Historia
APOCRISIARIO
Apocrisiario fue la designación general en tiempos antiguos para los embajadores eclesiásticos, derivada del griego apokrinesthai 'responder' (de ahí el término latino responsales para la misma clase). El nombre se aplicó a los legados enviados por el papa para guardar sus derechos metropolitanos en Sicilia hasta la invasión musulmana y a los representantes episcopales en Roma. El oficio asumió su carácter más formal e importante en la Iglesia ortodoxa, donde los patriarcas eran representados en la corte imprial por los apocrisiarii y los obispos mantuvieron emisarios diplomáticos similares en la residencias de los patriarcas. También los papas, al menos desde León Magno hasta el tiempo de la controversia iconoclasta, tuvieron regularmente apocrisiarii en Constantinopla; a veces fueron llamados diaconi, porque solamente fueron escogidos de entre los diáconos. No tienen nada que ver, sino el nombre, con los apocrisiarios del sistema eclesiástico franco.