Historia

AÑO NUEVO

La Iglesia adoptó el año juliano de los romanos. Este año comienza el 1 de enero, que a comienzos de la era cristiana era observado en Roma con una fiesta pública. Las festividades eran ruidosas, acompañadas con juegos y deportes, que degeneraban en groserías y conducta indecente. De esto se mantuvo alejada la Iglesia, señalándose sermones penitenciales para el día en los que se avisaba a no participar en las fiestas paganas. Pero puesto que la participación cristiana en las fiestas de los paganos no cesó, la Iglesia prescribió un ayuno de tres días en el año nuevo (segundo concilio de Tours, 567, canon 17), mencionándose en los decretos de sínodos posteriores la festividad del 1 de enero entre las costumbres paganas prohibidas; en 1270, en un procedimiento de los inquisidores para investigar a personas sospechosas de tomar parte en la idolatría y malas artes, quedó prescrito que también se examinaría a los que hubieran festejado el 1 de enero en forma pagana. Desde el siglo cuarto, cuando la festividad de la Navidad quedó instituida el 25 de diciembre, el 1 de enero llegó a ser la "octava de Navidad" cuando, según Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por nombre Jesús, el nombre dado por el ángel antes de que El fuera concebido en el seno materno.[…]Lucas 2:21, se circuncidó a Jesús, no habiendo ni en los misales ni en las homilías ninguna referencia el comienzo de un nuevo año. Esto fue natural porque en la Iglesia el año comenzaba en Navidad o el 1 de marzo, o bien el 25 de marzo o en Pascua. Pero ya que en la vida civil el año todavía comenzaba el 1 de enero y como todos los calendarios se adherían a este uso, la Iglesia no pudo continuamente pasar por alto tal fecha. El asunto lo defendió primero el clero inferior, que, sometiéndose a los incultos, ideó la caricatura de una festividad seria, en la denominada fiesta de los locos. Hacia finales de la Edad Media los dominicos introdujeron la costumbre de "dispensar el nuevo año desde el púlpito", esto es, trasmitir a sus oyentes deseos apropiados en los sermones del primer día del nuevo año. Lutero predicó el 1 de enero sobre la circuncisión de Jesús y rechazó una celebración de comienzo del año nuevo en ese día por ser costumbre pagana. No obstante, la fiesta del 1 de enero se celebró en las iglesias evangélicas como comienzo de un nuevo año. Más aún, se revivió la costumbre ocasionalmente de "dispensar al nuevo año" desde el púlpito. En la Iglesia católica, la fiesta de ponerle nombre a Jesús ha quedado establecida, desde 1721, para el segundo domingo después de Epifanía, mientras que el 1 de enero ha continuado siendo la festividad de la circuncisión.

La festividad de la circuncisión de Cristo se observa el 1 de enero en las Iglesias griega, católica y anglicana y se puso en este día, el octavo después de Navidad, en referencia a Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por nombre Jesús, el nombre dado por el ángel antes de que El fuera concebido en el seno materno.[…]Lucas 2:21. Es fiesta obligatoria en la Iglesia católica y en la anglicana consta entre los "días de letras rojas". El servicio para ese día no tiene relación con el comienzo del año civil.