Historia
BOGOMILES
- Los euquitas, predecesores de los bogomiles
- Doctrina bogomil de la creación y la salvación
- Prácticas e historia bogomiles

Los euquitas, predecesores de los bogomiles.
Estas dos sectas se habían desplazado entre los siglos ocho al diez, desde Armenia, Mesopotamia y norte de Siria a Tracia, donde quedaron absorbidas entre los eslavos búlgaros. El dualismo dogmático y ético desarrolló en los paulicianos, de su base marcionita recibida de los euquitas, un elemento ascético y orgiástico. Esto no es sorprendente ya que un rigorismo ascético, de origen gnóstico o maniqueo, había sido un importante factor en las primeras fases de la secta pauliciana. Indudablemente también había algo de mezcla del maniqueísmo persa. El paulicianismo, derivando sus elementos parcialmente del maniqueísmo persa y parcialmente del marcionismo, proporcionó a la herejía búlgara no sólo la elevada autoridad de sus "apóstoles" o "perfectos" sino también el rechazo del Antiguo Testamento, un ascetismo que mandaba abstenerse de carne y un horror hacia la cruz. Por otra parte el euquitismo le proporcionó, por su antigua herencia maniquea, la doctrina del alma perversa generada en el hombre por Satanás, que había de ser vencida sólo por la oración y la intercesión de aquellos que fueran perfectos en el ascetismo. Todos esos elementos primarios quedaron revestidos parcialmente por el paganismo eslavo y parcialmente por las especulaciones independientes de los dirigentes de la secta. Por tanto, el sistema plenamente desarrollado de los bogomiles a principios del siglo XII, muestra su parentesco con el antiguo dualismo gnóstico y maniqueo sólo en sus principios básicos. Un preludio para el sistema bogomil lo proporcionan las doctrinas de los euquitas tracios hacia el año 1050, tal como las describe Psellus en "Sobre la actividad de los demonios". Su idea de Dios y del universo era un dualismo relativo. Del Dios supremo, quien gobierna sobre las regiones supra-mundanas, emanaron dos hijos, el mayor, Satanael, controló el mundo terrenal y el menor, Cristo, el mundo celestial. Este dualismo, que se consideraba meramente transitorio, dio origen a las tres divisiones de los euquitas. Una honraba a Satanael y a Cristo igualmente; la otra honraba sólo a Cristo, pero temía a Satanael y no le blasfemaba ni le zahería; la tercera reverenciaba sólo a Satanael como primogénito del Dios supremo y creador del mundo visible, considerando a Cristo la causa de los fenómenos dañinos en la naturaleza. Estos euquitas, evidentemente un desarrollo de los primeros mesalianos, parecen haberse mezclado con los paulicianos de Tracia y Bulgaria hacia finales del siglo XI, dando origen a la gran secta de los bogomiles. Su nombre significa "amigos de Dios", evidentemente una designación especial para los "perfectos" de la secta.

Los bogomiles rechazaban los escritos de Moisés, pero aceptaban el Salterio, el "Libro de los dieciséis profetas", los cuatro evangelios, los escritos de los apóstoles y varios apócrifos. El dualismo euquita de Satanael y Cristo lo desarrollaron en un drama cosmogónico que se abre con el relato de la creación y la caída del Génesis, siendo Elohim entendido como Satanael. Al caer del cielo este Satanael-Elohim crea el mundo terrestre tal como Génesis lo describe y forma al hombre de barro, mientras que la mezcla caída del dedo gordo del pie derecho de esta figura humana asume la forma de la serpiente. Satanael entonces se propone insuflar en el hombre inerte vida, pero lo logra sólo al mandar aliento a través de la imagen del dedo en la serpiente, la cual recibe vida. En su desesperación Satanael envió un mensajero al Dios supremo para vivificar al hombre, prometiendo que el hombre pertenecería entonces igualmente al Dios supremo y a Satanael, llenando el hueco en el mundo superior que los ángeles habían dejado por la caída de Satanael. Dios acepta este acuerdo, pero Satanael, procurando ganar a Adán y Eva para sí mismo solo, entra en la serpiente y abraza a Eva, convirtiéndose de esta manera en el padre de Caín y su hermana Calomena. Adán posteriormente engendra de Eva a Abel y otros hijos e hijas. Una vez que la muerte entró en el mundo terrestre, sin embargo, el Dios supremo privó al demiurgo Satanael de su forma divina y poder creativo, aunque permitiéndole durante un tiempo gobernar el mundo inferior y la humanidad. Por medio de su instrumento, Moisés, y mediante el Decálogo, lleno de contradicciones e insensateces, Satanael engañó a innumerables hombres, hasta que, para su salvación, Dios hizo que el Logos emanara de sí mismo como su segundo hijo. Este Logos, o principio rector, conocido ahora como Miguel o "el ángel del gran consejo" y luego como Jesús o Cristo descendió del cielo, entró en la Virgen por su oído derecho y pareció asumir el cuerpo de un hombre terrenal. Sin embargo, realmente trajo su cuerpo espiritual del mundo superior y con este cuerpo, aunque aparentemente nacido de la Virgen, proclamó el evangelio a la humanidad. De esta forma venció a Satanael quien se convirtió en el impotente Satanás. La pasión, muerte y resurrección fueron sólo en apariencia y ahora ocupa el antiguo lugar de Satanael a la diestra de Dios, aunque finalmente (comp. Y cuando todo haya sido sometido a El, entonces también el Hijo mismo se sujetará a aquel que sujetó a El todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.[…]1 Corintios 15:28) volverá al Padre de donde emana. El trinitarismo bogomil es por tanto sabeliano.

Prácticas e historia bogomiles.
El culto y la ética de los bogomiles muestran muchos paralelos con las enseñanzas de los euquitas. A los demonios se les debe dar una cierta reverencia, ya que el Dios supremo les permitió gobernar temporalmente sobre el mundo, para no recibir daño de ellos. También se exigía la conformidad externa con la Iglesia. Igualmente se sostenía, en auténtica forma euquita, que los demonios de Satanás moran en todos los hombres y habitan, tras la muerte de los pecadores, en sus cadáveres o cerca de ellos para castigarlos. Por otro lado, de los bogomiles huyen esos espíritus torturantes, pues en esos "amigos de Dios" mora el Espíritu Santo engendrado del Hijo. Por tanto, los bogomiles no morían sino que eran liberados indoloramente del residuo de carne pecaminosa y eran investidos con la vestidura de Cristo, un cuerpo etéreo como el que él tuvo en la tierra. Rechazaban los sacramentos de la Iglesia. Los miembros eran recibidos en la secta por un "bautismo del Espíritu" para el cual se preparaban mediante la confesión y oración durante siete días. Se exigía un juramento de silencio y tras un período añadido de prueba el candidato era recibido por la imposición de manos de todos los bogomiles presentes, mirando al este y con el evangelio de Juan puesto sobre su cabeza. Se rechazaban las imágenes y la cruz; el matrimonio era despreciado y prohibidas la acción de gracias y la comida de carne; se exigía el ayuno tres veces a la semana hasta mediodía y a los santos y Padres de la Iglesia los estigmatizaban como falsos profetas. La herejía bogomil se mantuvo en el imperio bizantino durante siglos, aunque sometida a muchas modificaciones. La herejía se difundió en Asia Menor, pues en 1143 en un sínodo en Constantinopla dos obispos capadocios fueron destituidos por bogomiles. Los emisarios de la secta estaban todavía activos en el siglo XIII, no siendo extirpado el movimiento finalmente hasta el siglo XV.