Historia

ANTONIO, HOSPITALARIOS DE SAN

Hospitalarios de San Antonio es la más antigua e importante orden religiosa en honor del padre del monasticismo. Fue fundada hacia el tiempo de la primera cruzada (1095-99) por un noble, de nombre Gastón, de San Didier la Mothe en Dauphiné. Según las tradiciones de la orden, el hijo de Gastón, Guérin, fue curado de la enfermedad conocida como fuego de San Antonio (morbus sacer), por lo que el padre fundó un hospital para aquellos que sufrieran de ésa y otras enfermedades similares, cerca de la gran iglesia de San Didier y con su hijo y ocho caballeros emprendió el cuidado de los enfermos en la institución. San Antonio se apareció al fundador, le dio su báculo (modelado como la letra T) y le animó en la obra. Se dice que Urbano II confirmó la orden en el sínodo de Clermont en 1095. Calixto II en 1118 dedicó la iglesia perteneciente al monasterio benedictino Mons Major en San Didier a San Antonio y lo hizo el principal santuario de la orden, que quedó sometida a los benedictinos. Desde finales del siglo XII la orden se esparció mediante la fundación de muchas casas (Roma 1194; Acco en 1208 y muchas en Alemania central y septentrional), adquiriendo considerable riqueza por el persistente celo de sus recoge limosnas. Vestían una túnica negra con una "T" azul (cruz de San Antonio) y una campanita al cuello anunciando su llegada. Tras una dura lucha, los hospitalarios se independizaron de los benedictinos y en 1286, al adoptar la regla agustina, se convirtieron en canónigos regulares (conocidos popularmente como Tönniesherrn). En 1297 Bonifacio VIII les liberó de toda jurisdicción episcopal y sujetó a su cabeza, el abad general de San Didier, directamente a la sede papal. A principios del siglo XVI el número de casas aumentó a 364. La orden había sufrido un deterioro moral, que el abad general, Brunel de Gramont, con apoyo papal, vanamente intentó corregir en el siglo XVII. En 1774 la orden quedó unida a los Caballeros de Malta.