Antífona es el término que denota primariamente el canto alternado, en el que una voz o
coro responde a otra.
Página de un antifonario manuscrito del siglo XVI,
por Vincenzo Raimondo. Biblioteca Nacional, MadridFue una costumbre judía (Y cantaban, alabando y dando gracias al SEÑOR: Porque El es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba a gran voz alabando al SEÑOR porque se habían echado los cimientos de la casa del SEÑOR.[…]Esdras 3:11; Entonces David dijo a toda la asamblea: Bendecid ahora al SEÑOR vuestro Dios. Y toda la asamblea bendijo al SEÑOR, al Dios de sus padres, y se inclinaron y se postraron ante el SEÑOR y ante el rey.[…]1 Crónicas 29:20; Y después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivos.[…]Mateo 26:30) que se introdujo en la Iglesia. Basilio (Epist., ccvii), escribiendo al clero de Neocesarea, menciona los dos métodos más comunes: 'Divididos en dos partes, cantan antifónicamente... Después de nuevo ejecutan el preludio del acorde al unísono y el resto lo elevan.' Este último método pudo ser hipofónico, si la respuesta consistió de las palabras finales de cada verso o sección; epifónico, si una expresión como 'Amén', 'Aleluya' o 'Gloria Patri' se repetía al final de un salmo, o antifónico en el sentido estricto, si el segundo grupo de cantores respondía al primero con la segunda mitad de cada verso o los dos grupos repetían los versos alternados. Más tarde el término 'antífona' vino a significar meramente un verso o fórmula con el que comenzaba quien llevaba la voz cantante, repitiéndolo todo el coro al final del canto. Determina el modo de la composición y cierra con la nota seguida por la dominante y la evovœ (las últimas notas de una composición; el nombre está formado por las vocales de seculorum, amen). Toda la antífona (abreviada en ana) se canta ahora al principio y al final de los salmos en laudes y vísperas en días festivos; en otros tiempos solo al final. Una colección de antífonas se llama antiphonarium o antiphonale.
El Breviarium Romanum tiene muchas excelentes antífonas y la Iglesia luterana ha hecho uso de ellas. Están escogidas en referencia al Salmo o himno al que están unidas o indican su relación con días y tiempos especiales. Por ejemplo, una antífona al 1 Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa contra una nación impía; líbrame del hombre engañoso e injusto. 2 Ya que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has rechazado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo? 3 Envía tu luz y tu[…]Salmo 43 para Navidad es: 'Y el ángel les dijo: No temáis; pues os doy nuevas de gran gozo'; para el domingo de Trinidad: 'Gloria tibi, Trinitas'; para los días de los apóstoles: 'Vosotros sois mis amigos.' La música de las antiguas antífonas suele ser apropiada, bella y poderosa.