Hermanas de la Caridad es el nombre aplicado a varias comunidades femeninas católicas dedicadas especialmente al cuidado de los enfermos y pobres.
La cocina de las hermanas de la Caridad, por François Bonvin
1. Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. El título Confrérie de la charité pour l'assistance spirituelle et corporelle des pauvres malades le fue dado por Vicente de Paúl a la asociación de mujeres que él organizó en 1617 en su pequeña parroquia de Châtillon-les-Dombes, en la diócesis de Lyón y que, tras la aprobación de sus estatutos por el arzobispo, se esparció por otros lugares. Tras el traslado de su sede a París (1618), fundó asociaciones similares en la capital y sus inmediaciones. Confió su dirección de las Dames de la Charité, tras la muerte de su patrocinadora, la condesa de Gondy (1625), a la entregada Louise Marillac, bajo cuya guía comenzó en 1633 el rápido desarrollo de la asociación en una comunidad de mujeres célibes, año en el que la primera de tales miembros fue admitida a la confraternidad. En la fiesta de la Anunciación al año siguiente varias de las Filles servantes des pauvres de la charité (posteriormente conocidas como Sœurs Grises, por su hábito gris) tomaron sus votos en la localidad de La Chapelle cerca de París. Ocho años más tarde fueron trasladadas a la ciudad misma, donde en el tiempo de la muerte de Vicente y Louise Marillac (ambos en 1660), ya tenían veintiocho casas. La regla elaborada por el fundador fue confirmada por Clemente IX en 1668. Incluía la obligación de levantarse diariamente a las cuatro, hacer meditación dos veces al día, atender a los enfermos, incluso los más repulsivos, y prestar obediencia incondicional a los superiores. Las hermanas no tomaban votos perpetuos, pero tras una prueba de cinco años hacían un voto de obediencia que debía ser renovado anualmente. La orden fue puesta en estrecha dependencia de los 'Sacerdotes de la misión' o lazaristas, cuyo superior sería su director. La orden se difundió durante los siglos XVII y XVIII principalmente en Francia y Polonia, llegando a tener 300 casas. Junto a las otras órdenes fue suprimida por la Revolución Francesa, pero continuó sus abnegadas labores, hasta que fue formalmente restablecida por Napoleón en 1807, comenzando un nuevo y amplio crecimiento. Solo en Francia tenía unas 400 casas en 1890, pero la secularización de los hospitales llevada a cabo por el gobierno la debilitó considerablemente.
2. Las Hermanas de la Caridad de San Carlos es una comunidad de naturaleza y propósito similar que creció bajo este nombre en 1626 en el gran hospital de San Carlos Borromeo en Nancy. El general de los premonstratenses, Epiphanius Ludovicus, abad de Estival, elaboró en 1652 una regla según la cual los miembros debían tomar tres votos monásticos, junto con un cuarto que les entregaba de por vida al cuidado de los enfermos y niños abandonados. Desde la casa madre de Nancy se esparcieron primero por Francia y en el siglo XIX por buena parte de Alemania y Austria. A finales de ese siglo contaban con 450 casas y cerca de 3.000 miembros, divididos en cuatro congregaciones en Nancy, Praga, Trebnitz y Tréveris.