Historia
ARLÉS, SÍNODOS DE
Sínodos de Arlés es el nombre de varias asambleas eclesiásticas celebradas en esa ciudad a lo largo de la historia. El primer gran sínodo occidental se celebró allí en 314 (¿316?) en presencia del emperador Constantino, quien lo convocó, y bajo la presidencia de Marino, obispo del lugar. Estuvieron presentes 33 obispos representando a casi todas las provincias occidentales, desde África a Bretaña. El sínodo tuvo importancia en lo referente a la controversia donatista. Los cánones son principalmente interesantes al mostrar cómo la Iglesia se propuso adaptarse a las circunstancias cambiantes que trajo el reconocimiento del cristianismo. Declaran que la aceptación de un cargo gubernamental no es razón para impedir la comunión con la Iglesia y que los que rechacen servir en el ejército cuando sean llamados a filas serán excomulgados, mientras que se rechaza como miembros de la Iglesia a los aurigas y actores, si no renuncian a sus profesiones. Sin embargo, las principales imposiciones se refieren a la disciplina clerical y laica. Importantes regulaciones en cuanto a los usos eclesiásticos fueron la prescripción de unanimidad para guardar la Pascua, la prohibición de la costumbre africana de rebautizar a los herejes y la exigencia de la presencia de tres obispos al menos, para una consagración episcopal. Otro sínodo se celebró en Arlés en 353 durante la controversia arriana; no está incluido en la enumeración usual. El que es denominado segundo sínodo se celebró en el siglo quinto, no antes de 443. Sus 56 cánones eran mayormente reafirmaciones de antiguos decretos. Duchesne lo cuestiona (Fastes episcopaux, París, 1894, p. 141). El siguiente sínodo, 451, declaró su adhesión al "Tomo" de León Magno sobre la encarnación. El que usualmente es denominado tercero, unos pocos años más tarde, resolvió una disputa local entre un obispo y un abad. Tras dos sínodos más, en 463 y hacia 475, se convocó el cuarto bajo la presidencia de Cesáreo en 524, centrado principalmente en los medios para incrementar el número de clérigos. El quinto se celebró en 554, para establecer más firmemente la autoridad episcopal. No se mencionan otros relevantes hasta el sínodo reformista de 813, celebrado bajo los auspicios de Carlomagno y que expresa sus ideas. Otro fue el convocado en 1234 en relación con la cruzada contra los albigenses.