Historia
ANATEMA

Tras el exilio israelita, jerem tiene un nuevo uso como medida penal para el mantenimiento de la pureza interna de la comunidad. Entonces significa el castigo de exclusión o excomunión, algunas veces con confiscación de propiedades (y a cualquiera que no viniera dentro de tres días, conforme al consejo de los jefes y de los ancianos, le serían confiscadas todas sus posesiones y él mismo sería excluido de la asamblea de los desterrados.[…]Esdras 10:8). Se desarrolló en la sinagoga en dos grados, niddui (Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecen, cuando os apartan de sí, os colman de insultos y desechan vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.[…]Lucas 6:22; Sus padres dijeron esto porque tenían miedo a los judíos; porque los judíos ya se habían puesto de acuerdo en que si alguno confesaba que Jesús era el Cristo, fuera expulsado de la sinagoga.[…]Juan 9:22; 12:42) y jerem, que incluía el pronunciamiento de una maldición. Era un acto oficial en forma ritual. La relación entre exclusión y maldición explica el uso de anatema en el sentido de simple maldición (Pero él comenzó a maldecir y a jurar: ¡Yo no conozco a este hombre de quien habláis![…]Marcos 14:71) o de voto solemne vinculante (Cuando se hizo de día, los judíos tramaron una conspiración y se comprometieron bajo juramento, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubieran matado a Pablo.[…]Hechos 23:12). En sentido técnico la palabra anatema ocurre en cuatro pasajes de las epístolas de Pablo, en los cuales se aprecia que estaba pensando en una idea espiritual definida y reconocida (Porque desearía yo mismo ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes según la carne,[…]Romanos 9:3; Por tanto, os hago saber que nadie hablando por el Espíritu de Dios, dice: Jesús es anatema; y nadie puede decir: Jesús es el Señor, excepto por el Espíritu Santo.[…]1 Corintios 12:3; 16:22; 8 Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema. […]Gálatas 1:8,9). Caer bajo esta maldición solemne está condicionado y justificado por el acto del sujeto, al caer de la gracia de Dios o predicar un falso evangelio. Esos pasajes muestran que Pablo no pensaba en el anatema como una medida disciplinaria de la comunidad tal como era en la sinagoga, no habiendo relación entre ello y los castigos infligidos sobre los culpables (5 entregad a ese tal a Satanás para la destrucción de su carne, a fin de que su espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 11 Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, […]1 Corintios 5:5,11; Entre los cuales están Himeneo y Alejandro, a quienes he entregado a Satanás, para que aprendan a no blasfemar.[…]1 Timoteo 1:20). Es pronunciado sólo contra aquellos que se ponen en oposición ultrajante contra Dios mismo, su verdad y su revelación. Por tanto, el uso de la palabra por Pablo retrocede de la práctica de la sinagoga al uso de la Septuaginta. Esto explica que en el desarrollo de la disciplina eclesiástica la palabra "anatema" no se usara como término técnico de excomunión antes del siglo cuarto. Aparece en los cánones de Elvira (305) contra los burladores y en los de Laodicea (¿341?) contra los judaizantes y tras el concilio de Calcedonia (451) se convirtió en una fórmula fija de excomunión, usada especialmente contra los herejes, tal como en los anatemas del concilio de Trento y posteriores pronunciamientos papales. Sin embargo, no hay una unanimidad resuelta sobre la idea del término, indicando en algunas partes finalidad absoluta de la intención y en otras siendo revocable. También hay poco acuerdo en cuanto a sus efectos, los límites de su uso y su posición en la escala de castigos. Du Cange incluye las concepciones prevalecientes cuando lo define como "excomunión infligida por el obispo o el concilio, no llegando a la excomunión mayor, pero acompañada por execración y maldición."