Historia

BESO DE PAZ

Beso de paz (griego philema hagion, philema agapes, aspasmos, eirene; latín osculum sanctum, osculum pacis, salutatio, pax) es una expresión que ocurre cinco veces en el Nuevo Testamento al término de algunas cartas apostólicas (para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote el evangelio de Dios, a fin de que la ofrenda que hago de los gentiles sea aceptable, santificada por el Espíritu Santo.[…]Romanos 15:16; Todos los hermanos os saludan. Saludaos los unos a los otros con beso santo.[…]1 Corintios 16:20; Saludaos los unos a los otros con beso santo.[…]2 Corintios 13:12; Saludad a todos los hermanos con beso santo.[…]1 Tesalonicenses 5:26; Saludaos unos a otros con un beso de amor. La paz sea con todos vosotros los que estáis en Cristo.[…]1 Pedro 5:14) en la exhortación "saludaos unos a otros con ósculo santo" o una expresión equivalente. La importancia del beso fraternal es un testimonio general de amor fraternal sobre la base de la comunión espiritual y no ha de considerarse una ceremonia litúrgica independiente.

A mediados del siglo segundo el beso de paz tenía un lugar establecido en la adoración pública y una conexión definida con la eucaristía, en la transición entre las oraciones precedentes e introduciendo la solemnidad del acto de la consagración. Este lugar se lo asigna Tertuliano, denominándolo Clemente de Alejandría "un misterio". Las fuentes litúrgicas de la Iglesia oriental atestiguan la continuidad de la práctica en el mismo contexto. Sin embargo, al principio esta ordenanza parece haber sido frecuentemente impuesta en el oeste. Sólo en Roma y el norte de África el beso de paz ocurría no antes de la consagración, sino entre la consagración y la comunión, un arreglo que en el curso del tiempo se convertiría en prevaleciente en la Iglesia Latina. La modificación sin duda se explica por un deseo de asociar inmediatamente la práctica con la solemnidad eucarística, hacia la cual va dirigida. En este contexto el beso de paz tiene su fundamento y significación bajo las palabras del Señor: "Reconcíliate primero con tu hermano, etc." (Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,[…]Mateo 5:23 y sig.), acentuándose el acuerdo y la unidad. La ceremonia la comenzaba el clero entre ellos mismos y era seguida por la congregación. Se asume que originalmente se observaba la separación de los sexos y para prevenir el desorden se subrayó este punto repetida e insistentemente en tiempos posteriores.

En la cristiandad occidental el beso de paz continuó observándose hasta la finalización del período de la Edad Media, aunque es una cuestión abierta su extensión y formas particulares. En el este parece haber sido abandonado antes. En ambas divisiones de la cristiandad se sustituyó por la práctica de besar el altar, los elementos sagrados como la estola del clero y besar la mano de clérigos y laicos. Transitoriamente, y en el oeste, se siguió el precedente adoptado por el obispo Walter de York (1250) de usar la 'placa del beso" (osculatorium, pax), un metal, o en algunos casos, un disco de mármol que mostraba la cruz u otras figuras sagradas. Las reliquias o incluso el libro de los evangelios se emplearon a veces en tal práctica. En un período posterior el osculatorium se retiró a los laicos, quedando reservado exclusivamente para el clero. Una relación muy general del beso santo se puede hallar en el beso otorgado a los neófitos tras el sacramento del bautismo, a los penitentes cuando son recibidos a la comunión plena, a los muertos y a los candidatos para la ordenación.