Historia
AQUILEYA, PATRIARCADO Y SÍNODOS

Originalmente fue un puesto romano contra los celtas e istrios y lugar de importancia comercial ya en el reinado de Augusto. La tradición atribuye la fundación de su iglesia a Marcos el evangelista, quien se dice que vino de Roma y consagró a Hermágoras (supuesto mártir) como su primer obispo. Algo menos legendaria es la tradición de que su obispo, Helaro o Hilario, sufrió el martirio hacia el año 285. Su obispo Valeriano (369-388), compañero de Ambrosio contra los arrianos, aparece como metropolitano, y presidió el primer concilio provincial de Aquileya (381), al que asistieron treinta y dos obispos de la Italia superior, Galia y África; excomulgó y destituyó al obispo ilírico Paladio, quien tendía hacia el arrianismo. Cuando los lombardos invadieron la Italia superior, el metropolitano Pablo trasladó su sede de Aquileya a la isla de Grado (568). Los metropolitanos aquileyanos amparados allí rechazaron reconocer el quinto concilio ecuménico de 553, convocado por Justiniano I, permaneciendo en esa posición cismática casi ciento cincuenta años. Un esfuerzo de Gregorio Magno para atraerlos de nuevo a la Iglesia de Roma fracasó, ya que el sínodo convocado por el metropolitano Severo (586-607) en Grado (c. 600) también rechazó reconocer al concilio. El sucesor de Severo, Candiano († c. 612), aceptó la tradición católica ortodoxa, pero el cisma continuó no obstante. Bajo la protección de los lombardos se crearon varios obispados cismáticos, que retomaron su sede en Aquileya y ostentaron el título de patriarca, siguiendo su ejemplo los obispos de Grado. La controversia no cesó cuando en 698 el patriarca aquileyano Pedro (inducido por Sergio I de Roma) abjuró de su cisma. Pero los patriarcados de Aquileya y de Grado se mantuvieron unidos hasta mediados del siglo XVIII. Repetidos esfuerzos que hicieron los papas, (como el de León IX por la bula circumscriptionis de 1053), para efectuar una reconciliación fueron infructuosos. Cuando Nicolás V en 1451 abolió el patriarcado de Grado y estableció uno para Venecia, los titulares de la sede aquileyana quedaron en difícil posición; tanto Venecia como Austria, a cuyo territorio pertenecía Aquileya, así como Udine y Cividale, donde los aquileyanos habían residido desde principios de la Edad Media, obtuvieron el derecho de nombramiento. Las dificultades las resolvió finalmente trescientos años más tarde Benedicto XIV, quien abolió el patriarcado aquileyano por la bula Injunctum (1751) y fundó en su lugar dos arzobispados, uno en Udine, para el Friuli veneciano, que sería ocupado por Venecia, y el otro en Görz, para el Friuli austriaco, que sería ocupado por Viena. Varios sínodos más o menos notorios los convocaron los patriarcas aquileyanos durante la Edad Media. Uno en Friuli (Forum Julii) en 796 bajo Paulino (787-802), amigo de Alcuino y consejero teológico de Carlomagno, se declaró contra el dogma griego de la procesión del Espíritu Santo. Hubo varios en el siglo XIV (1305, 1311, 1339, etc.). El último de importancia fue en Cividale en 1409 convocado por Gregorio XII en oposición al concilio de Pisa.