Historia

BAUTISMO POR LOS MUERTOS

Bautismo por los muertos es una costumbre mencionada por el apóstol Pablo en De no ser así, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos? Si de ninguna manera los muertos resucitan, ¿por qué, entonces, se bautizan por ellos?[…]1 Corintios 15:29. Probablemente consistía en el bautismo vicario de un cristiano vivo por un catecúmeno que hubiera muerto sin haber sido bautizado, siendo por tanto éste contado como bautizado y recibido en el cielo. Es dudoso si la costumbre fue alguna vez ampliamente prevaleciente y parece que pronto desapareció de la Iglesia, aunque la mantuvieron viva los marcionitas, montanistas y otros grupos (comp. Crisóstomo Hom., xl, sobre 1 Corintios; Epifanio, Hær., xxviii, 6). El sexto canon del sínodo de Hipona prohibe la práctica. Es observada por los mormones. La objeción a esta interpretación es que Pablo no se refirió a esta práctica dándole una aprobación tácita y que su práctica está en abierta contradicción con la doctrina de Pablo sobre la justificación y el bautismo. Epifanio, Calvino, Flacius, Estius y otros interpretaron el huper ton nekron en el pasaje mencionado significando "cuando van a morir", "en su lecho de muerte." Otra interpretación entiende el ton nekron referido a los cuerpos, cuyo bautismo, sobre la suposición de que son mortales, sería inútil. Otra ingeniosa interpretación de huper ton nekron lo entiende como el inminente peligro que corren aquellos que hacen una profesión pública de su fe en el bautismo, de una muerte violenta a manos de perseguidores. "¿Cuál es la utilidad de incurrir en tal peligro si no hay resurrección?".