Historia

ALIANZA EVANGÉLICA

Alianza Evangélica es el nombre de una asociación voluntaria de cristianos evangélicos de diferentes iglesias y países para manifestar y promocionar la unión de los cristianos y el avance y defensa de la libertad religiosa.

Fundación y constitución.
Se fundó después de varias reuniones y conferencias preparatorias, especialmente una en Liverpool en 1845 y en una entusiasta reunión celebrada en Londres del 19 al 23 de agosto de 1846. Estuvieron presentes 800 cristianos -presbiterianos, episcopales, independientes, metodistas, bautistas, luteranos, reformados, moravos y otros- entre los que estaban, de Gran Bretaña, Edward Bickersteth y Lord Wriothesley Russell (anglicanos), Jabez Bunting y William Arthur (wesleyanos), Drs. Chalmers, Candlish, Norman McLeod y Thomas Guthrie (presbiterianos), Drs. Steane y Baptist W. Noel (bautistas), Thomas Binney, John Angell James y el Dr. Leif Jr. (independentes); de Francia, Adolphe Monod y G. Fisch; de Alemania F. W. Krummacher y el profesor Tholuck; de Suiza, el profesor La Harpe y de Estados Unidos, Samuel H. Cox y William Patton. Presidió Sir Culling E. Eardly, que fue el primer presidente de la rama británica. Se adoptaron nueve artículos doctrinales:

1. La inspiración, autoridad y suficiencia de las Sagradas Escrituras.
2. El derecho y deber del juicio privado en la interpretación de las Sagradas Escrituras.
3. La unidad de Dios y la Trinidad de personas.
4. La total depravación de la naturaleza humana a consecuencia de la Caída.
5. La encarnación del Hijo de Dios, su obra expiatoria por los pecados de la humanidad y su intercesión mediadora y reino.
6. La justificación del pecador por la fe.
7. La obra del Espíritu Santo en la conversión y santificación del creyente.
8. La inmortalidad del alma, la resurrección del cuerpo, el juicio del mundo por nuestro señor Jesucristo, con la bienaventuranza eterna de los justos y el castigo eterno de los malos.
9. La institución divina del ministerio cristiano y la obligación y perpetuidad de las ordenanzas del bautismo y la Cena.
No se pretendía que tales artículos fueron un credo o confesión vinculante, sino simplemente una expresión del acuerdo esencial de los cristianos evangélicos que deseaban estar incluidos en la Alianza. Algunos han estimado la declaración demasiado liberal y otros demasiado estrecha (el artículo nueve excluiría a los cuáqueros), mientras que otros prefieren que no haya declaración doctrinal, o como mucho sólo el Credo de los Apóstoles. La rama americana, en su organización (1867), adoptó los nueve artículos de Londres con el siguiente preámbulo explicativo:
'Se resuelve, que al formar una Alianza Evangélica para los Estados Unidos en unión cooperativa con otras ramas de la Alianza, no tenemos intención de dar lugar a una nueva denominación o efectuar una amalgama de iglesias, salvo para facilitar la relación personal cristiana y el mutuo entendimiento, ni para interferir en ninguna forma en asuntos internos de las diversas denominaciones, sino simplemente para traer a los cristianos a una comunión y cooperación más estrecha, sobre la base de la unión que ya existe en la relación vital de Cristo con los miembros de su cuerpo en todas las edades y países.
Se resuelve, que con el mismo espíritu no proponemos un nuevo credo, sino que apoyándonos en el fundamento amplio, histórico y evangélico, reafirmamos y profesamos solemnemente nuestra fe en todas las doctrinas de la palabra inspirada de Dios y en el consenso de doctrinas mantenido por todos los cristianos verdaderos desde el principio y especialmente afirmamos nuestra creencia en la persona divino-humana de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, su obra expiatoria como la única y suficiente fuente de salvación, que es el corazón y alma del cristianismo y centro de toda unión y comunión cristiana auténtica.
Se resuelve que, con esta explicación, en el espíritu de una justa liberalidad cristiana tocante a las menores diferencias de las escuelas teológicas y denominaciones religiosas, adoptamos también, como resumen del consenso de las diversas confesiones evangélicas, la declaración explicativa y artículos expuestos y acordados por la Alianza Evangélica en su formación en Londres, 1846, y que fue aprobada por las organizaciones europeas que la componen.'
Semana de oración.
La Alianza procurado realizar su obra en tres maneras: mediante la semana de oración anual, mediante conferencias y a través de apelaciones en favor de aquellos oprimidos por la persecución religiosa. En una conferencia en Manchester, 1846, se adoptó una resolución estimulando a los "miembros y amigos de la Alianza por todo el mundo a observar la semana que comienza con el primer domingo de enero de cada año como época para unirse en oración en favor de los objetivos contemplados por la Alianza". Posteriormente el alcance se amplió en respuesta a una solicitud de los misioneros ingleses y americanos en la India. Se ha convertido en un medio fructífero de promoción de la unión cristiana y la difusión del evangelio dentro y fuera. Los temas escogidos para oración son las misiones, las naciones y gobernantes, las instituciones cristianas, las escuelas dominicales, etc.