Incluso cuando Lutero era sacerdote católico, ya trataba repetidamente en sus sermones sobre las principales divisiones del catecismo.
Martín LuteroAlgunos de los sermones que predicó sobre los Mandamientos y la Oración del Señor en 1516 y 1517 se han preservado. Sin embargo, de más importancia, como preparación fue su tarea en el confesionario, donde comprendió la letal influencia de las listas formales de pecados que eran consideradas útiles y apreció en contraste la excelencia sin paralelo de los Diez Mandamientos, de los que, al igual que el Credo de los Apóstoles y la Oración del Señor, comenzó enseguida a escribir cortas exposiciones: en 1518 Kurze Auslegung der zehn Gebote Gotten, ihrer Erfüllung und Uebertretung, en 1519 Kurze Unterweisung wie man beichten soll y el mismo año varias exposiciones de la Oración del Señor y una sobre el Credo; luego en 1520 combinó esos tratados bajo el título Kurze Form der zehn Gebote, des Glaubens, dese Vaterunsers. Aquí se encuentra combinado el tratamiento de esos tres artículos y por tanto la más importante obra de preparación para los catecismos. En 1522 Lutero editó el Betbüchlein. Todos esos escritos tenían como propósito primordialmente ser usados en la confesión, aunque también tenía en mente la instrucción de la juventud.
Cuando, tras el regreso de Lutero desde Wartburg a Wittenberg, se introdujeron los principios evangélicos, se prestó especial atención a la instrucción religiosa de los niños. En la primavera de 1521 Johann Agrícola fue designado catequista en la iglesia principal, dando instrucción regular religiosa a los niños. La costumbre de predicar sermones regulares sobre el catecismo comenzó hacia ese tiempo. Tras la abolición de la confesión obligatoria, Lutero anunció en 1523 que toda persona que quisiera participar de la Cena debería comunicarlo al pastor y someterse a un examen. Para facilitar la preparación para tal examen elaboró preguntas cortas sobre la Cena; pero pronto concibió la idea de escribir un pequeño libro que sirviera para la enseñanza de los jóvenes, formara la base para sermones sobre el catecismo e hiciera posible una preparación más completa para la Cena. El Kinderfragen de los Hermanos Bohemios, del que Lutero supo ya en 1523, le pudo haber sugerido la idea de tal manual. Nicolaus Hausmann, predicador en Zwickau, a quien Lutero comunicó su intención, le confirmó en ello. En una carta a Hausmann (1525) Lutero indica que Jonás y Agrícola habían sido encargados de preparar un catecismo; pero esa obra no parece haber progresado rápidamente y cuando Agrícola se trasladó a Eisleben, Lutero se hizo cargo del asunto. Antes de acabarla apareció en 1525 un libro en bajo alemán titulado Eyn Bökeschen vor de leyen unde kinder, que en el mismo año fue traducido al alto alemán. No se sabe hasta dónde Lutero estuvo implicado en la publicación de este libro, pero no hay duda de que se originó bajo su influencia, ya que apareció en un tiempo cuando ya había concebido la idea de añadir los dos sacramentos a los tres artículos originales discutidos en su Kurze Form de 1520. En 1526 Lutero ya parece haber sancionado su uso oficial en la Iglesia. Al igual que el Büchlein für Laien forma la base para el texto de los catecismos, de igual manera que los sermones catequéticos de Lutero de 1528 lo son para su interpretación en su obra más extensa, llamada Catecismo Mayor; este catecismo no es sino una interpretación del Menor sobre el fundamento de sermones que predicó en 1528 en Brunswick en ausencia de Bugenhagen, necesitándose principalmente por la ignorancia que descubrió en los predicadores en la visitación de 1528 y 1529.
Página del Catecismo Menor de Lutero Edición de Wittenberg, 1536
Mientras Lutero trabajaba en 1529 en su Catecismo Mayor, se le ocurrió la idea de publicar un Catecismo Menor, como epítome del primero, publicándolo primero en dos series en forma de tablas, según una extendida costumbre del tiempo. Las razones para su elaboración y publicación las da él mismo tras una gira de visitación por diversas parroquias:
'Al presentar este Catecismo o doctrina cristiana en una forma tan simple, concisa y fácil, lo he hecho obligado y compelido por el estado desastroso y lamentable que he descubierto últimamente al actuar como visitador. ¡Misericordioso Dios! ¡Cuánta miseria he visto! ¡El pueblo común no sabe nada de la doctrina cristiana, especialmente en las aldeas! Y desgraciadamente muchos pastores carecen casi de instrucción y no están capacitados para enseñar; y aunque todos se llaman cristianos y participan de la mesa del santo sacramento, no saben nada del Padre Nuestro, ni del Credo, ni de los Diez Mandamientos y viven como el pobre ganado y como cerdos insensibles, aunque ahora que el evangelio les ha llegado, han aprendido bastante bien a abusar de su libertad. ¡Oh, vosotros obispos, ¿cómo responderéis jamás a Cristo por ello; por haber descuidado tan vergonzosamente al pueblo y no haber atendido a vuestro ministerio? ¡Dios quiera que todo este mal no os sea contado! (Das euch alles unglück fliche). Prohibís que se tome el sacramento en una forma e insistís en vuestras leyes humanas, pero jamás averiguáis si saben el Padre Nuestro, el Credo, los Diez Mandamientos o algunas de las palabras de Dios. ¡Ay de vosotros para siempre!'
Portada de la primera edición del Catecismo Mayor de Lutero (1529)
Las tabulæ no se han preservado, pero su contenido se conoce muy bien. La primera tabla estuvo en circulación el 20 de enero de 1529 y era un auténtico catecismo de niños, que incluía los Diez Mandamientos, el credo, el Padrenuestro y otras oraciones. La segunda tabla, que apareció a mediados de marzo, trataba de los sacramentos del bautismo y la Cena e iba dirigida principalmente a adultos. Esta distinción entre el catecismo propiamente dicho y la doctrina de los sacramentos quedó claramente expresada por Lutero en sus sermones eclesiásticos de 1528, luego en el Catecismo Mayor y de nuevo en 1530. Solo gandualmente desaparecieron y los sacramentos se convirtieron en parte inseparable del catecismo. Las tabulæ fueron primero puestas en forma de libro en una traducción bajo alemana (Hamburgo, 1529). El Catecismo Mayor apareció el mismo mes de abril de 1529 y retuvo en lo principal su forma original en las numerosas posteriores ediciones, de las que una segunda siguió en el mismo año y otra en 1530. Igual que las tabulæ el Catecismo Mayor fue traducido al bajo alemán (1529) y en el mismo año dos veces al latín. El 16 de mayo de 1529 se publicó el Catecismo Menor de Lutero en forma de libro y pronto llegó una segunda edición. No existen copias de ninguna de esas ediciones, pero hay tres reimpresiones, evidentemente independientes, de las que dos fueron hechas en Erfurt y una en Marburgo. El título de las primeras ediciones en forma de libro fue Der kleine Catechismus für die gemeine Pfarher und Prediger. Mart. Luther. Además del material de las tabulæ contenía un prefacio, oraciones matutinas y vespertinas y ejercicios devocionales para la familia y un servicio matrimonial. La tercera edición se publicó el 13 de junio de 1529, bajo el título Enchiridion. Der kleine Catechismus für die gemeine Pfarher und Prediger, gemehret und gebessert. De las ediciones que aparecieron antes de la muerte de Lutero las de 1531, 1535, 1536, 1537, 1539 y 1542 se conocen. Dos traducciones latinas (con algunas alteraciones) aparecieron en 1529, ambas en Wittenberg. Una de ellas, Simplicissima et bervissima catechismi expositio, apareció como apéndice al Enchiridion piarum precationum, traducción latina del Betbüchlein. Su autor se desconoce. La otra traducción, Parvus Catechismus pro pueris in schola, fue hecha por J. Sauermann y quedó incorporada al Libro de Concordia. Una tercera traducción latina promovida por Justo Jonás está contenida en su traducción latina del Kinderpredigten de Nuremberg de 1539. Una traducción griega hecha por Johann Mylius se imprimió en Basilea en 1558 a instigación de Michael Neander, quien la volvió a publicar en 1564 junto con la traducción de Sauermann. En 1572 J. Clajus compuso su políglota alemana-latina-griega-hebrea.
Las excelentes características del Catecismo Menor son las siguientes: (1) No intenta proporcionar un sistema completo de doctrina, no siendo un manual de dogmática para niños. (2) Evita cuidadosamente el lengua escolástico de los teólogos. (3) Evita la polémica. (4) Elimina la tradicional división del Credo de los Apóstoles en doce artículos, haciendo una exposición del Dios de la revelación que se manifiesta en sus obras y bendice la vida cristiana. Pronto se olvidó que el Catecismo Mayor era la exposición autorizada del Menor. En 1750 Johann Georg Walch señaló en la introducción a su edición de los libros simbólicos que el catecismo debía ser explicado por Lutero mismo.