Historia

CATECISMO

Catecismo es el nombre de los resúmenes escritos de las principales doctrinas de la fe cristiana, cuyo propósito es la instrucción de la congregación, especialmente de los menos formados y los jóvenes. Estas ayudas para la instrucción sistemática son de desarrollo comparativamente moderno.

En la Edad Media

Necesidades de la instrucción catequética.
Cuando tribus enteras se convirtieron al cristianismo, sucedió que los individuos que las componían no poseían el mínimo conocimiento elemental de la fe cristiana, siendo necesario impartir la enseñanza al haber sido pasada por alto en el momento del bautismo. La Iglesia anglosajona, y posteriormente Carlomagno, bajo la influencia de su consejero anglosajón Alcuino, decretó que toda persona bautizada conociera de memoria el credo y el Padrenuestro. Pero no se dejó a la generación emergente totalmente fuera de ese propósito, sino que hubo desde el principio un sentimiento indefinido entre las iglesias teutónicas de que la Iglesia, por su aceptación del bautismo de niños, estaba obligada a instruir a los niños de su grey. Mas era naturalmente imposible, por la cantidad de parroquias ampliamente dispersas y porque la necesidad de instrucción era casi exclusivamente oral, acometer tal enseñanza; pero de alguna manera la necesidad se suplió indirectamente mediante el mandato de que ningún padrino presentara a un niño para el bautismo sin ser capaz de recitar el credo y el Padrenuestro y que los padrinos deberían enseñar esos mismos artículos a sus apadrinados.

Influencia de la confesión.
Otra influencia que ayudó a reforzar en un cierto grado el conocimiento cristiano fue el sistema de la confesión regular, especialmente una vez que se hizo obligatoria la confesión anual por el cuarto concilio de Letrán de 1215. Con el acto de la confesión iba usualmente relacionada una recitación de los artículos que los padrinos supuestamente habían enseñado a sus ahijados. El sistema llevó a una ampliación del alcance de la instrucción regular. Ya que el credo y el Padrenuestro apenas formaban un fundamento apropiado para la confesión de pecados, se elaboraron listas de los pecados que requerían penitencia eclesiástica, ordenándose que los tales, con la correspondiente lista de virtudes, se aprendieran de memoria; en este aspecto se rescató del olvido el Decálogo. Predicar sermones sobre los Diez Mandamientos se convirtió en una práctica regular en Cuaresma, el tiempo más usual para la confesión, desarrollándose de este modo la predicación catequética. Los reformistas de los siglos catorce y quince, tales como Gerson y Geiler de Kaisersberg, fueron fuertes defensores de esos sermones sobre los fundamentos de la doctrina cristiana. El Ave María se incluyó entre los artículos que habían de ser aprendidos, alcanzando igual rango que el credo y el Padrenuestro. La tendencia fue ampliar el material, aunque por otra parte se hicieron algunos intentos para condensarlo; de este modo Johann Wolf de Francfort mostró que todos los artículos usados en la confesión podían ser trazados al Decálogo. También puso énfasis especial en la instrucción religiosa de los jóvenes, en un periodo cuando los concilios no prestaban particular atención a esta rama distintiva de la tarea eclesiástica.

Catecismos pre-Reforma.
El comienzo de una reforma en este aspecto fue obra de humanistas como Jakob Wimpheling y Erasmo. Colet en Inglaterra elaboró un manual de instrucción religiosa bajo el título Catechyzon para los niños de la escuela de San Pablo, que Erasmo puso en hexámetros latinos, que tal vez dio el impulso a Petrus Tritonius para producir una obra similar. No obstante, aparte de tales esfuerzos, que eran más bien escolásticos que eclesiásticos, los catecismos en el sentido moderno, o compilaciones de los principales artículos de la fe para niños, fueron prácticamente desconocidos para la Iglesia medieval.

Hubo tales compilaciones para el clero que, con la invención de la imprenta, comenzaron a circular ampliamente entre el laicado. El Tafel des christlichen Lebens (c. 1480) es un predecesor directo del Catecismo Menor de Lutero, pero una comparación muestra la diferencia característica entre la Iglesia medieval y la evangélica. Mientras en el catecismo católico se encuentran numerosos párrafos sin ninguna palabra explicativa, fórmulas sagradas que eran frecuentemente repetidas sin comprensión, en el catecismo de Lutero aparecen los cinco principales artículos, con el énfasis puesto en la explicación. Los Hermanos Bohemios y los valdenses dieron gran importancia a la instrucción religiosa de los jóvenes. El Interrogacions menors de los valdenses procede de finales del siglo XV, o al menos de comienzos del siglo XVI. El Kinderfragen de los Hermanos Bohemios es aún más antiguo, ya que sirvió como modelo para las Interrogacions.

Período post-Reforma

Desde principios de la Reforma se cuidó la instrucción religiosa a los jóvenes. Casi simultáneamente en los dos lugares donde el movimiento tuvo su origen se establecieron instituciones que fueron seguidas como modelos; en 1521 Johann Agrícola fue nombrado catequista en Wittenberg y en 1522 se estableció la instrucción sistemática de los jóvenes en la fe cristiana en Zurich, en lugar de la confirmación católica.

Primeros catecismos luteranos.
Las exposiciones populares de Lutero de los Diez Mandamientos, el credo y el Padrenuestro, especialmente en su Kurze Form y su Betbüchlein, no son catecismos en el sentido propio del término, pero prepararon el camino para ellos. Varias adaptaciones del Kinderfragen de los Hermanos Bohemios, traducciones alemanas del Enchiridion y Scholia de Melanchthon y otras numerosas compilaciones de la verdad cristiana adaptadas para niños muestran la demanda de un manual evangélico. Hacia finales de 1524 se solicitó a Justo Jonás y Agrícola que escribiran tal libro; no realizaron su comisión, pero a finales de 1525 se había publicado el Büchlein für die Laien und Kinder (posiblemente por Bugenhagen), que al menos provisionalmente suplió la necesidad. Hacia el mismo tiempo Lutero exhortó, en su Deutsche Messe, a la introducción de la instrucción religiosa para niños. Su llamamiento provocó numerosas exposiciones de los artículos de la fe y en muchos lugares comenzó la enseñanza sistemática. En 1529 Lutero publicó su Catecismo Menor (a veces conocido como Enchiridion), estableciéndose firmemente el material del catecismo para el futuro. En algunos lugares, especialmente bajo la influencia del Kinderpredigten (1533), de Nuremberg, se añadió el poder de las llaves como sexto artículo y todavía se usa en algunas iglesias de Alemania.

Grabado en madera que ilustra la primera edición del Catecismo Mayor de Lutero
Grabado en madera que ilustra la primera edición del
Catecismo Mayor de Lutero
Supremacía gradual del Catecismo Menor de Lutero.
Al principio el catecismo de Lutero fue meramente uno entre varios, aunque fue casi universalmente adoptado en ambas partes de Sajonia, Brandeburgo y Pomerania. Aparte de los manuales producidos bajo la influencia de la teología suiza, como los de Leo Jud y Bullinger, hubo otros que siguieron la doctrina de Lutero, entre ellos el de Kaspar Löwer, Unterricht des Glaubens (1529), el de Johann Brenz, Fragestücke (1535), que todavía se usa en Württemberg, el catecismo de Bucero para Estrasburgo (1534 y 1537) y otros. Fue sólo gradualmente que la obra de Lutero tomó la supremacía sobre los demás catecismos de la misma tendencia, hasta que finalmente obtuvo la importancia de una norma de doctrina. Como tal fue tratado por vez primera en 1561, en los artículos de Lüneburg, donde fue colocado al lado de la Confesión de Augsburgo, la Apología y los Artículos de Esmalcalda. Obtuvo una posición aún más destacada al contraponerlo al Catecismo de Heidelberg. Éste último, que desde el principio fue considerado a la luz de una confesión de fe, lo compilaron en 1563 Olevianus y Ursinus a partir de los catecismos de Leo Jud y Bullinger, del catecismo de Emden de 1554, del catecismo de Calvino de 1542 y de dos catecismos usados entre las iglesias emigrantes bajo-alemanas del siglo XVI, introduciéndose pronto en todos los países donde prevaleció la fe reformada. En 1580 el Catecismo Menor se incluyó en el Libro de Concordia, obteniendo el rango en todas partes de norma doctrinal luterana. Mientras que el catecismo de Heidelberg, al ser una obra más exhaustiva, retuvo en todos los sitios su antigua forma, el Enchiridion de Lutero formó frecuentemente sólo la base de exposiciones más amplias, en relación, por ejemplo, con el de Brenz, Fragestücke de 1535 y un tratado impreso en 1549 en Erfurt bajo el nombre de Lutero, aunque realmente fue compilado por Johann Lang, titulado Fragestücke fur die, so zum Sacrament gehen wöllen.

Primeros catecismos basados en la obra de Lutero.
De no poca influencia, en el desarrollo de una forma tradicional para los catecismos, fueron los latinos preparados para las escuelas latinas. El material de los mismos, basado parcialmente sobre los Loci de Melanchthon, creció hasta tal extremo que casi se convirtieron en obras dogmáticas regulares. Entre los catecismos que se originaron de tales fuentes basadas en el Enchiridion de Lutero, el Kleiner Catechismus D. M. Lutheri, de Nicolaus Herco (1554), muestra ya una forma claramente definida y asumida por el desarrollo. Una amplia circulación la obtuvo el Fragestücke de Bartholomæus Rosinus (1580). El primer catecismo regular con exposiciones fue Goldene Kleinod de Johann Tetelbach (1568) y el primero en recibir sanción oficial fue el Kinderlehrbüchlein (1628) de Nuremberg.

Philipp Jakob Spener
Philipp Jakob Spener
Catecismos ortodoxos y pietistas.
Durante este periodo la instrucción catequética consistió nada más que en la memorización de los catecismos por los niños. Las explicaciones añadidas se dejaron a los sermones catequéticos que gradualmente se hicieron más comunes, modelados según el Catecismo Mayor de Lutero y del Kinderpredigten de Nuremberg de 1533. Frecuentemente a los niños se les preguntaba sobre esos sermones. Por otro lado, se hicieron esfuerzos para proteger a los niños contra una memorización mecánica, haciendo que el texto les fuera inteligible. Una edición escolar del catecismo de Heidelberg (1610) da cuatro reglas a este respecto: (1) Los pasajes difíciles se han de explicar; (2) un párrafo largo lo ha de condensar el alumno; (3) el maestro tiene que analizar el texto del catecismo, haciendo preguntas que los niños puedan responder del texto; (4) el texto del catecismo debe ser confirmado y demostrado por textos y relatos bíblicos. El método que esas normas establecieron dominó la institución catequética hasta bien avanzado el siglo XVIII. Los catequistas ortodoxos y pietistas coincidían en el uso del método analítico, pero los segundos subrayaron más fuertemente el cultivo de la memoria y al formular las preguntas y respuestas del catecismo pusieron el énfasis en el lado práctico de la vida, como se aprecia en la obra de Philipp Jakob Spener, Tabulæ catecheticæ (Frankfort, 1683). Los dos principales catecismos pietistas son el de Spener, Erklärung der christlichen Lehre (1677) y el de Dresden, Kreuz-Katechismus (1688).

Catecismos racionalistas del siglo XVIII.
Un nuevo impulso procedió de los nuevos métodos introducidos por la escuela racionalista. Partiendo de premisas racionalistas, Johann Bernhard Basedow exigió en su Abhandlung vom Unterricht der Jugend in der Religion (Lübeck, 1764) que los niños no fueron obligados a memorizar nada sino lo que ya habían entendido y que se les debería dejar adquirir un nuevo conocimiento sólo mediante su propio razonamiento, con la ayuda de preguntas instructivas. Basedow estableció esas ideas en su catecismo para dos grados titulado Grundriss der Religion, welche durch Nachdenken und Bibelforschen erkannt wird (1764). Esto, que gradualmente se conoció como el método socrático, lo desarrolló posteriormente Karl Friedrich Bahrdt en Philanthropinischer Erziehungsplan (Frankfort, 1776), siendo confirmado a partir de la filosofía de Kant por Johann Friedrich Christian Graeffe en Vollständiges Lehrbuch der allgemeinen Katechetik (Gotinga, 1799). Sus representantes más prominentes fueron Johann Peter Miller, Johann Christian Dolz y especialmente Gustav Friedrich Dinter. Con esas nuevas ideas aparecieron nuevos manuales que o bien dejaron totalmente los antiguos catecismos basados en los artículos de fe o los relegaron a un apéndice. Johann Gottfried Herder intentó explicar el Catecismo Menor de Lutero según los nuevos principios (Weimar, 1800). El punto débil del método socrático es su inseparable relación con la teología racionalista. Pestalozzi criticó este método porque intentaba suscitar en los niños lo que no está en ellos. Schleiermacher señaló que el método socrático ignoraba la revelación de la religión cristiana y su historia. Marheinecke, Nitzsch, Kraussold, Harms y Hüffell le siguieron en su oposición. El método moderno de catequizar ha retenido del método socrático su característica de desarrollo; sin embargo, no considera a la razón humana ni a la religión natural como la base de este desarrollo, sino más bien a los documentos de la revelación y la historia de la Iglesia.

Catecismos alemanes luteranos modernos.
Los catecismos usados en los distintos territorios de Alemania son demasiado numerosos para mencionarlos. En los territorios de la Unión Evangélica, así como entre los luteranos ortodoxos, el Catecismo Menor de Lutero forma la base de la instrucción. Pero de acuerdo con sus peculiares doctrinas los unionistas han hecho concesiones a las enseñanzas reformadas, por lo que sus manuales representan más o menos un compromiso entre el Catecismo Menor de Lutero y el Catecismo de Heidelberg. En los territorios distintivamente luteranos el Catecismo Menor de Lutero se usa en todas partes, en Hesse en relación con el denominado Hessische Fragestücke y en Württemberg con el catecismo de Brenz. En ciertos lugares además del texto del Catecismo Menor están las Spruchbücher, es decir, colecciones de textos bíblicos e himnos.

Catecismos alemanes reformados modernos.
En cuanto a los territorios reformados, el catecismo de Heidelberg se usa en la iglesia reformada de Lippe-Detmold, en las congregaciones reformadas de Frisia oriental, en el distrito sinodal de Bovenden y en la confederación de iglesias reformadas en la baja Sajonia. En los territorios reformados del distrito consistorial de Cassel (bajo Hesse) y en el distrito sinodal de Hamburgo se usa el Hessischer Landeskatechismus, una revisión reformada del Catecismo Menor de Lutero con el Hessische Fragestücke insertado, en Bremen y en la Iglesia reformada de Alsacia-Lorena no se prescriben manuales específicos de instrucción religiosa.

Catecismo de Calvino
Catecismo de Calvino
Suiza.
En Suiza se publicó en Saint Gall en 1527 una compilación del Kinderfragen de los Hermanos Bohemios. Hacia el mismo tiempo Ecolampadio publicó su Kinderbericht para Basilea. En 1534 Leo Jud publicó su catecismo para Zurich. Un epítome del mismo siguió al año siguiente, que en 1598 fue declarado obligatorio, excluyendo a los catecismos de Heinrich Bullinger (1559) y Burckhardt Leemann (1583), introduciéndose también en los Grisones y Schaffhausen. En 1536 Kaspar Grossmann (Megander) revisó el catecismo de Jud para Berna; como en el curso del tiempo se hizo que sirviera a las ideas de Zwinglio, hubo que revisarlo de nuevo y en esta forma se dio a conocer como el catecismo de Berna. Esos antiguos catecismos fueron superados o influenciados por el catecismo de Heidelberg. El catecismo de Zurich en 1609, obra de Marcus Bäumlein, surgió de una combinación del catecismo de Heidelberg y los usados en Zurich. Se introducido en diferentes cantones, siendo usado hasta 1839. Bajo la influencia del racionalismo la mayoría de los cantones adoptaron nuevos catecismos entre 1830 y 1850. Basilea tomó la delantera en 1832, siendo seguida por Zurich con un nuevo catecismo (1839). En la Suiza francófona se usó al comienzo el Catechismus Genevensis (1542) de Calvino. En el cantón de Vaud fue sustituido en 1552 por una traducción del catecismo de Berna, que dio paso al de Heidelberg en el siglo XVIII. En 1784 apareció en Ginebra el Catecismo Menor de Jean Frédéric Osterwald, que, tras una revisión, fue también adoptado en Vaud. Hacia 1620 Stephen Gabriel, pastor en Ilanz, compiló un catecismo para los distritos romances, que permaneció en uso incluso tras haber aparecido una traducción del catecismo de Osterwald.

Países eslavos.
Una traducción estonia del Catecismo Menor parece haberse publicado en 1553. En 1586 se imprimió en Königsberg una traducción letona por J. Rivius. E. Glück la revisó en 1689, usándose largo tiempo entre las congregaciones letonas de Livonia. En 1685 apareció otro por H. Adolphi, que tuvo amplia circulación en Courlandia. De acuerdo con una resolución del sínodo de Livonia y Courlandia en 1898, se estableció un nuevo texto letón preceptivo (Riga, 1898), que sustituyó a las anteriores traducciones. En 1673 se introdujo en Estonia una exposición del Catecismo Menor como catecismo oficial, usándose casi exclusivamente hasta 1866. El catecismo de Martin Körber (1864), modelado según el catecismo oficial de Neustrelitz, tuvo considerable circulación. Los alemanes en el territorio báltico también produjeron numerosas traducciones propias; Jodocus Holst, Einfältige Auslegung des Kleinen Katechismus Luthers (Riga, 1596); Immanuel von Essen, Christliche Katechismusübung (1781); Werbatus, Dr. Martin Luthers Kleiner Katechismus (1895) y muchas otras. Para las congregaciones luteranas de Polonia se aprobó Maly Katechizm Doktora Marcina Lutra (Lublin, 1900), que era una exposición del Catecismo Menor por Alexander Schönaich, predicador en Lublin.

Países escandinavos.
Los primeros escritos catequéticos en Suecia fueron un trabajo sobre la obra de Lutero, Betbüchlein, una traducción de la revisión del Kinderfragen de los Hermanos Bohemios publicada en Magdeburgo en 1524 y una traducción del Handbüchlein für junge Christen por Johann Toltz. El Catecismo Menor lo tradujo Laurentius Petri al sueco tal vez ya en 1548; la copia más antigua existente procede de 1572. En 1595 se introdujo oficialmente el Catecismo Menor, pero se hizo de uso general sólo después del orden eclesiástico de 1686. Una traducción oficial del Catecismo Menor de Lutero procede de 1746. La exposición del catecismo por Olaf Swebelius, que estuvo en uso durante algún tiempo, la revisó en 1811 el arzobispo J. Axel Lindblom, siendo introducida como catecismo oficial. En 1843 apareció una nueva revisión, pero en 1878 tomó su lugar el Doktor Mårten Luthers Lilla Katekes med kort utveckling, stadfäst af konungen den 11. Oktober 1878. En 1532 Jorgen Jensen Sadolin tradujo al danés el Catecismo Menor. En 1537 aparecieron casi simultáneamente dos traducciones añadidas, Den lille danske Catechismus por Franz Wormodson y Luthers lille Katekismus por Petrus Palladius. La segunda fue vuelta a publicar en 1538 como Enchiridion sive Manuale ut vocant, siendo oficialmente reconocida. H. P. Petersen editó el texto latino del Catecismo Menor junto a una traducción danesa para uso en las escuelas (1608). En 1627 usó el texto danés para un manual destinado a la instrucción popular. El texto se aparta frecuentemente del original y esas variantes se han introducido en otras compilaciones modeladas según el mismo. Retuvo su autoridad en Dinamarca hasta 1813 y en Noruega hasta 1843. La obra de referencia para Noruega es Dr. M. Luthers Lille Katekismus (9ª edición, Christiania, 1897), y para Dinamarca la de C. F. Balslev, Luthers Katekismua meden kort Forklaring (Copenhague, 1899).

Holanda.
En la Iglesia reformada holandesa existe absoluta libertad en la elección de las guías que han de usarse para la instrucción religiosa. Además de los catecismos de Ginebra y Heidelberg, se ha usado el de Abraham Hellenbroek, Vorbeeld der goddelyke Waarheden.

Inglaterra.
La Iglesia anglicana usa el catecismo del Libro de Oración Común, con ligeros cambios de la forma original de 1552. Una exposición del mismo por John Palmer (Londres, 1894) muestra el texto del catecismo original en tipo prominente y presenta cada párrafo individual con una introducción. Los congregacionales también han adoptado el catecismo de la Iglesia anglicana, pero además han usado un manual de Samuel Palmer, A Catechism for Protestant Dissenters (Londres, 1772, 29ª edición, 1890), que contiene una breve historia de la no conformidad y trata las razones de la misma. La Iglesia Presbiteriana de Inglaterra y la Iglesia de Escocia han aceptado el Catecismo de Westminster como base de instrucción. Se divide en las doctrinas que han de creerse y los deberes que han de practicarse (la ley moral; la fe y el arrepentimiento; los sacramentos y la oración). La forma de instrucción religiosa cultivada principalmente en Inglaterra es la escuela dominical, para lo cual la Unión Bíblica proporciona manuales. El primer y segundo catecismo del doctor Watt también tuvieron amplia circulación; el primero contiene una corta introducción a la doctrina de la salvación cristiana y especialmente un catecismo sobre los nombres bíblicos y el segundo una interpretación del Decálogo e información sobre los sacramentos y oración. Antes de que apareciera el catecismo del Libro de Oración Común, se usó el Catecismo Menor de Lutero durante varios años en Inglaterra; a instancias de Cranmer se tradujo al inglés el Kinderpredigten de Nuremberg, bajo el título A Short Introduction into the Christian Religion.

Francia.
En la Iglesia reformada francesa se usó casi universalmente el catecismo de Calvino de 1552, posteriormente con el Catecismo Menor de Osterwald, aunque luego fue superado por el de Bonnefon, Nouveau catéchisme élémentaire (14ª edición, Alais, 1900) y el de Decoppet, Catéchisme populaire (París). Menos populares fueron los de Babut, Cours de religion chrétienne (6ª edición, 1897) y Nyegaard, Catéchisme à l'usage des Églises evangéliques (13ª edición, 1900). La Iglesia libre usa los mismos catecismos. El Petit catéchisme de Luther (Chateauroux) añadió al texto de Lutero textos y relatos bíblicos y traduce los Diez Mandamientos exactamente tal como se encuentran en 1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. 3 No tendrás otros dioses delante de mí. 4 No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el ci[…]Éxodo 20:1-17, combinando los mandamientos noveno y décimo y tratando la prohibición de la adoración de imágenes como mandamiento separado.

Italia.
Como resultado del movimiento evangélico en Italia apareció hacia 1535 la "Instrucción cristiana para niños" de Juan de Valdés, escrita tal vez primero en español, pero publicada primero en italiano y luego traducida a varias lenguas. Posteriormente la Iglesia libre usó Il catechismo ossia sunto della dottrina cristiana secondo la parola di Dio, por G. P Meille (Florencia, 6ª edición, 1895). De similar naturaleza son los catecismos usados por los valdenses, Catechismo della Chiesa evangelica Valdese o Manuale d'istruzione cristiana ad uso dei catecumeni di detta Chiesa (1866) y Catechismo evangelico ossia sunto della dottrina christiana (1895).

Catecismos luteranos americanos.
Los luteranos en Estados Unidos usan el Catecismo Menor de Lutero, que existe en muchas ediciones alemanas, inglesas y germano-inglesas. En la conferencia sinodal el Kreuzkatechismus de Dresden de 1688 tuvo una gran difusión; en el sínodo de Missouri estuvieron en boga el Dr. M. Luthers Kleiner Katechismus in Frage und Antwort gründlich ausgelegt de J. K. Dietrich (St. Louis, Missouri) y una edición condensada del mismo, el primero también en inglés. El sínodo de Ohio potenció Der Kleine Catechismus Dr. M. Luthers mit erklärenden und beweisenden Bibelstellen, también en inglés (Allentown, Pensilvania). Contiene además del Catecismo Menor el "orden de salvación", es decir, una investigación del contenido de la doctrina cristiana, un análisis del catecismo formado como las tablas catequéticas de Spener y el Württemberg Konferenz-Examen, que es un epítome del Kinderlehre introducido en 1682 en Württemberg. El profesor M. Loy, el profesor F. W. Stellhorn y el reverendo C. H. Rohe escribieron una exposición del Catecismo Menor sobre la base del de Dietrich, bajo el título Dr. M. Luthers Kleiner Katechismus, in Frage und Antwort ausgelegt (Columbus, Ohio, 1882). Basándose en la exposición catequética de Caspari, W. J. Mann y G. F. Krotel, del sínodo de Pensilvania, publicaron Luthers Kleiner Katechismus in Fragen und Antworten zum Gebrauch in Kirche, Schule and Haus (Allentown, 1863). El concilio general usó también un catecismo que contiene el Württemberg Konferenz-Examen como apéndice. Apareció bajo el título Dr. M. Luthers Kleiner Katechismus mit Erklärung für die evangelisch-lutherlische Kirche in den Vereinigten Staaten, también en inglés (Nueva York). Una adición posterior explica el texto de Lutero mediante textos y relatos de la Biblia, Luthers Kleiner Katechismus mit Bibelsprüchen (Filadelfia). El sínodo germano-evangélico, que es afín a la Unión Evangélica en Alemania, publicó su propio catecismo oficial, Kleiner evangelischer Katechismus, también una edición con páginas paralelas en alemán e inglés. Es una revisión libre del Catecismo Menor, difiriendo especialmente en la doctrina de los sacramentos. Las iglesias reformadas alemanas usaron un catecismo preparado en 1862 por Philip Schaff y titulado Christlicher Katechismus: ein Leitfaden zum Religionsunterricht in Schule und Haus (Filadelfia). Esos manuales más bien exhaustivos estaban preparados para la escuela y especialmente para que los jovencitos fueran confirmados. En las numerosas escuelas dominicales a los niños se les instruye frecuentemente sólo en relatos bíblicos. Un catecismo que tenía ese propósito es The Little Lamb's Catechism por J. R. Lauritzen (Knoxville, Tennessee.). El mismo autor escribió otro manual que se hizo ampliamente popular, Dr. M. Luther's Kleiner Katechismus, también en inglés (Knoxville, Tennessee.).

Catecismos moravos y de los Hermanos Bohemios.
En las congregaciones alemanas moravas el departamento para las iglesias y escuelas, bajo la dirección de la Unitas Fratrum, se ha reservado el derecho de seleccionar los manuales a ser usados. El Catecismo Menor de Lutero se usó principalmente en algunos lugares, también Hauptinhalt der christlichen Heilslehre zum Gebrauch bei dem Unterricht der Jugend in den evangelischen Brüdergemeinden (8ª edición, Gnadau, 1891), compilado por Samuel Lieberkühn in 1769. Entre los Hermanos Bohemios el Katechismus der christlichen Lehre zum Gebrauch bei dem Unterricht der Jugend in den evangelischen Brüdergemeinden (Dauba) se convirtió en la norma. Está basado en un catecismo escrito por L. T. Reichel para las congregaciones americanas de los Hermanos. Entre los primeros catecismos que están fuera de uso se pueden mencionar las obras de Zinzendorf, Lautere Milch der Lehre von Jesu Christo (1723) y Gewisser Grund christlicher Lehre nach Anleitung des einfachen Catechismi seel. Herrn Dr. Luthers (1725).

Catecismos bautistas.
En el siglo XVII los bautistas particulares ingleses prepararon varios catecismos: A Soul Searching Catechism, por Christopher Blackwood (1653); Catechism for Children, por Henry Jersey (1673); The Child's Instructor: a New and Easy Primer, por Benjamin Krach (1664). La Asamblea General de los bautistas particulares en su sesión en Londres en julio de 1693 solicitó a William Collins que elaborara un catecismo "que contuviera la sustancia de la religión cristiana, para instrucción de niños y siervos." Fue reproducido en forma auténtica en Confessions of Faith, and other Documents, edited for the Hanserd Knollys Society, por E. B. Underhill (Londres, 1854). Entre los bautistas de los Estados Unidos en el sur y sudoeste se usaron ampliamente Question Books (cuatro series) de A. C. Dayton y Catechism de J. A. Broadus.

Catecismo para los indios de fray Pedro de Gante.Biblioteca Nacional, Madrid
Catecismo para los indios de fray Pedro de Gante.
Biblioteca Nacional, Madrid
Catecismos católicos.
La Iglesia católica emuló de los evangélicos su solicitud por la instrucción religiosa de los jóvenes, apareciendo numerosos manuales en imitación de los catecismos evangélicos. El catecismo de John Dietenberger, un libro muy popular, fue en algunos pasajes copiado literalmente del de Lutero. Pero a todos los catecismos previamente publicados los sobrepasó en popularidad Summa doctrinæ christianæ, per quæstiones tradita et ad capitum rudiorum accommodata (1556) del jesuita Pedro Canisio. Forma un epítome de su Summa doctrinæ christianæ de 1555 y fue traducido a todas las lenguas europeas. Se usó hasta en la India y durante dos siglos fue el catecismo principal de la Iglesia católica. En 1559 Canisio lo amplió bajo el título Parvus Catechismus catholicorum, que se convirtió en el modelo de numerosas exposiciones de la Summa. En 1566 apareció el Catechismus ex decreto Concilii Tridentini ad Parochos Pii V Pontificis Maximi iussu editus, que pretendía ser un manual homilético y catequístico para el clero; pero la influencia de los jesuitas era tan grande que no pudo competir con el catecismo de Canisio y ni siquiera con el de Bellarmino, que apareciendo en 1598, no tuvo la misma popularidad. Los libros católicos de instrucción, como los catecismos evangélicos, no escaparon a la influencia del racionalismo, al principio en método y luego incluso en alguna medida en el contenido. Un regreso a la enseñanza más estricta católica se hizo sentir en las primeras décadas del siglo XIX. Desde 1847 a los catecismos de J. Deharbe se les reconoció generalmente como norma. Incluyen Katholischer Katechismus für Stadt- und Landschulen (Regensburgo, 1847) y Kleiner katholischer Katechismus zunächst für solche Landschulen, welche nur während des Sommer-oder Wintersemesters besucht werden (1847). Bajo el pontificado de Juan Pablo II se elaboró un catecismo para uso en la Iglesia católica.

Iglesia griega.
En 1721 el sínodo de la Iglesia ortodoxa rusa decretó la elaboración de tres pequeños manuales para la instrucción de los jóvenes y el pueblo común, uno sobre las principales doctrina de la fe y sobre el Decálogo, otro sobre los deberes especiales de cada clase y un tercero conteniendo sermones sobre las principales doctrinas, virtudes y vicios. Como resultado apareció un libro titulado "Primera instrucción de la juventud, conteniendo una básica y corta exposición del Decálogo, el Padrenuestro y el credo, por orden de su majestad Pedro I, emperador de todas las Rusias", que es probablemente el primer catecismo auténtico en la Iglesia griega. El catecismo usado a comienzos del siglo XX, "Catecismo cristiano completo de la Iglesia ortodoxa católica oriental" se publicó por vez primera en 1839, originado bajo la influencia de un manual compuesto por Jeromonach Platon en 1765 para el heredero al trono, el gran duque Paul Petrovitch, que está influenciado en el arreglo del material por la Confessio orthodoxa de Petrus Mogilas (1643). Como éste, agrupa su material bajo las tres virtudes cristianas de la fe, la esperanza y el amor. Tras una introducción sobre la revelación, la Sagrada Escritura y la enseñanza catequética, comienza con una exposición del credo niceno, seguido por el Padrenuestro y las bienaventuranzas, la unión entre la fe y el amor y una exposición de los Diez Mandamientos. El libro acaba con la aplicación de la doctrina de la fe y la piedad.