Historia

CILICIO

Cilicio es una burda prenda de pelo de cabra, tal como era llevada en tiempos antiguos por soldados, navegantes y campesinos; se hacía principalmente en Cilicia, de ahí el nombre. Era llevado por los penitentes el Miércoles de Ceniza en su reconciliación con la Iglesia. El mismo nombre se aplicó desde finales del siglo cuarto a la camisa de pelo llevada por monjes y otros ascetas pegada a la piel como medida de autodisciplina. Casiano conocía la práctica, pero la desaprueba como una innovación y porque promueve la vanagloria, además de impedir al monje en su tarea diaria. Sin embargo, la costumbre se difundió ampliamente y se convirtió en una característica normal del asceta. El cilicio era llevado constantemente o en ciertas ocasiones. Algunas veces fue reemplazado por un cinturón del mismo material, atado a las piernas o brazos o (tras el siglo XVI) por uno de metal, a veces con dientes puntiagudos interiores.