Historia

ASCETISMO

Ascetismo (del griego askesis) significó originalmente "práctica", especialmente en el entrenamiento de un atleta.

Pablo el Ermitaño, de José de Ribera, el Españoleto. Museo del Prado, Madrid
Pablo el Ermitaño, de José de Ribera, el Españoleto.
Museo del Prado, Madrid
En el lenguaje filosófico denota el ejercicio y la disciplina moral (por ejemplo, Epicteto, Disertationes, iii, 12; Diógenes Laercio, VIII, viii, 8) y en este sentido pasó al lenguaje eclesiástico (Eusebio Hist. eccl., II, xvii, 2; Martyres Palæstinæ, x, 2, xi, 2, 22). En la historia de casi todas las religiones, así como en la antigua filosofía moral, el ascetismo desempeña un importante papel, evidenciado por fenómenos como auto-mutilación, circuncisión, tatuaje, ayuno, flagelaciones, penitencia, etc., y por la ética de budistas, estoicos, pitágoricos y neoplatónicos. El Antiguo Testamento manifiesta, en su conjunto, pocas tendencias hacia el ascetismo externo, pero el judaísmo posterior, en su forma helenista y también en la farisaica, lo cultivó, especialmente en la práctica del ayuno (Y cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que están ayunando. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.[…]Mateo 6:16; 9:14; "Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano."[…]Lucas 18:12).

Enseñanza del Nuevo Testamento.
El cristianismo primitivo se mantuvo alejado de este ascetismo externo. La costumbre de ayunar fue retenida (Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces tuvo hambre.[…]Mateo 4:2; Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.[…]Hechos 13:2; 14:23; 27:9; en trabajos y fatigas, en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, a menudo sin comida, en frío y desnudez.[…]2 Corintios 11:27), pero, como en el Antiguo Testamento, era sólo auxiliar de la oración (Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y ayunad por mí; no comáis ni bebáis por tres días, ni de noche ni de día. También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al rey, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco.[…]Ester 4:16; Volví mi rostro a Dios el Señor para buscar le en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.[…]Daniel 9:3; y después de viuda, hasta los ochenta y cuatro años. Nunca se alejaba del templo, sirviendo noche y día con ayunos y oraciones.[…]Lucas 2:37; Y Cornelio dijo: A esta misma hora, hace cuatro días, estaba yo orando en mi casa a la hora novena; y he aquí, un hombre con vestiduras resplandecientes, se puso delante de mí,[…]Hechos 10:30; 13:2; 14:23) y no había mérito asociado al mismo. En lugar de un ascetismo legal y meritorio el Señor demanda vigilancia, sobriedad y oración (Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene.[…]Mateo 24:42; 25:13; Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad![…]Marcos 13:37; comp. Por tanto, estad alerta, recordando que por tres años, de noche y de día, no cesé de amonestar a cada uno con lágrimas.[…]Hechos 20:31; Estad alerta, permaneced firmes en la fe, portaos varonilmente, sed fuertes.[…]1 Corintios 16:13; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos,[…]2 Corintios 6:5; 11:27; Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos;[…]Efesios 6:18; Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;[…]Colosenses 4:2; 6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios. 8 Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios, habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por yelmo la esperanza de la salvación. […]1 Tesalonicenses 5:6,8; Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu , poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.[…]1 Pedro 1:13; 5:8; 11 Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, 12 esperando y apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos por fuego […]2 Pedro 3:11-12; 'Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárda lo y arrepiéntete. Por tanto, si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.[…]Apocalipsis 3:3; 16:15) así como una disposición a someter todo para seguirle a él y tomar la cruz (21 Otro de los discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. 22 Pero Jesús le dijo*: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos. […]Mateo 8:21-22; 10:38-39; 16:24; 19:21; Y llamando a la multitud y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame.[…]Marcos 8:34; 10:38,39; 57 Y mientras ellos iban por el camino, uno le dijo: Te seguiré adondequiera que vayas. 58 Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. […]Lucas 9:57-58; 14:27). En la moral de Jesús todo depende de la disposición y de los actos libres. Por tanto, 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. […]Mateo 6:17-18; 9:15; 19:12 no se han de entender como regulaciones externas ascéticas. El pensamiento de Pablo se mueve en la misma línea. En la batalla moral se debe vencer al viejo hombre (pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.[…]Romanos 7:23; 13:14; Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis.[…]Gálatas 5:17; 12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura d[…]Efesios 6:12-18; 5 Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. 6 Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia por causa de est[…]Colosenses 3:5-8; Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado, y de la que hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos.[…]1 Timoteo 6:12), siendo la disciplina también necesaria para poner al cuerpo en sujeción (25 Y todo el que compite en los juegos se abstiene de todo. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26 Por tanto, yo de esta manera corro, no como sin tener meta; de esta manera peleo, no como dando golpe[…]1 Corintios 9:25-27). Esta es la auténtica noción de ascetismo tal como está expresada en 7 Pero nada tengas que ver con las fábulas profanas propias de viejas. Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad; 8 porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y ta[…]1 Timoteo 4:7,8. Observaciones como las de 5 No os privéis el uno del otro, excepto de común acuerdo y por cierto tiempo, para dedicaros a la oración; volved después a juntaros a fin de que Satanás no os tiente por causa de vuestra falta de dominio propio. 8 A los solteros y a las viudas digo[…]1 Corintios 7:5,8,25-40 no tienen el valor de leyes éticas que han de ser generalmente recibidas; el legalismo de la vida judía, el rechazo del matrimonio, la adoración de los ángeles y el desprecio del cuerpo son todos rechazados (12 Porque antes de venir algunos de parte de Jacobo, él comía con los gentiles, pero cuando vinieron, empezó a retraerse y apartarse, porque temía a los de la circuncisión. 13 Y el resto de los judíos se le unió en su hipocresía, de tal manera que au[…]Gálatas 2:12-16; 16 Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo; 17 cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo. 18 Nadie os defra[…]Colosenses 2:16-23; prohibiendo casarse y mandando abstenerse de alimentos que Dios ha creado para que con acción de gracias participen de ellos los que creen y que han conocido la verdad.[…]1 Timoteo 4:3). Por tanto, el Nuevo Testamento presenta el siguiente pensamiento básico para la noción de ascetismo: la obligación del cristiano para crucificar la carne; la exigencia de tomar la cruz, de ser sobrios y estar preparados y la exhortación para "ejercitar" el cuerpo y convertirlo en un órgano idóneo para los fines del cristiano.

San Simeón Estilita, de William Hone. The Everyday Book, 1826
San Simeón Estilita, de William Hone.
The Everyday Book, 1826
Ascetismo en la Iglesia antigua.
Las influencias helenista y judía colaboraron para introducir, con el "moralismo", un orden ascético de vida en la etapa católica antigua. La institución de ciertos días de ayuno, horas fijas de oración, restricción del uso de alimentos, abstinencia del matrimonio y retirada del mundo caracterizan esa tendencia. El ascetismo, no menos que el "conocimiento", se consideró parte del cristianismo (Clemente, Strom., vi, 12). En un período antiguo los ascetas se retiran al desierto y dejan la Iglesia por consideraciones morales (Ireneo, Hær., III, xi, 9; IV, xxvi, 2, xxx, 3, xxxiii, 7). Al penetrar más profundamente las tendencias ascéticas en la Iglesia (comp. el caso de Orígenes, Eusebio, Hist. eccl., vi, 2) y al conocer la Iglesia más íntimamente al mundo se hizo más fácil entender el origen de las comunidades ascéticas (comp. las epístolas pseudo-clementinas, De virginitate; Hieracas, en Epifanio, Hær., lxvii, 13; Atanasio, Vita Antonii, iii, 14; Cirilo, Catecheses, iv, 24, v, 4, xii, 33; Metodio, Convivium, vii, 3; Afraates, Hom., vi). Aquí estuvo el comienzo del posterior sistema anacoreta y monástico.

Actitud de los reformadores.
La Edad Media anduvo en este camino. Las prácticas ascéticas se extendieron más y más y su extensión produjo naturalmente entre los monjes un estado de embotamiento. Hay dos referencias especialmente que marcan la historia del ascetismo medieval: la institución de la penitencia con sus obras de satisfacción y la idea de imitar la pobreza y sufrimiento de Jesús. La primera muestra una evolución descendente, pero la segunda una ascendente, tendente a la introspección, como en el círculo de los Amigos de Dios. El camino del ascetismo se consideraba el camino de la perfección. La Confesión de Augsburgo (art. xxvi, 8) dice del período medieval: "Se consideraba que el cristianismo consistía solamente de la observancia de ciertos días sagrados, ritos, ayunos, atavíos." Por otro lado, la Reforma abolió por principio la estimación medieval del ascetismo, ya que las obras ascéticas solemnes no están mandadas por Dios, sino por mandamientos de hombres (art. xxiii, 6 y sig., 19 y sig., xxvi, 18; Apol., xxiii, 6, 60, xxvii, 42-57), y pueden incluso ser juzgadas como suicidio y tentar a Dios (Lutero, Werke, edición Erlangen iv, 380, vii, 40, ix, 289, xi, 104). El sistema ascético quedó también abolido por el concepto de justificación por la fe, que se opone a las obras meritorias, que han de rechazarse (Confesión de Augsburgo xx, 8, 9 y sig., xxvi, 1 y sig., 8, xxvii, 3, 44; Apol., xv, 6 y sig.; Art. Esmal., iv, 14; Lutero, xx, 250, xvii, 8, xlii, 262, xliii, 193, lxv, 128, xxi, 330). Se afirma que las obras ascéticas no responden a la voluntad de Dios y no son meritorias. Para la "perfección cristiana" las obras ascéticas no son necesarias; de hecho la conducta moral es la evidencia más cierta de la presencia de Dios (Confesión de Augsburgo xvi, 4 y sig., xxvi, 10, xxvii, 10 y sig., xv, 49, 57; Apol., xv, 25-26, xvii, 61; Catecismo Mayor, precepto iv, 145). Pero de ahí no se sigue que el ascetismo tenga que ser eliminado. La "mortificación de la carne" siempre es un deber cristiano (Confesión de Augsburgo xxvi, 31 y sig.). Pero esto no significa un debilitamiento ni destrucción de las facultades naturales, sino la autodisciplina por la que los poderes naturales quedan sujetos, haciéndolos idóneos para el servicio de Dios. Las regulaciones externas son por tanto muy útiles, pero nunca deberían ser una ley (Lutero, xliii, 197-199, lxv, 128). La idea protestante resumida es: "Cada uno puede usar a su propia discreción el ayuno y la vigilancia, pues cada uno sabe lo que debe hacer para gobernar su cuerpo. Sin embargo, aquellos que creen hacerse piadosos mediante las obras no estiman el ayuno, sino solo las obras e, imaginando que son piadosos cuando hacen mucho en esa dirección, rompen a veces sus cabezas y arruinan sus cuerpos al hacerlo." (Lutero, xxvii, 27, 190, xliii, 199, 201, x, 290, xxi, 240, x, 250). La Iglesia católica se adhiere al principio de la noción medieval, aunque en los "Ejercicios Espirituales" jesuitas el ascetismo puramente sensual retrocede y hay una acomodación al espíritu moderno.