Historia

BATH KOL

Bath kol, literalmente "hija de la voz", es una expresión que no significa en sí misma nada más que una evocación o eco, usándose en tal sentido. Cuando el término se aplica a una manifestación divina supone que es audible para el oído humano sin una teofanía personal. En el Antiguo Testamento la noción se encuentra en Todo esto le sucedió al rey Nabucodonosor.[…]Daniel 4:28, "una voz del cielo." En el Nuevo Testamento ideas similares son las voces celestiales en el bautismo de Jesús (Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.[…]Mateo 3:17; y vino una voz de los cielos, que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.[…]Marcos 1:11; y el Espíritu Santo descendió sobre El en forma corporal, como una paloma, y vino una voz del cielo, que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.[…]Lucas 3:22), en su transfiguración (Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y una voz salió de la nube, diciendo: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; a El oíd.[…]Mateo 17:5; Entonces se formó una nube, cubriéndolos, y una voz salió de la nube: Este es mi Hijo amado, a El oíd.[…]Marcos 9:7; Y una voz salió de la nube, que decía: Este es mi Hijo, mi Escogido; a El oíd.[…]Lucas 9:35), antes de su pasión (Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y le he glorificado, y de nuevo le glorificaré.[…]Juan 12:28) y las voces del cielo oídas por Pablo y Pedro (y al caer a tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?[…]Hechos 9:4; comp. 22:7 y 26:14; 10:13,15). Josefo menciona una voz del santuario (Ant., XIII, x, 3; comp. Bab. Soah 33a; Jerus. Soah 24b), que fue llamada bath kol por los rabinos, quienes eran de la opinión de que tales voces celestiales fueron escuchadas durante todo el tiempo de la historia de Israel, e incluso en su propio tiempo. Según Bab. Soah 48b; Yomah 9a, esta "voz" fue el único medio divino de revelación tras la extinción de la profecía. Los rabinos narran relatos legendarios de tales voces divinas que resuelven dificultades religiosas. Diferente de la bath kol propiamente dicha está la idea de que sonidos o palabras naturales escuchadas por accidente son voces celestiales importantes. Esta superstición no fue rara, como muestra Jerus. Shabbat 8c. Rabí Josué era de la opinión de que tales cosas no deben influenciar ninguna decisión legal (Bab. Baba Me i'a 59b; Berakot 51b). Rabí Johanán estableció como norma general que lo que se escuchaba en las ciudades debía ser la voz de un hombre, en el desierto de una mujer, oyéndose un doble "Sí" o un doble "No" (Bab. Megillah 32a).