Historia
AUGSBURGO, OBISPADO DE
Obispado de Augsburgo es el nombre de la sede de esa ciudad, cuyo origen se pierde en la oscuridad del tiempo, aunque sin duda retrocede hasta los días del Imperio romano. La importancia de la colonia Augusta Vindelicorum es suficiente para evidenciar la pronta introducción del cristianismo allí. Que fuera evangelizada desde el norte de Italia es probable, por el hecho de que originalmente formó parte de la provincia eclesiástica de Aquileya. Sobrevivió a la caída del imperio, la conquista alemánica y la sujeción de los alamanos al dominio franco. Los límites antiguos de la diócesis, incluyendo no solo el territorio suabo sino también el bávaro y el franco, proporcionan evidencia añadida de que existió antes del establecimiento del dominio teutónico. Desde la fundación del arzobispado de Maguncia, Augsburgo fue sede sufragánea bajo su jurisdicción hasta la reorganización de 1817, transfiriéndola a la recién fundada provincia de Munich. La jurisdicción secular que los obispos de Augsburgo han ejercido durante más de mil años les fue quitada en 1802, siendo transferida al elector de Baviera.