Historia
BREMEN, OBISPADO DE

Willehad fue consagrado el 15 de julio de 787 en Worms, a iniciativa de Carlomagno, cubriendo su jurisdicción el territorio sajón por ambos lados del Weser desde la desembocadura del Aller, hacia el norte al Elba y hacia el oeste al Hunte y el territorio frisón, hasta una cierta distancia de la desembocadura del Weser. Willehad fijó su sede en Bremen, aunque la constitución formal del obispado tuvo lugar sólo tras el sometimiento de los sajones en 804 o 805, cuando el discípulo de Willehad, Willerich, fue consagrado obispo de Bremen, con el mismo territorio. La diócesis estaba sujeta probablemente en ese tiempo a Colonia. Cuando,tras la muerte del obispo Leuderich (838-845), le fue otorgada a Ansgar, perdió su independencia y desde ese tiempo quedó permanentemente unida con Hamburgo.

La nueva sede combinada se convirtió en el cuartel general del trabajo misionero en el norte y las nuevas sedes que se crearon quedaron sujetas a su jurisdicción. El sucesor de Ansgar, Rimberto, el "segundo apóstol del Norte", se vio perturbado por las incursiones primero de los normandos y luego de los wendos y por las renovadas pretensiones por parte de Colonia. La sede de Bremen obtuvo su mayor prosperidad y posteriormente sus mayores problemas bajo Adalberto. Los siguientes dos arzobispos, Liemar y Humberto, fueron resueltos enemigos de Gregorio VII. Bajo el segundo se creó el arzobispado de Lund y Bremen tuvo sedes sufragáneas sólo de nombre, al haber sido destruidos los obispados wendos. Los cismas en la Iglesia y el Estado marcaron los dos siglos siguientes y a pesar de los esfuerzos de las congregaciones de Windesheim y Bursfelde el camino estaba preparado para la Reforma, que se abrió rápidamente paso, parcialmente debido porque el último arzobispo católico, Christopher de Brunswick, era también obispo de Verden y residía allí. Cuando murió (1558), no quedaba nada de catolicismo fuera de unos pocos monasterios y algunos distritos ministrados por ellos. El título de arzobispo, con jurisdicción secular, fue ostentado durante un tiempo por los príncipes protestantes. La Paz de Westfalia (1648) lo secularizó y lo constituyó (con Verden) en ducado de la corona de Suecia. En 1712 pasó a posesión de Dinamarca y tres años más tarde fue vendido a Hanover, a donde fue restaurado en 1813 tras los disturbios napoleónicos. Su anterior territorio quedó distribuido eclesiásticamente en ese tiempo entre las diócesis vecinas de Hildesheim, Osnabrück y Münster, siendo administrada la ciudad imperial de Bremen y el distrito alrededor por el vicario apostólico de las misiones septentrionales.