Historia

ATHOS, MONTE

El Monte Athos es la parte más oriental de las tres lenguas de tierra que se proyectan en el mar Egeo desde la península Calcídica. Ese brazo tiene unos 50 kilómetros de longitud y culmina en la extremidad meridional del Monte Athos propiamente dicho, de 2.033 metros de altura. Se trata de uno de los más bellos parajes de Europa con grandes bosques, arroyos serpenteantes, aire claro y una encantadora combinación de rocas y mar. Para la Iglesia ortodoxa es el "monte santo."

Monasterio de San Pablo, Monte Athos, pintura de Edward Lear (1812-1888), The Fine Art Society, Londres, Gran Bretaña, Bridgeman Art Library, Londres/Nueva York
Monasterio de San Pablo, Monte Athos, pintura
de Edward Lear (1812-1888), The Fine Art Society,
Londres, Gran Bretaña, Bridgeman Art Library,
Londres/Nueva York
Los diversos monasterios.
Según la leyenda la Virgen María cristianizó el Monte Athos y Constantino el Grande fundó el primer monasterio aquí. Pero el monasticismo en Athos no aparece en la historia de la Iglesia antes de mediados del siglo noveno. En ese tiempo los monjes formaron una laura según el antiguo modelo, con su centro en Karyas, presidido por un protos designado por el emperador en Constantinopla. Con la fundación de la laura de San Atanasio, el primer gran monasterio allí en 963, Athos cobra importancia histórica. El fundador de este monasterio (que todavía lleva su nombre) y de toda la vida monástica en el Monte Athos, perteneció a una noble familia de Trebisonda. Por mediación de Miguel Maleinos, el famoso hegumenos del Monte Kyminos en Asia Menor, donde él mismo vivió al principio como monje, entró en contacto con el futuro emperador, Nicéforo II (Focas). Los dos hombres se hicieron buenos amigos y la laura se fundó a instancias del emperador. Una vez que Athos disfrutó del favor imperial, los monasterios se fundaron en rápida sucesión. Al siglo X pertenece la fundación de Iveron, Vatopedi y Philotheu; al XI, Xeropotam, Esfigmenu, Dochiariu, Agiu Paulu, Karakallu y Xenophontos; al XII, los dos importantes monasterios eslavos, Russiko y Chilandari; al XIII, Zografu y al XIV, Pantokratoros, Simopetra, Dionysiu y Gregoriu. El más reciente es Stauronikita, fundado en 1542. Hubo otros que desaparecieron hace tiempo, tales como el monasterio latino de los amalfinos.

La vida monástica hasta el siglo XV.
Hasta el siglo XV todos los monjes vivieron juntos, según las reglas establecidas por Atanasio y sus tres escritos, el Kanonikon, el Diatheke y el denominado Diatypesis. A cualquier hombre de carácter intachable le era permitido entrar, pero mujeres, niños, jóvenes imberbes y personas de sangre real tenían prohibida la entrada. Tras tres años de prueba se procedía a la admisión de la santa compañía de los hermanos, cuando se recibía la tonsura. A la cabeza del monasterio estaba el hegoumenos, ayudado por el consejo de "los escogidos", es decir los más altos oficiales monásticos y los monjes sacerdotes. Dos supervisores, generalmente un laico noble de fuera de Athos y un monje no perteneciente al monasterio, formaban un directorio no residente. Los monjes aprobados podían vivir por ellos mismos, recibiendo una estancia especial (griego, kellion), de ahí el nombre de kelliotes, o según su modo de vida ascetas o hesicastas, pero eran dependientes del monasterio. La relación de los monasterios entre sí y toda la constitución del monte estuvo regulada en ese período por los tipos de 975, 1045 y 1394. El protos estaba a la cabeza y a su lado el synaxis, consistente de los representantes de los monasterios, como los que antes se reunieron en Karyas. Al principio la vida durante este período fue austera, pero en el siglo XI se relajó y durante un tiempo algunos ambulantes con esposas e hijos hallaron refugio en Athos. El dominio latino en Constantinopla fue un tiempo especialmente triste para los monasterios. En la controversia hesicasta (1341-51) la ciencia occidental fue especialmente rechazada por la influencia de los monjes de Athos, siendo el misticismo quietista recibido en las enseñanzas de la Iglesia griega.

El siguiente pasaje describe ciertos pormenores de la vida en Athos:

'Llegado al Athos y habiéndolo recorrido en todas las direcciones, vio que allí practicaba la ascesis un gran número de monjes, y le admiró su vida eremítica, ruda y constante. Estos buenos padres no hacían trabajos agrícolas, no se mezclaban a los asuntos del mundo ni tenían preocupaciones materiales; no tenían animales de carga, ni burros ni perros, pero se construían cabañas de paja, donde vivían tanto en verano como en invierno, quemados por el sol y helados por el frío. Si había que llevar un fardo, lo hacían ellos mismos, se lo cargaban a las espaldas hasta dejarlo en el sitio requerido. Su alimento se componía de nueces, castañas y otros frutos. Y si alguien llegaba en barco a la montaña con una intención piadosa, lo que ocurría a menudo, entonces ellos recibían trigo, mijo u otras semillas, y daban fruta a cambio. Esto no se practicaba sin algún temor, de manera muy circunspecta, a causa de las incursiones, en otro tiempo habituales, de los impíos de Creta, los cuales se emboscaban en las hondonadas de los montes y apresaban a los que pasaban, habiendo matado a muchos monjes de la Santa Montaña.'
(De La vie de Saint Athanase l'Athonite, Abbaye de Chevetogne, 1963, páginas 29-30.)
Cambios tras 1500.
Con el siglo XV comienza un nuevo período en la constitución del monte sato, que gradualmente transformó la vida entera. Comienza la vida idiorrítmica, que abolió la vida común en los monasterios, adoptándose un plan por el que cada monje, a veces con unos pocos amigos, vivía por sí mismo. Sólo el techo y la iglesia eran comunes para todos. Ya que cada uno vivía a su propio costo, el poder del hegoumenos se vio pronto mermado. Pero la influencia del idiorritmo fue incluso más allá. Al volverse los monasterios cada vez más mundanos, la tendencia estricta, que de ninguna manera se había extinguido, apeló a los monjes, estableciéndose nuevos lugares de ascetismo más sincero fuera de los monasterios, tales como los sketai, localidades monásticas, la primera de las cuales fue fundada por Santa Ana en 1572. Allí se podía vivir una vida ascética según la forma antigua. Tales ascetas dependían de sus monasterios y sus derechos quedaron formulados en colecciones separadas de cánones. La última regulación de los derechos de los kelliotes, que todavía permanece, y de los ascetas tuvo lugar en 1864. La influencia del idiorritmo fue de tal carácter en la constitución general del monte, que el oficio de protos quedó abolido y la constitución se hizo democrática. El último tipo es de 1783. En el siglo XIX la mitad de los monasterios volvieron a la vida comunitaria, aunque se retuvo la antigua constitución. Hasta el siglo XVIII la vida moral y religiosa fue de baja calidad. Después de 1750 parece haber habido un avivamiento. En ese tiempo Eugenios Bulgaris enseñó en la academia de Vatopedi. A finales del siglo XVIII hubo ciertas encendidas controversias religiosas en Athos, entre otras la denominada controversia kolyba, sobre si los aniversarios por los muertos se podían celebrar en domingo en lugar del sábado.

En conjunto la vida en Athos ha permanecido sin cambios y es todavía un resto de puro medievalismo. El gran número de manuscritos y documentos que hay ofrecen al estudioso un rico campo de actividad. El estudiante de arte encuentra todo el arte bizantino almacenado en conjunto y el estudiante de religión puede estudiar la piedad oriental de todos los siglos cristianos, donde cada período ha dejado sus huellas distintivas.