Obispado de Brixen es la
diócesis que toma su nombre de esa población del Tirol, situada a 64 kilómetros al sudeste de Innsbruck. El actual Tirol se convirtió en parte del Imperio romano en el año 15 d. C., y por la rápida difusión del cristianismo en el norte de Italia es razonable suponer que penetró comparativamente pronto en la región alpina. Sin embargo, la mención auténtica más antigua de un obispado en el sur de Retia procede de finales del siglo sexto. Entre los obispos de Venecia y Retia Secunda que dirigieron una carta al emperador Mauricio en el año 591 aparece el nombre de un tal Ingenuino, a quien
Pablo Diácono y el autor del
Versus de ordine conprovincialium pontificum describen como
obispo de Sabiona, la actual Seben. La existencia del obispado parece haber sido continua desde ese tiempo. Abarcó al sur del Brenner, el alto Eisackthal y el Pusterthal, al norte del Brenner, casi en totalidad lo que ahora es el Tirol. Probablemente bajo
Otón II la sede fue trasladada desde Seben a Brixen; en un documento del año 967 se menciona al obispo Richpert como
Prihsinensis ecclesiæ episcopus.
Brixen se cuenta entre los más antiguos ejemplos de exención de la jurisdicción secular, habiéndola recibido de Carlomagno y Ludovico Pío. Su territorio aumentó grandemente por donaciones de sucesivos emperadores y Federico I (1179) dio a su titular derechos y título principesco. A partir de ahí los obispos recibieron la investidura directamente del emperador y tuvieron asiento y voz en la dieta imperial. Sin embargo, los privilegios seculares quedaron gradualmente absorbidos por los poderosos dignatarios del Tirol, quedando el principado, en la Paz de Lunéville, formalmente suprimido, para ser conferido al año siguiente a la casa de Austria. Brixen fue el lugar en 1080 de un concilio de prelados imperiales que quisieron destituir a Gregorio VII y elegir a Guiberto de Rávena en su lugar. El cardenal Nicolás de Cusa ocupó la sede desde 1450 a 1464 y Caspar Ignatius, conde Künigl (1702–1747), estuvo entre los más grandes y activos prelados de su tiempo.