Biblias políglotas son las ediciones de la Biblia que presentan el texto en columnas en diversas lenguas. Las necesidades prácticas de los judíos después de que el hebreo hubiera cesado de ser una lengua viva llevaron a la preparación de manuscritos que proporcionaban, con el original hebreo, traducciones o paráfrasis en arameo, griego, árabe, persa y las lenguas de Europa.
Página de la Biblia Políglota Complutense. Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
En forma similar se dieron condiciones semejantes en la Iglesia. Una edición en griego original y moderno se imprimió en 1638 a instancias de Cirilo Lucar y las necesidades de Siria, Egipto y Armenia se suplieron en manera semejante mediante ediciones publicadas por Roma y por las Sociedades Bíblicas protestantes. También se pueden mencionar en este aspecto los denominados glosarios y versiones interlineales que proporcionaban la Vulgata y el texto vernáculo de la Edad Media. Existen numerosas copias modernas de la Vulgata acompañadas por una traducción inglesa, alemana, francesa, española o italiana.
Sin embargo, el nombre políglota no puede atribuirse estrictamente a ediciones que presentan sólo dos lenguas (griego, Polys 'muchos') por lo que en el uso común está restringido a ciertas obras particulares, tales como las siguientes:
Portada de la Políglota Complutense
1. La Políglota Complutense, una de las más destacadas y raras de las obras bíblicas, fue impulsada y supervisada por el cardenalFrancisco Jiménez de Cisneros, arzobispo de Toledo y canciller de Castilla († 1517), siendo preparada por los más famosos eruditos de España, tales como Demetrio Ducas de Creta, Antonio de Nebrija, Diego López de Stunica, Fernando Núñez de Guzmán y Alfonso de Zamora. Tras varios años de trabajo la obra fue impresa en Alcalá (latín, Complutum) entre 1513 y 1517, acabándose sólo unos pocos meses antes de la muerte del cardenal y siendo publicada en 1520 con la sanción del papaLeón X. Consiste de seis volúmenes en folio, que contienen los primeros cuatro el Antiguo Testamento, el quinto el Nuevo Testamento y el sexto un léxico hebreo-caldeo con gramática y otras notas (impresa separadamente como Alphonsi Zamorensis introductiones artis grammaticæ Hebraicæ, Alcalá, 1526). Las lenguas son (1) el hebreo del Antiguo Testamento, (2) el tárgum de Onquelos; (3) la Septuaginta (impresa aquí por vez primera y con destacadas alteraciones de los manuscritos para adaptar el texto al hebreo o al latín); (4) la Vulgata; (5) el Nuevo Testamento griego. Se añadieron traducciones latinas del Tárgum y de la Septuaginta.
Benito Arias Montano. Biblioteca Colombina. Sevilla
2. La Políglota de Amberes (Biblia Regia) fue impresa a expensas de Felipe II de España por el famoso impresor Christophe Plantin de Amberes (8 volúmenes, folio, 1569–72). Benito Arias Montano fue el encargado de la obra, con la ayuda de eruditos españoles, belgas y franceses, entre ellos André Maes, Guy Lefèvre de la Boderie y François Rapheleng. Los volúmenes uno al cuatro contienen el Antiguo Testamento, el volumen quinto el Nuevo; además de los textos originales están incluidos la Vulgata y la Septuaginta con traducción latina, los tárgumes arameos del Antiguo Testamento (con la excepción de Daniel, Esdras, Nehemías y Crónicas), con traducción latina; también está impresa con caracteres siríacos y hebreos y tiene una traducción latina la antigua versión siríaca (Peshitta) del Nuevo Testamento, en la que faltan 2 Pedro, 2 y 3 Juan, Judas y el Apocalipsis. Los volúmenes seis al ocho contienen el léxico hebreo de Santes Pagnino, el léxico siríaco-caldeo de Lefèvre de la Boderie, una gramática siríaca por Maes, un diccionario griego y tratados arqueológicos por Arias Montano y muchas notas filológicas y críticas breves. El último volumen repite los textos hebreo y griego con traducciones latinas interlineales, por Santes Pagnino para la primera y la Vulgata para la segunda; esta parte de la obra, especialmente el Nuevo Testamento, ha sido a veces reimpresa. La preparación crítica fue defectiva y los manuscritos usados de importancia secundaria; en muchos lugares depende de la Políglota Complutense.
3. La Políglota de París, la más magnífica pero científicamente la menos importante de todas, fue impresa a expensas de Guy Michel le Jay en siete lenguas (10 volúmenes, 1629–45). Los volúmenes uno al cuarto son meramente reimpresión de la Biblia de Amberes. Los volúmenes 5 y 6 contienen el Nuevo Testamento de la misma edición, aumentado por los antilegomena siríacos y una versión árabe con traducción latina. Los otros volúmenes contienen (1) el denominado Pentateuco samaritano con su traducción samaritana; (2) el siríaco y (3) una versión árabe del Antiguo Testamento, todos con traducción latina. El oratoriano Jean Morin preparó los textos samaritanos y el maronitaGabriel Sionita hizo lo mismo con la obra siríaca.
4. La Políglota de Londres (Políglota de Walton), la más erudita y la más común de todas, fue emprendida por Brian Walton, posterior obispo de Chester, y fue terminada en 1657 (seis volúmenes, Londres). Walton tuvo la ayuda de casi todos los eruditos contemporáneos ingleses, particularmente los orientalistas Edmund Castell, Edward Pococke, Thomas Hyde, Dudley Loftus, Abraham Weelocke, Thomas Greaves y Samuel Clarke. La excelencia de esta Políglota sobre las otras consiste en el gran número de antiguas versiones orientales y la mayor y más inteligente obra del editor. Los primeros cuatro volúmenes contienen el Antiguo Testamento en hebreo con la versión interlineal de Amberes, el Pentateuco samaritano, la Septuaginta de la edición del Vaticano de 1587 con las variantes del códice alejandrino, los fragmentos de la Itala recopilados por Flaminius Nobilius, la Vulgata de la edición vaticana con las correcciones de Lucas de Brügge, la Peshitta aumentada por la traducción de ciertos apócrifos, una mejor edición de la versión árabe, los tárgumes de Buxtorf, la traducción samaritana del Pentateuco y la versión etiópica de los Salmos y Cantar de los cantares. Esos textos (nueve en total), con traducción latina del griego y el oriental, están ordenados uno al lado del otro o uno bajo el otro. Dos tárgumes adicionales, el del pesudo-Jonatán y el de Jerusalén, con una traducción persa están en el volumen cuarto. El Nuevo Testamento aparece en el volumen quinto, teniendo el texto pocos cambios de la edición en folio de Robert Stephens de 1550; luego viene la versión de Arias Montano y las variantes de los códices alejandrino, siríaco, latino, etiópico y árabe y los evangelios en persa, con traducción literal del latín. El aparato de Walton, una introducción crítico-histórica en el volumen uno, no fue superado durante más de un siglo y se publicó varias veces. El volumen seis contiene colecciones críticas a todos los textos publicados. Finalmente el Lexicon Heptaglottum (2 partes, Cambridge, 1669) de Edmund Castell se considera usualmente parte integral de esta Políglota.
5. Políglotas menores: Son menos importantes. (1) La Políglota de Heidelberg (Polyglotta Sanctandreana; Antiguo Testamento, 1536; Nuevo Testamento añadido, 1599), probablemente editada por Bonaventure Corneille Bertram, profesor de hebreo en Ginebra 1566-84, después predicador en Frankenthal. Contiene los textos originales de la Septuaginta, con traducciones latinas y la Vulgata, todo de la Políglota de Amberes. (2) La Políglota de Hamburgo (1596) consiste de seis volúmenes por David Wolder, proporcionando en cuatro columnas los textos griegos, la Vulgata, la traducción latina de Pagnino del Antiguo Testamento y la de Beza del Nuevo con la versión alemana de Lutero, a la que se añadió la Biblia hebrea de 1587 de Elías Hutter con un nuevo título de página, llevando la fecha de 1596. (3) La Biblia de Nuremberg, obra de Elías Hutter, comprende (a) un Antiguo Testamento en seis lenguas (1599), que llega sólo al libro de Rut; (b) un salterio hebreo, griego, latín y alemán (1602); (c) un Nuevo Testamento en doce lenguas (2 partes, 1599): siríaco, italiano, hebreo, español, griego, francés, Vulgata, inglés, alemán, danés, bohemio y polaco; (d) un Nuevo Testamento hebreo, griego, latín y alemán, tomado del anterior (1602). (4) La Políglota de Leipzig de Christianus Reineccius, rector en Weiesenfels, tiene el Nuevo Testamento en cinco lenguas (1713) y el Antiguo Testamento en cuatro (2 volúmenes, 1750–51). (5) La Políglota Bielefeld, edición de R. Stier y C. G. W. Theile (4 volúmenes, ii y iii en dos partes, 1846–55), contiene el Antiguo Testamento en hebreo, griego, latín y alemán, el Nuevo Testamento en las últimas tres lenguas, con variantes de diferentes versiones alemanas en la cuarta columna; hay también copias con la versión inglesa en lugar de la alemana. Finalmente se puede hacer mención de la Biblia Hexaglotta de E. R. de Levante (6 volúmenes, Londres, 1874–1876) y de la Biblia Sacra Polyglotta de Bagster, con prólogo de S. Lee (Londres, 1831).