Historia
CAPELO

de Pedro Berruguete
El símbolo de este sombrero se halla expresado en las palabras que pronuncia el papa en la imposición del mismo: "Estar dispuesto a la muerte y efusión de sangre (si es preciso) para la exaltación de la santa fe, paz y tranquilidad del pueblo cristiano, conservación y acrecentamiento de la santa Romana Iglesia." Lo recibe el cardenal de la persona del papa después de su creación. Al imponérselo, el papa abre la boca del promovido, con lo que da a entender que tiene voz y voto en los cónclaves. Después de celebrado el consistorio, el papa en la tarde de ese día, hace el envío oficial del capelo, con aparato, al palacio del nuevo cardenal, por medio de un vicedelegado. Cuando el recién purpurado se halla en país extranjero, el papa le remite el capelo por medio de un noble de su corte. El cardenal no puede vestir el hábito propio sin haber recibido el capelo, por más que sin ello puede usar el título de cardenal. Al morir el cardenal, se pone el capelo a los pies del lecho fúnebre en su palacio, y, en la iglesia, en la parte anterior del féretro, y luego se le suspende encima de la sepultura.