Historia
AMBROSIANOS
Ambrosianos es el nombre de varias sociedades religiosas organizadas en la ciudad o diócesis de Milán tras el siglo XIV y que escogieron a Ambrosio como su patrón. La única que obtuvo más importancia extralocal fue la Orden de los hermanos de San Ambrosio de la Arboleda (Fratres S. Ambrosii ad Nemus), fundados antes de 1530 por tres piadosos milaneses, Alejandro Crivelli, Alberto Besuzi y Antonio Petrasancta y denominada según su lugar de reunión, una arboleda fuera de Porta Cumena, en Milán, a la que Ambrosio solía acudir con frecuencia (comp. su De bono mortis, iii. 11). Gregorio XI confirmó la sociedad en 1375 con la regla agustina; Eugenio IV en 1445 la unió con tres fraternidades ambrosianas que se habían originado independientemente en Génova, Eugubio y Recanati, cerca de Ancona, en la Congregatio S. Ambrosii ad Nemus Mediolanensis. Sixto V ordenó en 1589 la reunión de la división milanesa y no milanesa de la orden, que fue temporalmente separada bajo el nombre de Congregatio fratrum S. Ambrosia ad Nemus et S. Barnabæ. A esas órdenes combinadas Pablo V otorgó muchos privilegios en 1606. Pero Inocencio X, considerando la pequeñez e insignificancia de la orden, decidió su disolución hacia 1650. La bula de disolución está en Bullarium magnum, iii. 194.
Las siguientes sociedades quedaron confinadas a Milán y sus inmediaciones:
(1) Las monjas de San Ambrosio de la Arboleda, fundadas en 1475 por dos damas de Milán, no lejos de Pallanza sobre el Lago Mayor.
(2) La Schola S. Ambrosii o Oblationarii, una sociedad de mujeres y hombres ancianos que ayudaban en la misa ambrosiana en las iglesias de Milán, especialmente trayendo oblaciones.
(3) La Sociedad de Oblatos de San Ambrosio, fundada por el arzobispo Carlo Borromeo y confirmada por Gregorio XIII en 1578. Estaban comprometidos a una obediencia estricta a sus superiores, especialmente al arzobispo de Milán. Durante el siglo XVII la sociedad floreció y contaba con doscientos miembros, pero al haber disminuido en 1844 a dieciséis fue abolida.