Historia
ARCHIMANDRITA
Archimandrita (griego archimandrites, 'gobernante del redil', mandra 'redil', aplicado a una asociación monástica consistente de las ovejas de Cristo) es un nombre dado al cabeza de una comunidad monástica grande, sea el abad de un solo monasterio o, más en concordia con el significado de la palabra, el abad general de varios monasterios pertenecientes a una congregación. El título estaba en uso general en el este ya en el siglo V. En el oeste se halla en las reglas de Isidoro de Sevilla (vi) y Columbano (vii) en la última parte de ese siglo. Desde el siglo X sirvió como designación general de prelados, incluso de arzobispos. En 1094 Roger de Sicilia puso a todos los monjes de la regla de Basilio, de Sicilia y Calabria, bajo un archimandrita, quien luego fue sustituido por un prelado secular. Por un breve de Urbano VIII, 23 de febrero de 1635, al archimandrita de Messina se le otorgó jurisdicción cuasi-episcopal, el uso de pontificales y otros privilegios. Los abades de las Iglesias uniatas de Polonia, Galizia, Transilvania, Hungría, Eslavonia y Venecia también llevan el título de 'archimandrita'. En la Iglesia rusa el archimandrita posee alto honor y porta símbolos de respeto que pertenecen solo al obispo: báculo, cruces y semejantes. Están generalmente bajo el obispo diocesano, aunque muchos han quedado sujetos al patriarca de Constantinopla o al metropolitano ruso, previamente a la formación del sínodo.