Historia

BEC, ABADÍA DE

Abadía de Bec es el nombre de un establecimiento benedictino de Normandía, situada en la actual localidad de Le Bec-Hellouin, a 11 kilómetros al sudoeste de Rouen.

Fundaciones monásticas en la Edad Media
Fue fundada hacia 1034 por Herluin, un noble normando, quien fue su primer abad. Principalmente por sus grandes maestros, Lanfranco (quien llegó a la abadía hacia 1042 y fue prior desde 1045 o 1046 hasta 1066) y Anselmo (que entró a la abadía en 1060 y fue prior entre 1063 y 1078 y abad entre 1078 y 1093), Bec se convirtió en un famoso centro del saber para Normandía y, tras la conquista, para Inglaterra. Entre los que estudiaron allí estuvieron Anselmo de Lucca, posterior papa Alejandro II, Anselmo de Laon, Gilbert Crispn, abad de Westminster, autor de la vida de Herluin, Milo Crispin, biógrafo de Lanfranco y de varios de los primeros abades, Arnulfo y Gundulfo, obispos de Rochester, Ivo de Chartres, Gutmundo, arzobispo de Aversa y Guillermo, arzobispo de Rouen. Su primer abad, Teobaldo, llegó a ser arzobispo de Canterbury (1139); el séptimo fue Vacario, quien hacia mediados del siglo XII introdujo el estudio del derecho romano en Inglaterra. El monasterio tenía grandes posesiones, cuatro baronías, 18 prioratos, seis capillas y los derechos de patronato, de diezmo y de señorío en la mayor parte de las 160 parroquias que estaban bajo su dependencia. Hasta el reinado de Enrique VIII, conservó varios prioratos en Inglaterra, siendo en 1252 quemado y perdiendo hacia la segunda mitad de la Edad Media gran parte de su importancia. Durante la Guerra de los Cien Años la abadía fue devastada, recobrando usu preponderancia en 1626 con la reforma de San Mauro. En la abadía de Bec estuvo como novicio Prevost, el autor de Manon Lescaut. El escudo de armas de la abadía representaba a la Virgen María con el niño Jesús, sobre un cielo tachonado de cinco estrellas, y el contraescudo a Herluin con la cruz abacial. Poseyó una rica biblioteca con una numerosa colección de manuscritos. A mediados del siglo XVIII penetró en el monasterio el jansenismo, pero durante la Revolución Francesa fue convertido en cuartel de caballería.