Historia

ANDRÉS Y FELIPE, FRATERNIDAD DE

Fraternidad de Andrés y Felipe es una sociedad religiosa interdenominacional para hombres de todas las edades. Su objeto, tal como fue declarado en su constitución, es difundir el reino de Cristo entre los hombres. La fraternidad fue fundada por el reverendo Rufus Wilder Miller, de la Iglesia reformada quien organizó el primer capítulo local en Reading, Pensilvania, el 4 de mayo de 1888. Se formaron otros capítulos en la misma denominación, celebrándose convenciones y lanzando Brotherhood Star, el boletín mensual de la asociación. En la convención de los capítulos reformados en Bethlehem, Pensilvania, en 1890, se recomendó la formación de capítulos de la fraternidad en otras denominaciones, estando éstos bajo el control de cada denominación y todos unidos en una federación de fraternidades. En esta manera la obra se extendió por Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, India y otros países, llegando a tener 40.000 miembros y representando a 23 denominaciones; hay también 58 fraternidades para muchachos.

Cada capítulo local está sujeto a la supervisión y control del pastor y cuerpo gobernante de la congregación y los capítulos de cada denominación están asociados en un consejo denominacional ejecutivo. De esos consejos se eligen representantes para un organismo llamado Concilio Federal de la Fraternidad de Andrés y Felipe. Los concilios denominacionales están organizados en las iglesias bautista, congregacional, episcopal metodista, presbiteriana y reformada.

La característica distintiva de la Fraternidad es el énfasis en el trabajo personal. Hay dos normas de oración y servicio. La regla de servicio consiste en esforzrase para que hombres y muchachos escuchen el evangelio, realizándose en el servicio de la iglesia, en las clases bíblicas para hombres y en las reuniones de oración. La regla de oración es orar diariamente por la difusión del reino de Cristo entre los hombres y la bendición de Dios sobre las tareas de la Fraternidad. Los capítulos sostienen una clase bíblica semanal o una reunión de oración y se involucran en una gran variedad de buenas obras, como escuela dominical, visitación de cárceles, hospitales, etc. y en general todas las necesidades que se puedan presentar. Los capítulos también mantienen salas de lectura y gimnasios gratuitos, organizan clubes de muchachos y reuniones de oración en casas de campo, ayudan en el coro y apoyan misiones domésticas y al exterior y hacen otras obras de carácter similar.