Historia
AMBROSIANO, CANTO
Canto ambrosiano es el canto congregacional vívido, rítmico y melodioso que surgió como resultado de la unión del antiguo sistema musical griego de cuatro notas con la salmodia eclesiástica tradicional. Si fue introducido por Ambrosio de Milán (374-397) o si meramente fue regulado y mejorado por él está por dilucidar. El canto había quedado confinado al coro (griego, psaltai, latín, cantores) que recitaba los salmos y oraciones en manera monótona sin reglas fijas. Los nuevos tonos ambrosianos eran festivos y gozosos, tomando todos parte en el canto y hallando el pueblo deleite y alegría en su ejecución. Agustín en sus Confesiones (IX. vii. 15; X. xxxiii. 50) habla en términos brillantes del efecto de este nuevo método de cantar, que era ejecutado 'con clara voz y modulación más apropiada'. El canto antifonal entre hombres y mujeres, los coros congregacionales o congregación y coro, tomados de la Iglesia griega, se pusieron particularmente en uso. Como texto Ambrosio usaba himnos griegos y latinos ya existentes, rimados y no rimados. También compuso himnos él mismo, generalmente sin rima, pero bien adaptados a la melodías, como Deus creator omnium; Jam surgit hora tertia; Æterne rerum conditor; Veni redemptor gentium y tal vez también O lux beata Trinitas; Splendor paternæ gloriæ.
La música ambrosiana se difundió rápidamente, siendo pronto dominante por todo occidente. Pero en el curso del tiempo se introdujo una forma artificial y profana y para finales del siglo VI provocó la reacción gregoriana, siendo reducido el canto en las iglesias otra vez a los coros o el clero. El canto fresco, popular y congregacional de la Reforma se puede contemplar como un avivamiento parcial del antiguo canto ambrosiano.