Historia

ANGELICALES

Angelicales es una fraternidad femenina fundada hacia 1530 por Ludovica di Torelli, condesa de Guastalla, que entonces contaba con veinticinco años de edad y era viuda por segunda vez, para cuidar a los enfermos y reformar a mujeres de la calle.

Ludovica di Torelli
Ludovica di Torelli
Los miembros debían llevar vidas de pureza angelical (de ahí el nombre) y renuncia, indicada por la vestidura tosca, una cruz de madera sobre el pecho y una cuerda alrededor del cuello. La fundadora las puso bajo la supervisión de Antonio Maria Zaccaria, fundador y director de los bernabitas, trabajando ella misma, bajo el nombre de Paola Maria, como directora del principal convento de su sociedad cerca de Milán hasta su muerte (29 de octubre de 1569). La orden fue primero confirmada por Pablo III (1534) con la regla agustina, con la provisión de que las angelicales ayudarían a las bernabitas en su obra misionera entre las mujeres. La obligación de vivir en aislamiento se adoptó en 1557. El arzobispo Borromeo de Milán sujetó los estatutos de la orden a una revisión más estricta, que fue confirmada por Urbano VIII (1625). La orden nunca se difundió fuera de Lombardía (especialmente en Milán y Cremona), siendo disuelta a principios del siglo XIX. Sin embargo, una rama todavía existe, la Sociedad de las Guastalinas fundada por la misma condesa Torelli, dedicada a la educación de las muchachas de noble linaje; ocupan un edifico fuera de la Porta Romana en Milán y están bajo la supervisión de las bernabitas.