Historia

CASTIDAD

Castidad en la acepción moderna de la palabra es una condición y una virtud, el estado de pureza física y moral en las relaciones sexuales y la preservación frente a los deseos sexuales desordenados. Como virtud fue grandemente estimada en la antigüedad pagana, por los romanos y entre las tribus germánicas, al ser algo insólito.

Muchacha puritana en oración
Muchacha puritana en oración
Incluso hasta el día actual se ha exigido más estrictamente a las mujeres que a los hombres, habiendo huellas de tal parcialidad en los tiempos del Antiguo Testamento. De hecho, no se puede decir que en lo tocante a la castidad Israel estuviera en un nivel más elevado en el periodo pre-cristiano; la conciencia moral de la pureza sexual en la nación no era aguda. El cristianismo dio a la castidad su valor pleno. Los escritores del Nuevo Testamento usan la palabra hagnos en este aspecto, que originalmente significaba "dedicado", "santo", de ahí "puro", "casto". La idea del Nuevo Testamento se basa totalmente en la nueva concepción cristiana del valor e importancia del cuerpo humano. Incluido en el plan de salvación, destinado a la comunión eterna con Dios, llamado a la futura transfiguración en la existencia celestial, el cuerpo para el cristiano es un objeto de solicitud y cuidado (¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?[…]1 Corintios 6:19).

En la realización de este deber el cristiano ha de luchar contra los deseos carnales (Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma.[…]1 Pedro 2:11), especialmente el instinto sexual, que en todos los tiempos y lugares ha sido reconocido y sentido por los hombres como uno de los más fuertes e indomables. Que el instinto en sí mismo no es pecaminoso se deduce de la institución por Dios del matrimonio. Pero cualquier transgresión de este límite es deshonesta, sea en pensamiento (Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón.[…]Mateo 5:28), palabra (3 Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos; 12 porque es vergonzoso aun hablar de las cosas que ellos hacen en secreto. […]Efesios 5:3,12) o hecho (¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaré, acaso, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? ¡De ningún modo![…]1 Corintios 6:15). El efecto destructivo se extiende no sólo al cuerpo sino también al alma, que queda contaminada y descalificada para lo bueno, rompiéndose la relación con Dios, por lo que tales pecados excluyen de la futura comunión celestial (8 Por el contrario, vosotros mismos cometéis injusticias y defraudáis, y esto a los hermanos. 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. […]1 Corintios 6:8,10; Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.[…]Efesios 5:5; 8 Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. 27 y jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que p[…]Apocalipsis 21:8,27).

Para la obtención de la castidad se precisa la disciplina. Para el cristiano esta disciplina hunde sus raíces en la gracia de la regeneración. La guía y apoyo del Espíritu Santo es indispensable (porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.[…]Romanos 8:13; 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, 23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. […]Gálatas 5:22-23), pero es ineficaz sin el ejercicio personal y la auto-disciplina por parte del individuo (sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.[…]1 Corintios 9:27; No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.[…]Efesios 4:29; 5:4; Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.[…]Filipenses 4:8; No impongas las manos sobre nadie con ligereza, compartiendo así la responsabilidad por los pecados de otros; guárdate libre de pecado.[…]1 Timoteo 5:22). El deber de orar, velar y los otros medios incumben a todos sin importar sexo o edad, siendo de especial responsabilidad en aquellos que han de educar a otros. Aunque el matrimonio es una santa defensa de la castidad (No obstante, por razón de las inmoralidades, que cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.[…]1 Corintios 7:2) no es una garantía de pureza (3 Que el marido cumpla su deber para con su mujer, e igualmente la mujer lo cumpla con el marido. 4 La mujer no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino el marido. Y asimismo el marido no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. 5 N[…]1 Corintios 7:3-5; 1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres 2 al observar vuestra conducta casta y respetuosa. 3 […]1 Pedro 3:1-7). El celibato también tiene sus peligros; es impuesto sobre muchos por las circunstancias en tiempos modernos, pero no queda excluida la incontinencia. Finalmente, el resultado fructífero de la disciplina cristiana, hecha posible por la relación interior con Jesucristo, es algo diferente del sentido natural de vergüenza y decoro externo, también de los dones particulares de castidad a los que hace referencia Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y también hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo ace[…]Mateo 19:12, que Pablo se atribuye a sí mismo (Sin embargo, yo desearía que todos los hombres fueran como yo. No obstante, cada cual ha recibido de Dios su propio don, uno de esta manera y otro de aquélla.[…]1 Corintios 7:7), por los que la tradición de la Iglesia alaba al apóstol Juan y que se mencionan en Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son castos. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.[…]Apocalipsis 14:4.