Historia

BERNABITAS

Bernabitas (Clerici regulares S. Barnabæ) es el nombre de una congregación de clérigos regulares fundados en la ciudad y diócesis de Milán en 1530 por un noble de Cremona, Antonio María Zaccaria (nacido en 1502, educado en Padua y médico de profesión; ordenado sacerdote en 1528 y muerto en 1539), con la ayuda de sus amigos Giacomo Antonio Morigia y Bartolomeo Ferrari, y los sacerdotes Francesco Lucco y Giacomo Caseo.

Antonio María Zaccaria
Antonio María Zaccaria
La región estaba entonces sufriendo gravemente por las guerras entre Carlos V y Francisco I y el propósito señalado en la constitución era la promoción del amor al servicio divino y la verdadera vida cristiana, por medio de la predicación y la frecuente administración de los sacramentos. El nombre original y oficial fue Clerici regulares S. Pauli decolotti, que se encuentra en el breve de Clemente VII (1533) en el que se confirmaba la congregación y también en un edicto de Pablo III (1535) que eximía a la sociedad de la jurisdicción episcopal. En 1538 se le dio a la congregación para sede principal el antiguo gran monasterio de San Bernabé, al lado del muro de la ciudad de Milán, que a partir de entonces fue conocida como clérigos regulares de San Bernabé. Tras la muerte de Zaccaria fueron favorecidos y protegidos por el arzobispo Carlo Borromeo de Milán y posteriormente por Francisco de Sales, a causa de su fructífera obra misionera en la Italia superior. Entraron en Francia bajo el reinado de Enrique IV en 1608 y en Austria bajo el de Fernando II en 1626. En este país tuvieron seis monasterios, estando el principal en Viena. En Italia sus casas son más grandes y más numerosas (20 en total) y la que está relacionada con la iglesia de S. Carlo a' Catanari en Roma es la más prominente y rica. La orden puede enorgullecerse de eminentes eruditos, como Gavanti, Niceron, Gerdil, Lambruschini, Vercellone, Savi, Semeria y otros.