Historia

BAHAÍSMO

Bahaísmo es el nombre de una creencia desarrollada del babismo. El Bab había enseñado que la más grande y última de todas las manifestaciones de la divinidad iba a aparecer y, por sus enseñanzas, eliminaría todas las distinciones de las sectas. En 1862, doce años después de la ejecución del Bab, Beha Ullah, un aristócrata dirigente persa pretendió ser el cumplimiento de esta enseñanza. Fue encarcelado y exiliado, muriendo en Acre, Siria, en 1892. Su hijo, Abdul Beha Abbas, se convirtió en dirigente y "Centro del pacto." Desde su residencia en Acre, donde vivió bajo vigilancia del gobierno, difundió su propaganda que llegó incluso hasta la distante América. A los misioneros bahaístas no se les permite aceptar dinero, aunque pueden ser sostenidos por convertidos u otros interesados. Su mensaje consiste en un recital de la historia de su religión y las vidas del Bab y Beha Ullah. Se estudian las profecías del Antiguo y Nuevo Testamento y de los libros sagrados de otras religiones, creyendo que establecen las doctrinas bahaístas. Sus escritos sagrados son las obras de Beha Ullah, de los que el más destacado es el Libro de Ighan. Son principalmente sentencias cortas llamadas "comunes", consistiendo de oraciones o verdades para la guía en la vida. La explicación del Libro de Ighan y las "Palabras escondidas" en árabe y persa es parte de la predicación regular. La belleza del servicio hacia los pobres y sufrientes es un precepto cardinal. La simplicidad en el alimento y la vestimenta es otra. No se permite la poligamia y todos los bienes son comunes. Creen que Dios se ha manifestado en diferentes tiempos según las necesidades de la humanidad, siendo las principales manifestaciones tres en número: Jesús, cuya vida y enseñanzas se recomiendan, el Bab y Beha Ullah, que es el mayor y el último; tras él no habrá ninguna manifestación y cualquiera que no crea en él tras haber oído sus palabras no tendrá otra oportunidad para entrar en el reino. Ciertos sucesos en la vida de Beha Ullah se conmemoran de manera festiva, en forma de comida de frutas, almendras y agua fría, celebrada en el hogar de un creyente cada 19 días; se deja un asiento vacío en la presidencia de la mesa para el maestro ausente y se leen pasajes de las "Palabras escondidas", según se sirven los alimentos. Las congregaciones bahaístas se conocen como "asambleas." La primera en América fue fundada en Chicago por un sirio, Ibrahim Kheirallah, en 1894. La meta del bahaísmo es unificar el mundo y todas las religiones.