Historia

ARMENIA, IGLESIA

Iglesia armenia es el nombre de la Iglesia nacional de esa nación, cuyo nombre oficial es Iglesia apostólica armenia.

Árbol de ortodoxos, nestorianos y monofisitas

Leyendas.
Armenia tiene la gloria de haber sido la primera tierra que hizo del cristianismo la religión del país. Posteriores leyendas sitúan la primera predicación de la doctrina cristiana en tiempos apostólicos y afirman que allí están las tumbas de cuatro apóstoles: Bartolomé, Tadeo (Lebeo), Simón y Judas. Los más prominentes e importantes son Bartolomé y Tadeo, siendo a veces mencionados solos algunas veces. Se distinguen dos Tadeos: el apóstol y uno de los setenta. Éstos son los apóstoles cuya actividad sitúan en el este las más antiguas leyendas y las tales, principalmente de origen griego o siríaco, fueron usadas y agrandadas por los armenios en un tiempo relativamente tardío; el producto se puede apreciar en la obra histórica de Moisés de Chorene. La leyenda de Bartolomé es evidentemente la más antigua; testimonios griegos del siglo quinto hablan de su muerte por martirio en Urbanópolis (Albanópolis, Xerbanópolis, etc.), ciudades desconocidas de la gran Armenia. Pero la importancia de Bartolomé no es superada por la de Tadeo. La leyenda de Abgar, rey de Edesa, de su correspondencia con Jesús y el envío de Tadeo a Edesa, disfrutaron en un periodo antiguo de gran popularidad en Armenia. La forma armenia de la leyenda existe en una traducción de la Docrina Adddæi ("Labubna of Edessa, Abgar's letter, o History of the Conversion of the Edessenes", Venecia y Jerusalén, 1868).

Gregorio el Iluminador.
No hay duda de que el cristianismo fue introducido en Armenia muy pronto. Antes de Gregorio, el apóstol de Armenia, Merujan, obispo de los armenios, escribió una carta sobre el arrepentimiento (Eusebio, Hist. eccl., VI. xlvi. 2) a Dionisio de Alejandría (248-265). Con Gregorio comienza una nueva época. Según una tradición no confiable, Anak, un vástago de la noble casa de Suren Pahlav, el asesino del rey Chosrow († 238), fue su padre. Como muchos otros príncipes armenios buscó refugio en territorio romano durante la ocupación persa. En Cesarea recibió una educación cristiana y griega, que fue de profunda importancia para el total desarrollo eclesiástico de Armenia. Cuando el reino armenio fue retomado y reorganizado, Gregorio fue uno de los más ardientes ayudantes del rey. Pero con la restauración del reino estuvo también asociada la restitución de la religión nacional, que había sido suplantada por la adoración al fuego de los persas. Como cristiano, Gregorio rechazó ofrecer guirnaldas sobre el altar de la gran diosa Anahid, con ocasión del gran festival nacional organizado por el rey. El airado monarca le sometió a cruel tortura, hablando la leyenda de un confinamiento en un pozo durante treinta años. Al final el rey se convirtió por un milagro (Sozomeno, ii. 8), acometiéndose entonces la cristianización del país. A la cabeza del ejército, Tradt y Gregorio marcharon hacia la antigua capital Artaxata, siendo destruidos el templo de Anahid y el oráculo de Tiur, con su escuela de sacerdotes, tras una valiente resistencia, siendo entregada toda la propiedad del templo a las iglesias cristianas. De la misma manera actuó en el oeste de Armenia. A petición del rey, Gregorio, acompañado por un séquito de príncipes feudales armenios fue a Cesarea, siendo consagrado primado de Armenia por Leoncio. Desde Capadocia trajo las reliquias de Juan el Bautista (Surp Garabed) y Atanagines, que fueron declarados santos nacionales. Luego Gregorio fue al sur y en Ashtishat en el país de Taron destruyó el santuario más celebrado del país, el templo de Vahagn, Anahid y Astghik y en su lugar construyó la espléndida iglesia, 'la primera y gran iglesia, madre de todas las iglesias armenias'. Desde Taron fue a la provincia de Ararat, donde estuvo el famoso santuario al dios Vanatur de Bagavan, que también fue transformado en una iglesia de San Juan y San Atanagines, bautizándose el pueblo que se había congregado allí procedente del nordeste.

Mapa de los patriarcados en la antigüedad
Mapa de los patriarcados en la antigüedad

Historia hasta el año 600.
Tres características se pueden destacar en esta nuevamente constituida Iglesia armenia. Primero, su carácter nacional. Gregorio predicó en la lengua nativa; los hijos de los antiguos sacerdotes idólatras fueron educados en una escuela cristiana, que fue seminario para futuros obispos, ocupando gradualmente los alumnos de esta escuela las dos sedes episcopales, fundadas por Gregorio. La segunda característica es la conversión obligatoria y la tercera el carácter judaico de la Iglesia. El patriarcado tiene su paralelo más en el sumo sacerdocio judío que en distinciones específicamente cristianas; igual que el episcopado, fue hereditario en algunas familias. El clero superior, como norma, se casaba. Gregorio fue sucedido por su hijo más joven, Aristakes, quien en 325 asistió al concilio de Nicea; luego por su hijo mayor Vrtanes, quien hizo a su hijo mayor Gregorio catholicos de los iberos y albanos. Nerses, bisnieto de Vrtanes, ordenado catholicos por el apremiante deseo del rey y el pueblo, convocó en 365 un sínodo en Ashtishat, que reguló los matrimonios entre parientes, limitó el dolor excesivo por los muertos y fundó los primeros monasterios, el primer asilo para viudas, huérfanos y enfermos y los primeros dispensarios para viajeros. El rey Arshag, indispuesto contra el orden de cosas nombró un anti-catholicos, pero cuando Arshag fue hecho prisionero por los persas, Nerses actuó como regente en la minoría del rey Pap (367-374). Tan pronto como éste asumió la mayoría de edad abolió muchas cosas introducidas por Nerses y le envenenó antes del año 374. Basilio de Cesarea anatematizó al reino armenio y rechazó consagrar un nuevo catholicos. Pero el rey Pap halló clérigos que estuvieron dispuestos a recibir la ordenación de obispos nativos. Tras la muerte de Nerses, Armenia fue definitivamente liberada de toda relación espiritual con Cesarea y se hizo independiente eclesiásticamente. Hacia el año 390 Sahag el Grande, el parto, hijo de Nerses, fue hecho catholicos. Su gobierno constituye el punto decisivo más importante de la Iglesia armenia. Como su padre promovió el monasticismo y se opuso a la destitución del último rey Ardashes y a la conversión de Armenia en una satrapía persa (428). Pero la nobleza se las arregló y el gobierno persa, haciendo uso de su posición, destituyó al influyente Sahag y designó dos sirios en sucesión como catholicoi. Por los esfuerzos de Sahag y Mesrop la lengua siria fue sustituida por la armenia. La relación continuada con Grecia preservó a la Iglesia armenia de quedarse paralizada y aislada. A solicitud de la nobleza Sahag fue hecho de nuevo catholicos, antes de morir (15 de septiembre de 439). Fue el último en la línea masculina de la familia de Gregorio el Iluminador. Las posesiones de la familia fueron a parar a los hijos de su hija, los Mamikonianos, mientras que la dignidad de catholicos, según la costumbre greco-oriental, se le otorgó a los monjes. El sucesor de Sahag, José, celebró un sínodo en Sahapivan para eliminar ciertos abusos. El concilio de Calcedonia (451), que los armenios posteriormente condenaron, no tuvo efecto sobre los contemporáneos, porque el rey Yezdigerd II (438-457) se propuso hacer del mazdeísmo la religión dominante en Armenia. Los príncipes se sometieron al principio, pero pronto el pueblo se levantó y los magos y sus templos fueron hostigados. Vartau el Mamikonio se puso a la cabeza, pero los armenios fueron derrotados en 451 y muchos de los nobles y clérigos fueron deportados a Persia, donde sufrieron el martirio tras muchos años de encarcelamiento. Uno de sus mártires fue José el catholicos (454). La persecución cesó en 484 y durante el tiempo de paz que siguió los armenios fueron totalmente influenciados por la teología dominante greco-oriental, convirtiéndose el Henoticon de Zenón en su regla de fe. El sínodo en Vagharshabad, que fue convocado en 491 por el catholicos Babken y al que asistieron no sólo los obispos armenios sino también los albanos e iberos, condenó solemnemente el concilio de Calcedonia. Este sínodo fue decisivo en la Iglesia armenia. Desde entonces los armenios, así como los sirios y coptos, aceptan sólo la estricta doctrina monofisita. Con el gobierno persa el clero estuvo lejos de vivir en paz. Pero un intento de construir un templo al fuego, en la capital Duin en 571, provocó una masacre de los magos y los persas. Durante un tiempo los armenios se asociaron con los romanos. Muchos sacerdotes y el catholicos huyeron a Constantinopla, donde éste murió. Armenia permaneció bajo dominio persa.

Sacerdote armenio
Sacerdote armenio
Hasta 1166.
Una nueva época en la Iglesia armenia comienza bajo el emperador Heraclio. Una vez que él restauró la cruz a Jerusalén en 829, abrió negociaciones con los monofisitas de Siria, que parecían favorables a la unión. El catholicos Ezr compartía esa idea y participó con el emperador en la celebración de la eucaristía. La unión duró el tiempo de la vida de Heraclio. El surgimiento del islam cambió la política del país hacia Roma. El odio nacional entre armenios y griegos se hizo más violento y los soldados griegos posicionados en Armenia se quejaron de que estaban siendo tratados como infieles. El sucesor de Ezr, Nerses III, había sido educado en Grecia y favoreció secretamente al concilio de Calcedonia (es decir, la doctrina monotelita), pero el sínodo en Duin, que se convocó por voluntad del emperador bajo la presidencia de Nerses, condenó de nuevo en la forma más solemne al concilio de Calcedonia. Sin embargo, cuando en 652 el emperador Constantino apareció en Duin, se proclamaron solemnemente las decisiones de Calcedonia el domingo en la principal iglesia, recibiendo el catholicos y los obispos el sacramento de un sacerdote griego. Justiniano II (689-690) logró realizar una nueva unión con el catholicos Sahag III (677-703) y su obispo, a quien llamó a Constantinopla, pero una vez que hubieron regresado, las repudiaron. Bajo el patriarcado de Elia (703-713), Nerses Bakur, catholicos de los albanos y la reina Sparam intentaron introducir la creencia de Calcedonia en su país. Pero el catholicos armenio protestó contra ellos ante el califa Abd al-Malik y con la ayuda de soldados árabes los dos dirigentes fueron llevados a Damasco encadenados, quedando la ortodoxia albana salvada. Durante los siglos noveno y décimo, bajo el gobierno de los Bagratunios, la Iglesia fue otra vez influyente. Se construyeron muchos monasterios y se mencionan muchos teólogos y ascetas famosos. Incluso los correligionarios monofisitas de Colchis y del Imperio romano entraron en los monasterios armenios. Pero este crecimiento de la vida religiosa también provocó el odio de los griegos. Infructífera fue la correspondencia entre el patriarca Focio y el catholicos Zacarías (853-876). Las mismas cartas amistosas de Nicolás Místico y del catholicos Juan el Historiador (897-925), trataban meramente de las condiciones de opresión del imperio armenio, evitando toda cuestión teológica. Sin embargo, Anania (943-965) siguiendo el consejo de los "pensadores profundos", aconsejó rebautizar a los griegos. Su manso sucesor, Vahanik, sospechoso de herejía, fue destituido. Un esfuerzo del celoso metropolitano Sebastián para discutir de nuevo la cuestión de las dos naturalezas, quedó frustrado por el catholicos Khachik (971-990) en una larga carta todavía existente (Stephanus Asolik, iii. 21), siendo defendida la doctrina ortodoxa armenia mediante citas de los Padres. El sucesor de Khachik, Sargis (992-1019) residía en Ani, la famosa residencia de los Bagratuniang, donde la reina Katramide, esposa de Gagik (989-1020), había construido una espléndida catedral. Un duro tiempo comenzó para la Iglesia armenia cuando en el siglo noveno el país quedó anexionado al imperio bizantino. Se creó una jerarquía principalmente ortodoxa en las nuevas provincias. A la cabeza había un metropolitano con el título de Keltzene, Kortzene y Taron, además de 21 obispos. Por supuesto, eran pastores sin rebaño. Los griegos continuaron sus esfuerzos para imponer a los armenios la fe de Calcedonia. La oposición se vio fortalecida por el mal trato al alto clero. Khachik II (1058-65) fue hecho prisionero en Constantinopla durante tres años. Los ingresos de los catholicos disminuían en la medida que el titular estaba ausente. Pero con Vahram, hijo de Krikor, catholicos 1065-1105, el patriarcado se convirtió otra vez en hereditario, como al principio. Los siete sucesores de Krikor hasta 1202 fueron sus parientes por parte de padre o madre. Fueron llamados Pahlavuni, porque trazaban su ascendencia hasta Gregorio el Iluminador y los Suren Pahlav. No hay duda de que esta familia prestó grandes servicios a la Iglesia armenia en tiempos difíciles. Los celos y el interés propio fueron a veces la causa de que sugieran anti-catholicoi, cuyo número a veces fue de cuatro. Pero el pueblo sólo consideró lícitos a aquellos que pertenecían a la casa de Gregorio. En 1147 Gregorio III Pahlavuni (1113-66) compró a la viuda del conde Jocelin de Edesa la fortaleza de Hromkla, que fue residencia de los catholicoi armenios hasta 1293.

Monja armenia, en Historia del vestido por Albert Racinet
Monja armenia, en Historia del vestido
por Albert Racinet
Negociaciones para la unión con Roma y la Iglesia griega.
La estrecha relación entre el reino de Armenia de Cilicia y los estados latinos de Siria y Tierra Santa llevaron a la Iglesia armenia a un contacto más estrecho con Roma. Al principio los armenios dieron la bienvenida a los cruzados como enemigos de los griegos. Pero pronto cambiaron de opinión cuando tuvieron que sufrir (como en Edesa) bajo su gobierno. Pronto se emprendieron las negociaciones para una unión. Por motivos políticos de los reyes especialmente, algunas veces también de los catholicoi, se favorecieron esas negociaciones infructíferas. Levon II "por atribuir su grandeza a los apóstoles Pedro y Pablo en Roma", quiso obtener la corona real del papa Celestino III y el emperador Enrique VI. Conrado de Wittelsbach, arzobispo de Maguncia, logró la corona en 1198 con tres mandatos papales: (1) celebrar las principales festividades en los mismos días que la Iglesia de Roma; (2) devoción continua día y noche; (3) ayunar las vísperas de Navidad y de Pascua. El rey pacificó a los nobles y al clero con las palabras: "No os preocupéis, haré el hipócrita." Durante los siglos XIV y XV una pequeña fracción de la nación armenia se había unido definitivamente con Roma. El vartabed Juan de Cherni aprendió la lengua latina del dominico Bartolomé y en relación con él fundó una rama especial de los dominicos, los unitores. Introdujo la lengua latina en el servicio de la Iglesia, declaró los sacramentos armenios inválidos, rebautizó a los laicos y reordenó a los ministros que le siguieron. Uno de sus seguidores, Nerses Balienz, obispo de Urmia, quien con otros había sido expulsado de la Iglesia y de Armenia, para vengarse fue a Aviñón y calumnió a la Iglesia armenia ante el papa, acusándola de 117 errores. Fueron comunicados al catholicos y refutados en un sínodo en Sis en 1342, quedando el papa satisfecho por esta completa refutación. La acción fanática de los unitores generalmente obtuvo el mismo resultado opuesto. También con los griegos tuvieron lugar las negociaciones sobre la unión. El emperador Manuel Comneno tras 1165 se escribió con Nerses IV Shnorhali (catholicos 1166-73). Esta correspondencia fue continuada por el sucesor de Nerses, Julio IV (1173-80); pero el sínodo de Hromkla (1179) rechazó todas las propuestas de los griegos. La muerte de Manuel (1180) y del catholicos Gregorio, quien estaba dispuesto a la unión, puso fin a todos los proyectos de la misma. Otro esfuerzo se hizo en 1196 por el concilio "ecuménico" convocado a iniciativa del rey Levon II, pero fue también infructífero. Durante las persecuciones persas los armenios emigraron al oeste. Se fundaron ricas colonias mercantiles, especialmente en Polonia. El huido catholicos Melkiseht murió en Lemberg en 1625, tras haber fundado un obispado allí en el que consagró a Nikolaios. A instancias de los jesuitas éste se adhirió a la unión.

Desde 1600.
Con el siglo XVII comienza un nuevo periodo para los armenios. Desde Echmiadzin (Vagharshabad), sede del catholicos, los clérigos fueron enviados para establecer una imprenta armenia. Se establecieron en Lemberg en 1616, en Julfa y Leghorn en 1640, en Ámsterdam en 1660 (trasladados a Marsella en 1672), en Constantinopla en 1677 y en otras partes. Hasta entonces los armenios eran poco menos instruidos que los sirios o los coptos. El mérito de ponerles en contacto con la cultura europea pertenece a Mekhitar y su orden, los mequitaristas. En 1828 la Armenia persa quedó bajo control ruso, comenzando un nuevo período para la Iglesia nacional. La Iglesia nacional armenia, cuyos adherentes son erróneamente llamados gregorianos, consideran como su cabeza al "supremo patriarca y catholicos de todos los armenios", residente en Echmiadzin, quien es elegido por un concilio nacional consistente de miembros de todas las eparquías armenias. Relacionada con la sede patriarcal hay una academia filosófico-teológica. Además del patriarcado supremo hay dos inferiores, los de Jerusalén y Constantinopla.

Los armenios uniatos.
Los armenios que están unidos con la sede romana (los llamados uniatos o armenios unidos) se han mantenido desde los tiempos de los cruzados y los unitores, incrementándose gradualmente su número. Varios catholicoi negociaron con Roma, pero el clero y el pueblo permaneció anti-romano. Sin embargo, cuando la orden de los mequitaristas se fundó, se creó también un catholicato en relación con Roma. Abraham Attar-Muradian en 1721 fundó en el Líbano el monasterio de Kerem, que aceptó la regla de San Antonio. Además sus sucesores se llamaron por el nombre del príncipe de los apóstoles. Para la mejor regulación de los asuntos de los católicos y armenios unidos, Pío IX publicó, el 12 de julio de 1867, la bula Reversurus. Pero una gran porción de los uniatos, protegidos por el gobierno turco, no reconoció los mandatos de la bula y en 1870 renunciaron a la sede romana, llamándose a sí mismos católicos orientales. Los hombres más prominentes entre los uniatos y la mayoría de los mequitaristas venecianos se pusieron de su lado. El 20 de mayo de 1870 el papa Pío IX suspendió a muchos sacerdotes y cuando no se sometieron, excomulgó a cuatro obispos y 45 sacerdotes. El resultado fue que los separatistas formaron una organización independiente bajo el patriarca civil Juan Kapelian, quien, sin embargo, se sometió el papa León XIII en 1879. En 1880 Anton Hassun fue nombrado el primer cardenal armenio. Murió en Roma en 1884. Su sucesor como patriarca de Cilicia con residencia en Constantinopla fue Esteban Azarian, llamado Stephanus Petrus X, a quien el papa envió una encíclica en 1888, en la cual se garantizaba la preservación de la lengua armenia y la liturgia con propósitos religiosos para los armenios, siendo confirmado lo que Benedicto XIV impuso sobre su propia liturgia y las otras orientales (comp. D. Vernier, Histoire du patriarchat Arménien catholique, París, 1890).

Los armenios evangélicos.
El movimiento evangélico entre los armenios tiene su origen a principios del siglo XIX en varios intentos de reavivar la religión en las iglesias orientales. Un gran número de armenios en Turquía, habitando en Cilicia y la parte central y meridional de Asia Menor, habían perdido su propia lengua, hablando turco, pero escribiéndolo con letras armenias. Les era imposible entender los libros eclesiásticos armenios. En 1815 dos eclesiásticos armenios prepararon una versión del Nuevo Testamento en turco para ellos, que fue impresa en 1819 en San Petersburgo. Hacia el mismo tiempo la Church Missionary Society de Londres envió una misión a Malta para hacer avanzar la causa en la Iglesia griega y en otras orientales. Esta misión entró en contacto con los armenios antes de su abandono en 1830. En 1823 el Basel Mission Institute envió a dos de sus graduados, Zaremba (quien era un conde ruso por nacimiento) y Pfander (posterior misionero a los musulmanes en la India y Turquía). Esos hombres, expulsados del Cáucaso por el zar Nicolás I, dejaron un consistente grupo evangélico armenio que perduró en Shushi, Shemakhi y Bakú. Hacia ese tiempo un erudito armenio de Constantinopla, que trabajaba para la British Bible Society, tradujo el Nuevo Testamento al armenio moderno, ya que la lengua antigua y eclesiástica era ininteligible para el pueblo común. Se publicó en París en 1823 y se convirtió en una de las referencias para el trabajo evangélico. Pero el principal impulso en esa dirección vino de la American Board, de Boston, Massachusetts, que envió misioneros a Turquía en 1819 y promovió sostenidamente su propósito de trabajar entre los miembros de las iglesias orientales. Armenia estaba en perturbación en ese tiempo, por lo que la imprenta de la misión quedó establecida en Malta; se hicieron exploraciones por Siria, Grecia, Egipto, Asia Menor, y finalmente, en 1830-31, por una gran parte de Turquía oriental, además del Cáucaso y Persia. Como resultado, se fundaron puntos de la American Board entre los armenios en Esmirna (1820), Constantinopla (1831), Brousa y Trebisonda (1833). La imprenta para el armenio, turco y griego se trasladó de Malta a Esmirna en 1835 y allí se impulsó la obra. Una traducción de la Biblia al armenio moderno, por Elias Riggs, se publicó en 1852 y la traducción de la Biblia al turco escrito con caracteres armenios por William Goodell en 1841, siendo la primera traducción del Antiguo Testamento a esta lengua. Esas dos traducciones pusieron la Biblia al alcance de todos los armenios del imperio turco. En 1904 la circulación de las Escrituras entre los armenios en Turquía aumentó hasta casi 30.000 copias. Pero el propósito de la American Board de entrar en el campo de la Iglesia armenia se vio obstaculizado. La auténtica objeción no fueron los armenios, sino la seguridad de los musulmanes de que ellos habían probado el cristianismo y lo habían encontrado falto. Los primeros misioneros en Constantinopla presentaron sus planes ante el patriarca armenio y durante 12 años tuvieron su aprobación amistosa, especialmente por sus escuelas. Un patriarca menos liberal trató severamente desde 1845 a 1847 a los armenios que habían adoptado la idea del estudio individual de la Biblia. Finalmente el gobierno británico intervino a favor de la libertad religiosa, proclamada solemnemente por el sultán en 1839. Todos los armenios que decidieron escapar de la prohibición por declararse protestantes eran protegidos por la policía turca contra el rencor del patriarca y en 1852-54 la "comunidad protestante", quedó formalmente reconocida, con un laico como su representante ante las autoridades y con todos los derechos de una organización religiosa separada. Desde entonces los evangélicos griegos, búlgaros, sirios, judíos, etc., se han añadido a este cuerpo. Tras las masacres de finales del siglo XIX comenzó una emigración armenia a los Estados Unidos en 1895. Los protestantes armenios organizaron iglesias en Nueva York, Worcester, Massachusetts, Providence, Rhode Island, y Fresno, California, además de varias misiones, o lugares donde se celebraban servicios, más o menos regulares. La mayoría están relacionados con la denominación congregacional, pero hay también presbiterianos.