Historia
BRYANITAS
- William O'Bryan
- Primera organización y crecimiento
- Disensión
- Extensión a América y Australia
- Unión con los metodistas en Canadá
- Unión en Australia e Inglaterra
William O'Bryan.
William O'Bryan, el fundador, nació en Gunwen (cerca de Lostwithiel, a 37 kilómetros al oeste de Plymouth), Cornualles, Inglaterra, el 6 de febrero de 1778. Era hijo de un pequeño propietario, poseyendo una mente vigorosa y una memoria retentiva, y, al tener una buena educación elemental, era, intelectualmente, considerablemente superior a su clase. Las influencias de su hogar eran devotamente religiosas y resultaron en su conversión cuando tenía 18 años, comenzando inmediatamente a exhortar; poco después recibió la licencia como "predicador local" con la esperanza de entrar en el ministerio itinerante wesleyano; mientras tanto se ocupó en diversos negocios. Varias afecciones físicas (1804) renovaron en él una profunda convicción de su llamamiento, que la tardanza y la oposición habían debilitado durante algún tiempo. Durante cinco años más estuvo satisfecho con trabajar en el circuito Bodmin como predicador local de los wesleyanos, aunque todavía tenía sus negocios. Su agradable presencia, corteses maneras, gran magnetismo y por encima de todo su ferviente piedad le dieron gran popularidad como predicador. En su entusiasta pasión por las almas era incansable, sobrepasando los límites del circuito y adentrándose en regiones de Cornualles y North Devon donde la voz del metodismo nunca se había escuchado.
Pero esto, ante los ojos de las autoridades wesleyanas, era una "peligrosa irregularidad" de método, contra la cual O'Bryan fue avisado, siendo rechazado "primero" cuando se presentó como candidato itinerante en la reunión de distrito; se citó como la "segunda" causa para su rechazo "final" la responsabilidad financiera en la que se habría incurrido al aceptar a un hombre casado, como él ahora era. Inmediatamente se adentró en una nueva campaña en territorios no ocupados. Su incuestionable rectitud moral, infatigable labor y sacrificio personal hicieron que su mensaje evangélico calara profundamente; igualmente la generosidad con la que animaba a todos sus convertidos a que entraran en la Iglesia que le había rechazado a él provocaba la admiración. Una tendencia al dominio despótico, al cual por naturaleza y circunstancias estaba inclinado, provocó su separación en 1829 de la Conexión que él había fundado y en 1835 su emigración a los Estados Unidos, residiendo en la ciudad de Nueva York. Volvió a visitar a sus hijos espirituales más de una vez, siendo calurosamente recibido. Murió en Brooklyn el 8 de enero de 1868, siendo enterrado en el cementerio Greenwood.
Primera organización y crecimiento.
El germen de la denominación consistió de 22 personas, convertidos de O'Bryan, que fueron organizados en una sociedad el 9 de octubre de 1815, en la casa de John Thorne, Shebbear, Devonshire, Inglaterra. En el plazo de un año se habían multiplicado hasta 18 ministros y 1.500 miembros y a los seis años eran 78 ministros y 6.200 miembros. Para impulsar una obra que se extendía tan rápidamente O'Bryan adoptó el plan de John Wesley y "escogió y designó" tanto a hombres como mujeres para ser itinerantes. La proporción de mujeres era grande al principio y su obra tuvo mucho éxito; sin embargo, su número declinó y finalmente ninguna permaneció itinerante. Con esta fuerza el evangelismo se extendió a Devonshire y Cornualles, las islas Scilly y del Canal y posteriormente por la emigración (1820-30) a América.
Disensión.
La organización de sociedades exigía lugares de reunión y capillas, predicando al principio principalmente en el campo, en salas alquiladas y en casas, constando toda propiedad adquirida para tal propósito bajo el nombre de O'Bryan. Él también presidía las conferencias, celebrándose la primera en Launceston (1819), compuesta de ministros solamente. A todo este absolutismo se presentaron serias objeciones, elaborándose un acta en 1826 por la que toda propiedad debería tener como titular a la Conexión. En la undécima conferencia (1829) surgió una crisis, al presentarse oposición a la intención de O'Bryan de que "si toda la conferencia se oponía a sus ideas, su solo voto determinaba cada caso", lo que resultó en la suspensión de la conferencia y su retirada con unos pocos simpatizantes. La conferencia se negó a reconocer su autoridad, eligió presidente a Andrew Cory en su lugar y siguió adelante con los asuntos. Se resolvió "que la conferencia fuera el órgano de gobierno, con sus miembros, ministros y laicos y su siguiente lugar de reunión se fijara anualmente." La conferencia se declaró contra el episcopado, igual que se decidió también contra el eclesiasticismo al admitir al gobierno de la Iglesia laicos en igual número que los miembros clericales. Ocho años más tarde esos separatistas negociaron las condiciones de reunión, pero O'Bryan nunca regresó con ellos.
Extensión a América y Australia.
Muchos miembros de la naciente Iglesia emigraron a las colonias y a Estados Unidos. En 1831 la Sociedad Misionera de los Cristianos Bíblicos envió a John Glass y Francis Metherall como misioneros a Canadá occidental y a la isla Príncipe Eduardo respectivamente. También organizaron misiones (1846) en los Estados de Wisconsin, Ohio y Michigan. En 1850 James Way y James Rowe fueron enviados a Australia, comenzándose posteriormente una obra en Nueva Zelanda. Durante los siguientes 25 años la Iglesia disfrutó de prosperidad, estableciendo tres casas editoras y un colegio en Shebbear, Devonshire, Inglaterra. En 1882, había 300 ministros y 34.000 miembros. Entonces se alcanzó la cúspide numéricamente.
Unión con los metodistas en Canadá.
Esos años de extensión habían despertado, en un metodismo muy dividido, un sentido de la conveniencia de la "unión", tanto en Inglaterra como en las colonias. El centro de discusión fue Canadá, donde cinco grupos metodistas derrochaban su energía en una vigorosa, cuando no impropia, rivalidad. En 1866 los Cristianos Bíblicos y la Nueva Conexión Metodista se acercaron a los Protestantes Metodistas de los Estados Unidos sobre la cuestión de la unión, pero la empresa acabó solamente en expresiones amistosas. En 1870 la Nueva Conexión Metodista hizo intentos con los Cristianos Bíblicos y en 1874 los primeros fueron absorbidos por los Metodistas Wesleyanos de Canadá. Los Cristianos Bíblicos anunciaron que su política sería "que cualquier base de unión para ser aceptable a esta conferencia debe garantizar que el laicado tendrá plenos privilegios en el gobierno de la Iglesia." En 1882 se designó un comité por los Cristianos Bíblicos para reunirse con otros tres comités, que representaban a los Metodistas Wesleyanos, los Metodistas Primitivos y la Iglesia Episcopal Metodista de Canadá. Este comité fue explícitamente instruido para reafirmar "que ninguna unión sería posible para su Iglesia si no se proporcionaba una descripción del laicado en todas las esferas eclesiásticas." Se preparó una base de unión aceptable para todas las partes, siendo votada por cada sociedad y alcanzándose legalmente en 1884 la unión plena. Las iglesias unidas escogieron como nombre "Iglesia Metodista de Canadá." La organización paterna consintió con la separación, que afectó a la obra en Canadá y Estados Unidos solamente.
Unión en Australia e Inglaterra.
La energía y recursos de las conferencias inglesa y australiana se dedicaron desde entonces a un ensanchamiento de las misiones internas y al establecimiento de una misión extranjera en China que tuvo éxito. Una unión de la conferencia australiana con otros grupos metodistas en esa colonia dejó sola a la organización paterna llevando el nombre; en agosto de 1906 esta Iglesia votó unánimemente unirse con la Nueva Conexión Metodista y los Metodistas Unidos, consumándose la unión formal y legalmente en 1907. El nombre de "Iglesia metodista unida" es el que escogió la nueva organización.