Historia

BRANDEBURGO, OBISPADO DE

Obispado de Brandeburgo es el nombre de una diócesis fundada por Otón el Grande en el año 948, en la que estaba incluido el territorio entre el Elba por el oeste, el Oder por el este, el Elster por el sur y abarcaba el Uckermark por el norte. Originalmente estuvo bajo la jurisdicción arzobispal de Maguncia, pero en 968 fue trasladada a la de Magdeburgo. Los disturbios de 983 prácticamente la aniquilaron; los obispos continuaron siendo así llamados, pero fueron meramente titulares, hasta la caída de los wendos en el siglo XII, cuando el asentamiento alemán en esa región revivió el obispado. El obispo Wigers (1138-60) fue el primero de una serie de obispos de la orden premonstratense, la cual escogió a los ocupantes de la sede hasta 1447; en ese año una bula de Nicolás V le dio el derecho de nombramiento al elector de Brandeburgo, con quien los obispos permanecieron en una estrecha relación feudal. El último obispo fue Matthias von Jagow († 1544), quien se puso del lado de la Reforma, se casó y en todo lo posible promovió las iniciativas del elector Joaquín II. Hubo dos obispos nominales más, pero a petición del último de ellos, el príncipe electoral Juan Jorge, se acometió la secularización del obispado y finalmente se terminó, a pesar de que los procedimientos legales declaraban al obispado inmediatamente dependiente del imperio, lo que perduró hasta el siglo XVII.