Historia

CATACUMBAS

Catacumbas (latín catacumba y éste del griego katá, debajo, y kýmbe, hueco, cavidad) es el nombre de los cementerios subterráneos compuestos de galerías o pasadizos con huecos para las tumbas. El término parece haberse aplicado primero al cementerio subterráneo bajo la basílica de San Sebastián (localizada en la Vía Apia cerca de Roma), que se consideró el lugar temporal de los cuerpos de Pedro y Pablo. Por extensión, la palabra se refiere a todos los cementerios subterráneos alrededor de Roma.

Entierro de los primeros mártires cristianos en Roma
Entierro de los primeros mártires cristianos en Roma

Mapa del cristianismo en la antigua Roma
Mapa del cristianismo en la antigua Roma
En las comunidades cristianas antiguas del Imperio romano, las catacumbas sirvieron para varias funciones, además del entierro. Los funerales se celebraban en criptas familiares el día del entierro y en los aniversarios. La eucaristía, que acompañaba a los funerales en la Iglesia antigua, se celebraba allí. En algunas catacumbas había santuarios para la devoción de santos y mártires.

También las catacumbas, por su intrincado trazado y acceso por pasadizos secretos a canteras de tierra y campo abierto, podían usarse como lugar de escondite en tiempos de persecución y agitación social. Se dice que Sixto II y cuatro diáconos fueron capturados y asesinados en la catacumba de San Sebastián durante la persecución de Valeriano (258). Después los cristianos se esconderían allí durante las invasiones de los bárbaros. Las catacumbas romanas están localizadas en un círculo de unos cinco kilómetros desde el centro de la ciudad. Se conocen unas cuarenta y la mayoría están cerca de las principales carreteras que llevan a la ciudad.