades piadosas de laicas afiliadas a las oblatas: las Siervas de los Pobres, la Fraternidad de Nuestra Señora y las Hijas de Santa Mónica. En 1863 el padre d'Alzon fue enviado por Pío IX a Constantinopla para realizar obra misionera, trabajando los miembros que se añadieron en Turquía, Bulgaria, Asia Menor y Tierra Santa, en escuelas, seminarios, hospitales y obra misionera general. Las demandas de este campo llevaron a la fundación de las Hermanas Oblatas de la Asunción. Tal vez la obra mejor conocida de los asuncionistas es la Oeuvre de la Bonne Presse para la diseminación de buena literatura. Esta empresa, que obtuvo un notorio grado de éxito, resultó en numerosos periódicos y revistas e incontables publicaciones. La Croix du Dimanche tuvo una circulación de medio millón de ejemplares. Disueltos por un decreto del tribunal de apelaciones de París el 6 de marzo de 1900, los asuncionistas fueron condenados al exilio o la dispersión, pero todavía mantienen su existencia corporativa con una casa central en Roma y establecimientos en diversos países europeos y de América. El hábito es una túnica negra con mangas amplias, una capa negra y una capucha y un cinturón de cuero.