Historia

AHURA MAZDᾹ

Ahura Mazdā, en la teología y filosofía persa, es el nombre de Dios Todopoderoso o del principio del bien, según la doctrina de Zoroastro. Ahura Mazdā, según el adoctrinador de la raza irania, es el espíritu prudente, «luminoso» muy grande, muy bueno, muy perfecto, muy activo y muy bello. Es in creado y ha creado todo por el verbo. No se ha limitado a ordenar elementos preexistentes, sino que por la eficacia de su palabra ha sacado de la nada todas las cosas, espíritu y materia. Desde el principio se ha dado como ministros y coadjutores para el gobierno del mundo, seis arcángeles o genios superiores llamados los Aimeshaçpentas (Amshaspands) «inmortales,» los cuales son: Vohû-manô (el buen espíritu), Ashavaliuta (el muy puro), Jashathra-vairya (el reino envidiable), Epenta-ârmaiti (la sabiduría perfecta), Hanrratat (la salud), y Ameretat (la inmortalidad). Después de haber creado los Ameshaçpentas, creó los Yazatas (Izeds) o ángeles, distribuidos a millares por el universo, para velar por su conservación y por el ejercicio regular de sus funciones y juntamente con ellos a Mithra, espíritu del sol, a Vayu, espíritu del viento, y a los diferentes genios del agua, del fuego, del aire y de otros. A estos genios y espíritus se hallan inmediatos en categoría los Fravarshis o genios guardianes que velan por cada hombre, por cada Yazata, por cada Ameshaçpenta y por el mismo Ahura Mazdā y se consagran a su conservación. Tiene tanta importancia, según la religión mazdea, esta función de los ángeles Fravarshis de la guardia que, después de la muerte de cada hombre, se supone que queda libre de cuidado su genio o ángel tutelar, logrando un puesto de gloria y poderío tanto más importante, cuanto mayores hayan sido los merecimientos del individuo puesto a su cuidado. De la necesidad de las fuerzas opuestas para que el mundo se conservase, resultó la aparición de Ahrimán, creado en el tiempo y que con el tiempo perecerá, y asimismo creador de legiones de Potestades infernales, Devs o demonios, genios masculinos, Yatus, y femeninos, Païrikas (Peris). Zoroastro les privó de cuerpo, para impedir que se uniesen con individuos del género humano ni apareciesen a los hombres, sino bajo la forma de animales, anunciando además que en la época de la plenitud de los tiempos nacerán tres profetas de la raza de Zoroastro, los cuales traerán tres libros con las revelaciones necesarias, para completar el bien de los mortales. Entonces desaparecerán las tinieblas ante la luz, la muerte ante la vida y el bien ante el mal. Ahrimán mismo reconocerá la soberanía de Ahura Mazdā y la perfección reinará sobre el universo. Los sacerdotes de este culto se dirigían en procesión a los altares, preparaban la víctima, derramaban libaciones y cantaban al ofertorio las fórmulas místicas que le prestaban eficacia. Además de esto, se vanagloriaban de poseer virtudes maravillosas para interpretar y dar oráculos y en general para predecir las cosas venideras.